Honduras: un pueblo emancipándose

En estos precisos momentos la gran movilización del pueblo hondureño, la
presión de los países del ALBA y las muestras de solidaridad de todos los
pueblos de América y el mundo, han empezado a romper la determinación de
la burguesía hondureña y sus amos del norte. Están ofreciendo una
¿amnistía? al Presidente Zelaya y que, por supuesto incluye a ciertos
actores del golpe de estado. Esto, según la versión de los golpistas,
posibilitaría el ingreso del Zelaya a Honduras en las próximas horas, en
conjunto con la ¿mediación? del presidente de Costa Rica Oscar Arias.


Mientras, una multitudinaria marcha, sin precedentes en la historia
hondureña, se realizó el domingo 5 de julio de 2009 hasta el aeropuerto
de Tocontín en Tegucigalpa. Al llegar fue reprimida salvajemente por el
ejército, al tiempo que impedían el aterrizaje del avión que traía a
Zelaya. Dos muertos y más de veinte heridos fue el saldo del
ametrallamiento de la marcha por parte del ejército.


En Honduras, el 6 de julio de 2009, José Murillo, padre de Isy Obed
Murillo, el joven que se ha convertido en la primera víctima confirmada
de la crisis política en Honduras, aseguró este lunes que a su hijo lo
mató un francotirador desde la pista del aeropuerto de Tegucigalpa.


Murillo, un pastor evangélico de 57 años, estuvo el domingo con tres de
sus doce hijos en la manifestación con que miles de seguidores de Manuel
Zelaya pretendían dar la bienvenida al depuesto presidente a su regreso a
Tegucigalpa, una semana después de que los militares lo sacaron por la
fuerza del poder y del país.


Al final de la tarde y tras llamar insistentemente sin éxito al celular
de su hijo, el teléfono de Isy por fin daba respuesta por medio de un
trabajador de la morgue de un hospital cercano para confirmarle al hijo
mayor de José que el joven, de 19 años, se encontraba sin vida en ese
lugar.


José Murillo enterró a Isy este martes 7 de julio, en el municipio de
Guayape, departamento de Olancho (este), a donde se lo llevó en un sobrio
ataúd amarrado en la caja de una camioneta.

El mismo lunes 6 de julio de 2009, el Frente Nacional Contra el Golpe de
Estado, responsabiliza al "Goriletti" Micheletti, junto con el grupo de
golpistas por las acciones de la policía y las fuerzas militares que ha
dado muerte a Isis Obed Murillo, han herido a varias personas y golpeado
a otras. Entre los heridos están el joven Darwin Antonio Lagos y el Juez,
Guillermo López.

El gobierno golpista y quienes le acompañan, están perdidos, y han
recurrido a los jerarcas de las iglesias y a la policía para que de la
cara por ellos y los defiendan. El movimiento popular tiene claro que el
papel de los jerarcas religiosos, siempre ha sido a favor de los grupos
oligárquicos, es por eso que repudia la actitud de los seudo
representantes de las iglesias.

El Frente condena la actitud terrorista de las autoridades impuestas por
el gobierno golpista que reprime por medio de las armas las diferentes
formas de manifestación de la población. Intimida cuando tiene retenes
policiales y militares en todos lados, sobre todo en las carreteras,
militares con sus fusiles entran a las unidades de transporte.

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, denuncia ante el pueblo
hondureño y ante la comunidad internacional que una parte del gobierno de
los Estados Unidos, su industria militar y la Agencia Central de
Inteligencia está apoyando a los golpistas en Honduras. Esto es una clara
evidencia de la división en el seno de la clase capitalista en el
imperio.

La movilización realizada en Tegucigalpa, fue multitudinaria, unas 300
mil personas participaron, es importante reconocer la disciplina y el
espíritu de lucha que les permitió mantenerse en el lugar a pesar de la
represión de la fuerza militar.

Honduras, un país dividido en clases, una sociedad resultado de una
especie de equilibrio luego de la Guerra Fría, ahora esa sociedad es
presa de unos conquistadores nacionales con ayuda de extranjeros. EE.UU
tiene esclavizada a Honduras con ayuda de un ejército hondureño mantenido
a costa de los propios hondureños. La influencia de EEUU en Honduras
disgregó a las comunidades nativas, destruyó la industria y puso a sus
pies todo lo grandioso que tenía la sociedad hondureña.

El ejército hondureño, organizado y adiestrado por los militares
norteamericanos, es a su vez, una condición indispensable para que
Honduras pueda conquistar su real independencia, y lo único capaz de
evitar que este país se convierta en esclavo del imperialismo. Honduras,
hoy, es un país conquistado, saqueado y sometido a las bestiales leyes
del capitalismo. La sociedad hondureña está sometida a la indigencia
social en medio de una increible abundancia de productos materiales. Ese
país requiere ser libre y desarrollar su propia industria y medios de
comunicación, pero solo podrá lograrlo mediante una unión solidaria e
internacionalista con los paises del ALBA. Una vez introducido el
desarrollo socialista en un país con enormes riquezas naturales, será
imposible impedir que Honduras se incorpore de forma autónoma al
desarrollo social y pueda solucionar sus problemas.

Lo que haga la burguesía hondureña (esclava de la norteña) no emancipará
las masas populares ni mejorará su calidad de vida, pués para lograrlo,
se requiere que el pueblo hondureño sea el dueño de las fuerzas
productivas, que la propiedad social sea instaurada, tal como en la
República Bolivariana de Venezuela se ha iniciado este proceso. Los
hondureños y todos loa paises latinoamericanos no podremos recoger los
frutos del desarrollo industrial y tecnológico que existen en la sociedad
mundial, mientras que las clases gobernantes imperiales no sean
combatidas por la clase trabajadora, o mientras nosotros mismos no seamos
lo suficientemente fuertes para acabar de una vez y para siempre con la
raiz de la dominación: el capitalismo.

La hipocrecia y la barbarie de burguesia hondureña son las causantes del
gran saqueo y soborno que ha conllevado a la rapiña, extrayendo la savia
del trabajo personal de los hondureños, maltratando las costumbres
religiosas milenarias de sus aborígenes, corrompiendo a la sociedad con
la prostitución y el crimen, y se dicen defensores de la propiedad, el
orden, la familia y la religión.

La industria y el comercio modernas han creado las condiciones materiales
para el desarrollo de un nuevo mundo, de una sociedad justa, de la
sociedad socialista. Solo la revolución socialista, como la que está
empezando en la Patria de Bolívar, es capaz de apropiarse de los logros
técnicos-científicos de la humanidad, extraerlos del poder de los
burgueses, y someterlos al control de la sociedad. Esa misma revolución
es la solución a las penurias de la sociedad hondureña y latinoamericana.

Para ver un reporte fotográfico de la marcha en Honduras, del domingo 5
de julio de 2009, pueden revisar dirección de internet,
http://www.medioscomunitarios.org, de la cual se tomó la información
actualizada de la situación en Honduras.


Más allá de lo que pueda pasar con el Presidente Zelaya, la burguesía
Hondureña ha logrado, con sus torpes acciones, que la conciencia del
pueblo hondureño esté madurando y que ahora vea la necesidad del
socialismo. Los hondureños empiezan a ver con simpatía el ejemplo que ha
dado la Revolución Bolivariana. El futuro tiene reservado un papel
estelar a la combativa y anti-imperialista clase trabajadora hondureña.


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Lucidio García


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