La Guaratara

Jaque al Duque

La determinación de Colombia por superar el enorme lastre corrupto y criminal que mantiene secuestrado al Estado desde un gobierno de castas y organizaciones genocidas, pone en jaque al presidente que observa, cuidadosamente, cómo los votantes que logran expresarse, pese a los obstáculos "institucionales", han pasado de casi seis millones de votos en el plebiscito por la paz a ocho millones y pico en las elecciones presidenciales y once millones en la consulta anticorrupción. Eso, sumado a la audacia del gobierno bolivariano de Venezuela que está recuperando su económica y venciendo el saboteo genocida internacional, descalabra el objetivo desestabilizador de Duque.

Pero la burguesía paramilitar no se queda de brazos cruzados y maniobra rápidamente, se mimetiza, surfea sobre las ideas populares vendiendo la imagen de un liderazgo corporativo en el cual desfilan también las tendencias contrarias, mientras sigue atacando a Venezuela para distraer la atención sobre las masacres, el drama de la Guajira y la paranoia de los traficantes de gasolina. Más allá del partidismo y los acuerdos politiqueros que aprovechan el aborrecimiento a la corrupción (y al crimen), hay una Colombia, una cultura política emergente, como describe Gaitán, "muy superior a su dirigencia" tan pragmática y diligente.

Esta generación de hermanos y hermanas, que asumen la lucha por una Colombia humana, exige un liderazgo altamente consustanciado y, claramente, opuesto a la corporación decadente que gobierna en la sombra de la traición, el genocidio y el entreguismo. Una generación que en verdad entiende el humanismo y lo distancia de la política anti-humana enquistada en el Palacio de Nariño. Como se podrá comprobar para la historia, existe un sustento anglo-sionista que avala el arrase cultural de la identidad más importante del continente: el Bolivarismo, sólo que, tal como ocurre en Palestina, ni magnicidios, ni bombardeos, ni bloqueos, pueden doblegar a un Pueblo Heroico.

El avance humanista en Colombia, la estabilidad económica de Venezuela, el derrumbe y ridiculización de toda la campaña contra la Revolución Bolivariana, la viga que tienen Colombia y Perú por sus propios migrantes y acciones xenofóbicas, el lodo en el cual repta el Grupo de Lima y la quiebra política de la oposición venezolana, hacen a esos aliados imperiales mucho más peligrosos y dispuestos a ataques directos.

Son días en los cuales ese enorme caudal electoral de Colombia exigirá el máximo de su liderazgo, como en el caso de la FARC que, en su Pleno CNC, tiene la oportunidad de promover una dirigencia sin las contradicciones que opacaron al candidato. Esa Fuerza, sobre todo Moral, está llamada a asumirse Bolivariana, sin titubear a la hora de visitar Nariño, a sabiendas que esa burguesía, ese crimen y ese magnicidio contra Venezuela, contra los Líderes Sociales es también contrario a Bolívar. El Pleno CNC, desde su riquísimo debate, puede reconocerse Marxista y Bolivariana, reimpulsar su vanguardia por la Paz, donde siempre Hugo Chávez será un referente de Hermandad; un Acuerdo que abrió caminos en los cuales no se permite dudar cuando toca levantar las banderas de la integración Latinoamericana; del Alba, de UNASUR y el protagonismo popular de sus bases.



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Joaquín Román Rondón Santiago

Profesor universitario

 unellezjoaquin@gmail.com      @LaGuaratara

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