Triunfó el capitalismo popular de María Corichita

¡Qué tal, camarada! Con la continuada angustia de esta compleja situación social a las que nos trajeron nuestras fallas y la persistente guerra mediática y económica, en distintos estilos, desde que Chávez alcanzó la presidencia y hasta darle a Maduro con el tobo.

Y a todos nosotros…

Las dificultades para obtener alimentos y medicinas han bajado un poco. Parece que es una mezcla de decisiones gubernamentales con soltada de insumos por parte de los empresarios. Pero con la manipulación organizada de la distribución.

Ahí es donde observamos que cuando Chávez, ante las huelgas y arremetidas burguesas, decide crear un sistema que garantice la consecución de alimentos y algunos otros rubros, se le escapó que no era suficiente contar con locales para almacenamiento y venta de productos (Mercales varios, Bicentenarios, Farmacias populares que no prosperaron) ya que la "distribución" quedó maniatada.

Un paréntesis para refrescar términos, y aclararlos para los menos informados, ya que se usan a diestra y siniestra, simplemente copiándolos del diccionario. Y esperando que nadie se ofenda.

Oligarquía: Sistema de gobierno en la que el poder está en manos de unas pocas personas pertenecientes a una clase social privilegiada.

Burguesía: Clase social formada por las personas acomodadas que logran tener propiedades y capital.

Bien. Ya refrescados (ojo con los susceptibles), destacamos que el gran Chávez decidió instalar fábricas de muchos rubros, entre ellos de productos alimenticios, pero igualmente que con la producción agropecuaria, descuidó que el "adequismo" todavía galopaba en el país.

En realidad debería llamarla el "cuartarrepublicanismo", aunque el efecto AD pesó muchísimo el "copeyanismo" fue más elegante en las mismas marramuncias.

Me refiero a la corrupción. Se entronizó, se tuetanizó en tal magnitud que todo el mundo, de una u otra manera, comete actos de corrupción en cualquier grado o escala. Y, por favor, hagan un esfuercito y traten de lanzar su primera piedra, que ni las plegarias de la Semana Mayor los absolverán, ni como pecados veniales los trajines pequeñines.

Entonces, se desplegaron montones de acciones positivas pero arrastrando ese pesado fardo, o contenedor para actualizarme, lleno de factores de corrupción tanto por estar dentro de un capitalismo vivito como por los funcionarios corruptos y corruptibles de la alianza cívico-militar, con sus muy honrosas excepciones.

Ojalá, algún día, se "desclasifiquen nuestros documentos gubernamentales" (si es que los tenemos) para que nuestros nietos, por lo menos, conozcan nombres de "jerarcas" (incluyendo sus pares privados) que por lucrarse en miles de formas dañaron al proceso revolucionario y los privados billetudos gozaron un puyero.

Tanto nos descuidamos con la utopía de alcanzar un "socialismo" que, manteniendo y estimulando el factor más característico del capitalismo como es el consumismo, lo que hicimos fue mostrarle a la ciudadanía la factibilidad de esa faceta.

Ahora, con la continuación a muerte de la guerra económica, el ladronismo llamado bachaquerismo está alcanzando, o alcanzó, una nueva forma comercial, una forma de vida.

Camina uno las calles, estando cerca de la gente popular, de los motorizados, de muchas señoras, etc., y escucha voces de que conseguí tal cosa, estoy esperando un paquete de…, la caja te la entrego más tarde…, etcétera, o sea todo gira alrededor de la negociadera.

Hay "bachaqueros" con clientes formalizados en todos los estratos sociales y en casi todas las ciudades. Por urbanizaciones, por edificios, etc. Por eso no se consigue algún tipo de mano de obra para realizar trabajos populares. Todo el mundo se volcó al negocito, negoción.

Claro, todo el que va a obligatoriamente semanal, porque le toca por su cédula, puede comprar dos paquetes harinas, dos aceites, dos bolsas de azúcar, etc., multiplicado por varios miembros de una misma familia igual un mini abastico semanal y que vende al cuádruple o séxtuple.

El gobierno buscando como solventar esa situación horrible de las colas (horrible para uno y para los decentes, pero extraordinaria para los bachaqueros que son ahora, casi todos, con sus excepciones), decide hacer ventas casa por casa, pero observamos que les venden unas bolsas inmensas repletas (señoras haciendo esfuerzos para cargarlas) que no es más que un golillón, material pagado barato y reventa inmediata del sobrante.

Y a la vez siguen con su cupo para comprar con sus terminales de las cédulas.

Creo que María la CoriChita (Corina o Conchita, que es lo mismo), tuvo éxito en ofrecer un capitalismo popular del que sabía provocarían acentuando la guerra económica, y nos llevó por delante sin ser presidenta. ¡Zape gato!



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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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