¿En la MUD hay golpistas?

“¡A mí qué me registren! Pueden indagar todo lo que quieran y lo juro por este puñado de cruces, que nada que me inculpe encontrarán.”

Así, entre fuerte y dulzón, como guarapo de caña, habló Rafael Guillermo Aveledo, coordinador de la MUD, en representación de la Democracia Cristiana, mientras gesticulaba con énfasis ante el enjambre de periodistas.

Se inclinó, miró al cielo, cerró el puño derecho, lo estrechó contra los labios, estampo un beso ruidoso y aquél levanto al cielo. Fue un gesto hermoso como para creerle y absolverlo de todo pecado.

Hablaba y hacía señas como indicando que podía ser en otro lado, quizás alrededor y debajo de la mesa misma, pero nunca encontrarían nada pecaminoso en él. Al mismo tiempo, afanosamente buscaba algo en los amplios bolsillos de su chaqueta gris.

“Es verdad, que entre las guabinas hay muchos bagres. Golpistas de antes, de abril y con posterioridad. Mucho guarimbero, terroristas, contrabandistas de paramilitares, asaltadores de embajadas, tranca autopistas y demás hierbas, pero no todos somos jguales y hay mucho arrepentido.”

Un periodista, de esos metidos e indiscretos, logró hacerse oír por encima de los demás y preguntó:

“¿No fue acaso usted, quién siendo presidente de la Liga de Beisbol Profesional, suspendió la serie, algo nunca visto antes, para sumarse a la huelga golpista? ¿Si incurrió en aquella cosa inusitada, mezclar deporte con política, dejar al público sin su espectáculo preferido y a los jugadores sin trabajo, cómo creerle ahora?”

“No amigo periodista. No fue por eso que paré la pelota. Lo hice por mi predisposición cristiana a velar por la seguridad y bienestar de la gente, sobre todo de esa que al beisbol acude, porque allí no va María Corina y lo que es Álvarez Paz, solo quecha encapillado. También por la integridad de los jugadores mismos y hasta cuidar la responsabilidad del gobierno, dejé a unos con el bate al hombro y otros corriendo entre primera y segunda.”

“No me confunda con otros que usted conoce y yo también. Porque de que los hay, los hay y uno les ve y escucha todos los días. Entran limpios de pecados en la embajada y salen hinchados y dispuestos a jugar cualquier parada. Pero yo no.”

Al fin, pese lo bastante grande de los bolsillos de su chaqueta, pudo extraer un papel doblado hasta formar un cuadrado. Mientras con lentitud, pero con temblorosas manos lo desdoblaba, dijo a los periodistas:

“Esta es una copia de una de las cartas enviadas al senado gringo, que como verán no contiene nada para avergonzarnos y menos que indique que andamos en componendas conspirativas.”

Leyó con engolada voz y con la enjundia de quien cree que los deseos preñan:

“La causa de la libertad y de la seguridad hemisférica requiere, como nunca antes, del apropiado financiamiento y apoyo a la OEA de los Estados Unidos…..Las medidas aprobadas por su comité pondrían en peligro la oportunidad de restaurar la democracia y el estado de derecho en Venezuela.”

Al terminar de leer miró con atención a los periodistas como intentado escrutar sus pensamientos y luego dijo:

¿Qué hay de malo en ese texto? ¿Quién duda, si conoce nuestra historia, que gringos y la OEA han sido garantes de la democracia en esta parte hemisférica nuestra? ¿Es posible concebir la democracia sin ellos?

¡Señor, señor!, insistió en preguntar una joven.

¿Por qué el texto dice “apoyo a la OEA de los Estados Unidos”? ¿Es un simple desliz del lenguaje o una deliberada declaración con un fin oculto? ¿Reconocen que ella es de los gringos? ¿No justifican con eso la creación del CELAC?

Otro periodista, por allá rezagado, quien tenía en su mano copia de lo leído, mientras lo revisaba, interrogó al “aséptico” miembro de la MUD, de esta manera:

¿Si no conspiran, si usted no conspira, por qué llaman a los gringos a “restaurar la democracia y Estado de Derecho en Venezuela?

¿Entonces no hay democracia ni Estado de Derecho? ¿No son premisas básicas para justificar conspirar y un golpe?

Por sólo nombrar un caso, ¿no justificaron así el golpe a Zelaya?

¿Cómo habrán de restaurarla? ¿Tienen allá los votos necesarios?

¿No están pidiendo intromisión y hasta invasión?

¿No se llama eso conspirar?

¡Usted es el portavoz! ¡No se haga el sonso ni nos tome por tal!

damas.eligio@gmail.com


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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