La prensa ultra derechista, haciéndose
eco de la campaña anti venezolana que la Cía. y el Departamento de
Estado Norteamericano arremeten diariamente contra las naciones que
no se someten a ser explotados por el mundo capitalista, se explaya
mintiendo descaradamente desde hace años preparando a la opinión mundial
para justificar sus agresión militar futura a Venezuela como en casos
anteriores ya lo hizo a otros países de la región o del mundo.
Creo no debe quedar ya en América un país donde la planta imperialista
de los marines yanquis no haya quedado marcada trágicamente con sus
criminales intervenciones. “América para los americanos”, según
la doctrina Moroe, pero ocultaron añadir y sí practicar, “para los
americanos del norte”. Por eso cuidaron muy bien de adueñase y difundir
por el mundo su gentilicio, para que no quedara duda que toda le pertenecía
y que la América latina era la trastienda que con sus enormes
reservas de materias primas y mano de obra esclava iban a contribuir
al engrandecimiento de su imperio. La historia no es moderna. Ya a comienzos
del siglo XIX con la compra a Francia de Luisiana y posterior de Florida
a España obligada a vender por los continuos enfrentamientos con los
colonos norteamericanos y también debilitada militar y económicamente
por sus guerras contínuas, se va expandiendo con facilidad hacia las
ricas tierras del oeste desplazando a los indios a territorios inhóspitos
hasta su exterminio. Sus ambiciones llegaron mucho mas allá en
ese mismo siglo, asentándose sobre las Antillas y haciendo del
Mar Caribe un “Mare Nostrum” romano. Aplicando la doctrina del “Destino
Manifiesto” frase que expresa la creencia de que por designios
de Dios estaban obligados a expandirse territorialmente desde el Atlántico
hasta el Pacífico y recogida posteriormente por la Alemania nazi y
Japón, arrebatan a México la mitad de su inmenso territorio y a España
agonizante colonial, pretestando la voladura de un buque en el
puerto de la Habana que ellos mismos hacen explotar, las últimas posesiones
que le quedaban en América: Cuba de la que aun conservan la base de
Guantánamo y Puerto Rico que pese al heroísmo de sus hijos aun no
han conseguido la independencia. Muchas agresiones sangrientas
preceden posteriormente a estos hechos, de la que no está exenta
Inglaterra, que por su variedad y volumen merecerían capitulo aparte,
algunas vividas en nuestros días. Por tanto, no es este el momento
mas oportuno de la historia para que los países situados al sur
del río Bravo recuperen el gentilicio americano arrebatado por el Imperio.
Ser americano hoy día es sinónimo de violencia, criminalidad
y sangre lo que no cuadra con la América Latina ni los países
caribeños víctimas de la voracidad capitalista, sistema hoy fracasado
como en su día lo fué el comunismo staliniano. El
Imperio, como todos los que hubo y habrá en el futuro, también tendrá
su fin y ese será el momento de reivindicar el gentilio mirando hacia
el sur y exclamar con orgullo: yo también soy americano.
jsaezjimenez@hotmail.com