Hoy y siempre con el pueblo hondureño

Es hora de unir la acción revolucionaria a las palabras en defensa del legítimo presidente hondureño, Manuel Zelaya. Secuestrado esta madrugada, y sacado a empujones y amenazas por los gorilas golpistas de la casa presidencial, con brutalidad, y con la fuerza de las armas, que militares hondureños indignos, usaron hoy contra su presidente legalmente electo por el pueblo Manuel Zelaya.

Como bien dijo nuestro embajador ante la OEA, alguien abrió en Honduras la jaula de los gorilas. Nos preguntamos: además de la oligarquía hondureña, y los militares indignos que levantaron sus armas contra su comandante y presidente Manuel Zelaya y su pueblo. Nos preguntamos repito: ¿Alguien más debe estar detrás de todo esto?

¿Será el imperialismo gringo, el pentágono, o la CIA?


Ya lo dijo nuestro presidente Chávez, bien lo dice el delegado Argentino ante la OEA, hay que actuar de inmediato, se debe actuar en este momento crucial de justicia social y de cambios revolucionarios que se están desarrollando en los pueblos de América, debemos unir la acción a las palabras, es hora de la acción inmediata. Zelaya, debe retornar a la presidencia de Honduras cuanto antes. Que no le pase como a Jean Bertrand Aristid el ex presidente de Haití.

Los gorilas, no reconocen la ley ni la respetaran, sólo se rendirán ante la fuerza que le impongan otras armas. Ben sean estas, las de sus propios camaradas que se unan a su pueblo y a su presidente legítimo, o ante la presión de su propio pueblo, que como vemos respalda hoy en las calles y frente al palacio presidencial a su presidente. Pidiendo el regreso de su presidente, el que ellos eligieron con sus votos.

¿Les recuerda esto, algo parecido al golpe del 11 abril del 2002?


No es hora de ser pasivos, ni diplomáticos, los gorilas que han salido de la jaula, al igual que hicieron los golpistas chilenos y los golpistas argentinos, no respetan los derecho del pueblo, ni la vida, ni la libertad. Estos golpistas son defensores de la derecha oligarca capitalista y pitiyanqui. Todos ellos en conjunto, tienen un patrón común que los iguala: son asesinos connotados de triste historia registrada en páginas escrita con la sangre de sus pueblos masacrados, y no les importa (a esas cúpulas gorilas) el ordenar a los soldados hondureños, en cuyas caras se aprecia el miedo, a su pueblo, a que disparen contra sus hermanos, sus madres, sus padres, su propio pueblo.

Es hora de unir la acción a las palabras, no, a la diplomacia fatua e inútil. En estos casos, hay que actuar, contra esta pandilla de traidores y bandoleros armados. El que emplea la fuerza sin tener la razón, únicamente entiende con la misma fuerza que el está empleando. Las armas.

Los golpistas hondureños están dispuestos a todo, para seguir los pasos de Pinochet y aferrarse al poder usurpado al pueblo. ¿Quiénes están verdaderamente detrás de todo esto? Hasta ahora ninguno ha dado la cara.


Claro la respuesta es lógica: la oligarquía pitiyanqui hondureña.

Ellos, los golpistas, militares y civiles, son de la misma calaña de los que en Venezuela aller dieron el golpe con Carmona y sus gorilas y hoy se desgañotan en las calles venezolanas, y conspiran gritando libertad, con las manos pintadas de blanco, son los mismos que pintan el azul de la bandera venezolana de negro, son los mismos que no quieren ser venezolanos y prefieren tener la ciudadanía estadounidense y dólares en sus bolsillos.

Son ellos, la oligarquía toda, son los amos de Honduras por ahora, Honduras, la antepenúltima nación más pobre de América.

El presidente Zelaya únicamente quería consultar al pueblo, pero no lo dejaron, la derecha no quiere dejar que el pueblo se exprese libremente, le teme y prefiere callarlo a la fuerza con las armas, y eso que dicen defender la libertad.

¿Qué libertad?

La de imponerse por las armas, la de explotar al pueblo.

¡Canallas!



El congreso hondureño hoy indigno de su pueblo, al igual que la cúpula militar, el clero, y la oligarquía hondureña, acaba de clavar la puñalada trapera a su propio pueblo y a su presidente Zelaya, los han traicionado.

¡Lo han destituido! y dicen que a renunciado a la presidencia

A esto, se le llaman democracia capitalista y de libre empresa.



Se han burlado una vez más de democracia que dicen defender y del pueblo, se han burlado y traicionado a su pueblo.

¡Miserables!

¡Cobardes!

Lo mismo la corte suprema de injusticia hondureña, ha destituido al presidente.

Han atacado los soldados al pueblo y a su presidente enmascarados, con los rostros tapados con pasa montañas.

Las armas han defendido una vez más a la oligarquía, las armas han hablado una vez más en contra su propio pueblo.

¡El pueblo es una vez más víctima de los ricos oligarcas, de los intereses foráneos y de la geopolítica internacional de los gringos!

Se parece este golpe mucho en sus patrones, a aquel golpe dado por gorilas venezolanos aquel nefasto once de abril del 2002, es una copia al carbón.

Esperamos que el pueblo hondureño, sepa virilmente responderles a estos gorilas y decirles: QUE como ocurrió en Venezuela, sucederá en Honduras, y que todo golpe tiene su trece.

¡Patria o muerte!

requenave1@cantv.net



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José Juan Requena

Soñador, escritor y poeta.

 requenave1@gmail.com      @Ripidio

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