Hay que tomar la iniciativa política contra la guerra

La entrevista de Walter Martínez, al embajador de Venezuela en la ONU, Julio Escalona fue muy oportuna. Las verdades expresadas en el programa Dossier del día martes 21 de septiembre de 2011 fluían de manera muy coherente, clara y precisa. Estableció como necesario, retomar la iniciativa política a favor de los procesos que viven los pueblos que transitan hacia un modelo político independiente, utilizar los medios de comunicación y salirle al paso a las agresiones del Departamento de Estado contra Venezuela, exigir en los organismos internacionales el respeto a las soberanías territoriales. Por cierto que en la carta enviada por nuestro Presidente Chávez al Secretario General de la ONU Ban Ki Moon, recientemente, apoya la creación del Estado Palestino. Así como en 1947, mediante la resolución 181, les arrebatan más del 50% de su extensión geográfica a los palestinos, por iniciativa de Europa para levantar el estado de Israel, es justicia exigir también el Estado Palestino, con las áreas que tenía antes de 1967 y que fue invadido por Israel durante la guerra de los seis días, tomando a Cisjordania, Jerusalén y la franja de Gaza.

Urge una alianza por la paz mundial. Las constantes y permanentes situaciones de guerra, producto de las intervenciones militares estadounidenses y europeas ejecutadas en el medio Oriente y el norte de África, destruyen cada vez más a la naturaleza y amenaza esto a la propia humanidad.

Pero por otra parte, en la medida en que todo es desolación y miseria por las invasiones armadas, los pobladores se convierten en mendigos de lo que antes tenían para cubrir sus necesidades en abundancia. Por ejemplo, Libia a pesar de estar entre desiertos, tiene uno de los reservorios de agua dulce más grandes e importantes del planeta. El gobierno de Kaddafi, logró construir caminos de agua o ríos para llevar a las ciudades esa agua. Ahora desapareció por los bombardeos de la OTAN. Los libios están condenados ahora a tomar el agua traída de Europa en botellitas. Ese es el cuadro dantesco que deja la guerra decretada por las potencias capitalistas a los territorios con riquezas petroleras y bienes naturales que permiten tener calidad de vida.

Me llamó poderosamente la atención, la denuncia hecha en cuanto a las intenciones de estas monstruosas y descabelladas acciones de guerra por la OTAN. Se advierte que no les importa la destrucción de la naturaleza a estas potencias invasoras, pues la ciencia se encargará de ello ¿vida artificial creada en laboratorios?. Es decir que estas naciones que hoy son el poder planetario, solo les preocupa cómo resolver su problema económico restándole importancia a las consecuencias negativas en la vida del planeta.

Mientras tanto, ya se crean condiciones psicológicas mediante la guerra mediática transnacional, para intervenir en Irán y Siria. El elemento de la dictadura, se convierte en la justificación para hacer la guerra y tumbar gobiernos. ¿Quién califica a los Estados Unidos? ¿Hasta cuándo tanto cinismo? Obama dijo en el 66º periodo de sesiones de la ONU, que despreciaba la guerra. Mientras tanto manda a bombardear y matar civiles en Medio Oriente, África y apoyan golpes de Estado en América Latina. Es prácticamente una empecinada idea para desaparecer la cultura de la resistencia y terminar de dominar toda la economía mundial.

orlandobalbas27@gmail.com


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Orlando Balbás

Prof. en Ciencias Sociales. Magister en gerencia educativa. Jubilado del MPPE.

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