Sigue la conspiración de Capriles, Leopoldo López y Tradición, Familia y Propiedad

Hace exactamente un año el día 9 de mayo de 2012 envié una nota para ser publicada en Aporrea.org titulada: “Capriles Radonski está en Colombia; Antonio Ledezma está en Israel. La oposición venezolana está conspirando”.

Hoy la situación no ha cambiado en lo más mínimo, hoy este ex-muchacho y activista de la secta fanático religiosa Tradición Familia y Propiedad, sigue en su lucha contra el pueblo desdentado que cada vez es menos, por cierto, gracias a la misión sonrisa; es decir, por culpechavez.

Hoy que sale el narco expresidente colombiano, Alvaro Uribe Velez, (Secretario para la América Latina del Club de los ex; Club presidido por el Ex de Estados Unidos, George W. Bush y donde están personajes otro un ex de Colombia: Pastrana; un ex de España: Felipe Gonzales; y por supuesto el ex candidato Presidencial y pronto ex Gobernador del estado Miranda: Henrique Capriles) a denunciar ante la CIDH al presidente Nicolás Maduro porque éste lo tiene asustado, acusándolo y desenmascarándolo públicamente por todos los crímenes que se sabe comete el ex colombiano; vemos que su aliado sigue siendo Capriles Radonski y que su conspiración continua.

Hace un año expuse y hoy repito, pues la situación no ha cambiado ni media línea: “Es evidente que Capriles y López cual dúo dinámico no se desprenden de sus contactos con la TFP colombiana país de donde vinieron los Paramilitares alojados en la finca Daktari, localizada en el municipio el Hatillo, donde Capriles era alcalde y por lo tanto jefe de la policía que junto a la metropolitana de Alfredo Peña mantenían los cordones de seguridad del sitio y cuyo propietario era el cubano-venezolano Roberto Alonso (alias El Coronel), hermano de la actriz María Conchita Alonso, quien es un personaje ligado a las mafias anticastristas de Miami y los sectores más radicales de la extinta Coordinadora Democrática.

En Colombia, un comunicado emitido en enero de 1999 por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) citaba los siguientes datos acerca de actividades paramilitares por parte de TFP: “La Unión de Bananeros de Antioquia -Uniban- había realizado en 1986 contactos con Ytzhak Maerot Shoshani, representante de una empresa israelí, que suministraba material bélico al Ministerio de Defensa de Colombia. Por intermedio de Soshani llegó al país el mercenario Yair Klein, representante de una empresa que ofrecía asesorías en materia de seguridad. Su arribo no fue registrado en extranjería. El israelí dictó cursos de entrenamiento en Puerto Boyacá, a los paramilitares, que al poco tiempo serían autores de las masacres de marzo de 1988, en Urabá (La Hondura y La Negra). A su llegada a Colombia, el contacto de Klein en Bogotá había sido el Mayor Isauro Hernández Hernández, miembro de la XX Brigada y de la organización ultraderechista Tradición Familia y Propiedad.'. Por su parte, en 1988 Klein salió de Colombia hacia Honduras, con el fin de dar instrucción a los contras nicaragüenses, patrocinados por Estados Unidos”

A su vez, la Sociedad Colombiana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, TFP, publicó en El Tiempo, de Santafé de Bogotá, y en El Universal, de Cartagena, el 31 de mayo de 1995, lo mismo que en el Washington Time, el 22 de junio del mismo año, y en el Diario de Las Américas, de Miami, el 2 de julio de ese año, un desplegado titulado: “Si el Estado no lucha contra el crimen narco-guerrillero, se dejará dominar por él”. En él, TFP exigía a las autoridades colombianas actuar con mayor energía ante el narcotráfico y la guerrilla que, de acuerdo con TFP actuaban conjuntamente. Decía el desplegado que Colombia ha concedido a la guerrilla una “impunidad sistemática”, en lugar de reprimirla “como ordena la ley”. La TFP en ese comunicado se toma atribuciones de estado y deja entrever su capacidad de acción ante ese, para ellos, flagelo llamado guerrilla.

En Colombia están los comandos paramilitares del grupo de Uribe Veliz quien institucionalizó el terrorismo de estado en su país con la llamada seguridad democrática, organizada por los paramilitares.”

Hoy Leopoldo López anda de gira como hace un año andaba Ledezma; éste se está reuniendo con la extrema derecha de Latinoamérica, haciendo pactos ocultos y organizando el ajedrez de la jugada que están armando bajo las instrucciones que hace un año enviaba la CIA y que hoy sin asombro vemos que por fin Obama da la cara y en una inusual salida del closet, impropia de los cobardes, sale a la luz pública como el director de la empresa que dejó a medio camino su predecesor George W. Bush; quien por lo menos tuvo la valentía de dar la cara desde el principio.

El gobierno de Israel ha financiado y entrenado terroristas paramilitares y miembros de la TFP colombiana. Capriles les ofrece a estos dos gobiernos terroristas el control del petróleo venezolano, para abaratar su economía y financiar su política guerrerista. Pero todo el dinero que estos han invertido en lograr derrocar, asesinar o ganar elecciones en Venezuela no ha sido suficiente para lograr su objetivo.

Obama dijo, entre líneas, “Hubo fraude, es imposible que con todo lo que invertimos Capriles no haya ganado las elecciones”. El gobierno norteamericano está apretando duro, pues los lapsos están pasando; vendrá una decisión en corto plazo, basada en: o Estados Unidos e Israel pasan la página y financian por tres años más a la oposición para lograr acentuar el saboteo a la producción y mejorar la penetración mediática, aprovechando que el gigante Chávez no está físicamente y le ordena a Capriles que deje así lo de las elecciones perdidas a fin de hacer fachada de demócrata y solicitar el constitucional derecho a revocatorio en 2016; o siguen el impulso que ya le han dado a la desobediencia civil y arrecian su arremetida contra las instituciones a fin de repetir la aventura del 2002; en ambos escenarios el peligro sigue siendo el mismo, pues la conspiración de Capriles es la misma.

Hace un año exactamente dije y hoy repito: “Las raíces de origen de la organización TFP en la que “nacieron” a su verdadera vida Henrique Capriles y Leopoldo López los mantienen en pleno avance de posicionamiento según se desprende de una lectura al libro “sagrado” de la secta “Revolución y contra-revolución” del brasileño Plinio de Correia. Se evidencia que estos dos buenos discípulos de la secta TFP han ido creciendo políticamente e incrustándose en lugares de poder como se ordena en sus páginas a un verdadero contra-revolucionario, calificativo que se adjudican los miembros verdaderos de la fanática secta, que promulga la defensa de la oligarquía, la aristocracia y la propiedad privada como derecho divino, así como la superioridad de castas ordenada y deseada por Dios.

TFP, con el poderío económico que maneja, financia a los paramilitares colombianos, es apoyada por Israel, y con su apoyo, la oposición está conspirando, sabe quién a que precio, porque ningún grupo económico serio les puede dar financiamiento a una campaña a saco roto sin posibilidades de retorno del capital. El financiamiento que están buscando es vendiendo la paz de Venezuela y comprometiendo la seguridad de todos los que aquí vivimos en paz.

oscarajimenezr@gmail.com



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Oscar Jimenez


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