Descarados

A propósito de la difundida conversación entre los ciudadanos Lorenzo Mendoza, avaro, codicioso, dueño y señor de las empresas Polar, y el economista Ricardo Hausmann, se nos ocurre hacer algunas reflexiones acerca del cinismo, hipocresía, maldad y las más bajas pasiones e intenciones que mueven a la parasitaria burguesía sobre sus nefastos y antipatriotas planes cuando se refieren al destino de nuestro país.

¿Qué esperar de quienes tienen como principio amasar grandes sumas de dinero sin importarles el destino y las condiciones de vida de nuestro pueblo?

¿Qué podemos creer y qué tipo de gobierno esperar de quienes están anclados en soluciones como los paquetes de ajustes económicos, de comprobado daño social en cuanto país se ha aplicado?

¿Por qué la burguesía insiste en la entrega del país a la sanguijuela del Fondo Monetario Internacional, como si no recordaran la férrea y decidida reacción de nuestro pueblo cuando su socio Carlos Andrés Pérez trató de imponerlo o acaso hoy el pueblo griego es un derroche de felicidad con la ajustes que ahora les aplican a costa de su sacrificio?

¿Estarán creyendo los burguesitos de la MUD, los Mendoza, Hausmann o como se apelliden los apátridas o pelucones, como les dice el Presidente Maduro, que este pueblo se va a calar un presunto gobierno que venga con recetarios que este mismo pueblo con Chávez y el movimiento Bolivariano ha derrotado?

Bien, esa conversa ratifica, entre otras cosas, el desespero de la rancia, entreguista y descarada clase política opositora y sus financistas por volver a controlar el poder en Venezuela. Clara y evidente demostración de quienes piensan sólo en la tajada de dólares en una aventura cuyo resultado será la conflictividad social, volver al país pendenciero, lastimoso y condenado a la deuda eterna con los vampiros acreedores, como este drácula llamado FMI?

También queda claro, muy claro, que esta situación económica que vive nuestro país ha sido inducida con criminales propósitos desestabilizadores. Generar incertidumbre, desmoralización, desesperanza, desconfianza y bajar la estima y credibilidad hacia la Revolución Bolivariana.

Que sepan, una vez más, que este pueblo es más fuerte que el odio que los embarga y los consume. Que los principios humanistas y solidarios, con guerra económica y con bajos precios petroleros, seguirán siendo el norte de la Revolución Bolivariana.

Para sorpresa de estos descarados inmorales y sus financistas, el venidero 6 de diciembre la Venezuela Bolivariana, de valores, con principios morales, patriota, revolucionaria, chavista y socialista les dará una nueva lección de dignidad y apego al legado de quien es hoy líder espiritual y de lucha de las habitantes de nuestra América.



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Juan Azócar


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