En respuesta a un artículo de Pettit Da Costa

"La izquierda que yo conocí"

La izquierda que yo conocí…eso suena poético, elegante…melancólico, yo creo que eso es, suena melancólico; la izquierda que yo conocí…

No puedo saber, ni imaginarme siquiera cual fue la izquierda que usted conoció señor Petit (no creo que usted haya sido de izquierda jamás, ni usted ni sus amigos Orlando Urdaneta, Enrique Tejera Paris, Oswaldo Álvarez Paz, William Dávila, Alejandro Pena esclusa, en fin ni ninguno de sus compañeros del “frente patriótico”)

Quizás se esta refiriendo a la izquierda de Teodoro petkoff, quien vendió a los trabajadores al promulgar la terrible ley del trabajo durante el segundo gobierno de Rafael Caldera en su condición de ministro del trabajo, y quien luego de hablar durante décadas de socialismo termino retirándose de la campaña presidencial para terminar como jefe de campaña de Manuel Rosales (que asco).

O quizás se refiera a Américo Martín, quien acepto la llamada pacificación de Caldera y bajó de las montañas (o salió del parque del este donde dicen que estaba realmente escondido con Teodoro) y se dedico a escribir para al final coronar su carrera política como miembro principal de la extinta Coordinadora Democrática.

O quizás habla usted de Pompeyo Márquez, quien también pasó por el aro de la “pacificación” cuando el primero de Caldera traicionando a su gente y terminó como ministro de fronteras de su gobierno, luego vicepresidente del senado y al final de su camino uno de los principales del partido un nuevo tiempo; puede que se refiera usted a Andrés Velazquez, este es otro, pareciera que todos como que fueron embrujados por el expresidentes Caldera, este después de ser un excelente sindicalista, paso a ser buen gobernador y termino siendo otro mas de la coordinadora democrática, o tal vez habla de Soledad Bravo, canta muy lindo pero nada iguala al eterno Ali para cantarle al pueblo y a la revolución (ni que decir de Mercedes Sosa o Víctor Jara)

Esa es una pequeña comitiva de las mas relevantes personalidades del socialismo publico de su época; el socialismo de la radio, prensa y televisión (el que los adecopeyanos promocionaron para que viéramos que aquí también habían socialistas y ellos los demócratas les permitían estar), bueno con esa pequeña muestra, estoy de acuerdo con usted cuando expresa que nunca se imagino que la izquierda venezolana cayera tan bajo.

Ahora con el tema de los mediaos cubanos, Señor petit, la verdad quisiera responderle de la misma manera como usted se expresa, pero no vale la pena; usted demuestra en su expresión la mayor de las mezquindades y las bajezas de una alma empobrecida por el rencor y la soberbia, mire lávese la boca con jabón antiséptico antes de hablar de un medico cubano.

Denota usted el mas vil de los desprecios hacia unos seres que cual Ángeles enviados por Dios andan con la bandera de la paz regalando sonrisas y alivios a quienes nuca tuvieron quien cuidara de ellos. No como los soldados infernales comandados por el premio novel de la paz 2009.

Pero que va a saber usted del sufrimiento de esa clase empobrecidas por la explotación irracional y cuyo único contacto era cuando les pasaban por un lado sin bajar los vidrios del carro para no oler el olor a mierda y decían “pobrecitos mi amor, como harán para sobrevivir” y luego se iban a sus mansiones a atragantarse de los mas exóticos platos internacionales (porque ni siquiera para comer caraotas con carne mechada sirvieron)

Bueno esos “curanderos” existen gracias a dios y se enaltece el apelativo “curandero” si se usa al referirse a los médicos cubanos…mire, le cuento una anécdota: mi hijo pequeño cargaba unas sandalias de su hermanita y yo le dije hijo quítate eso, que esa vaina es de mujer, el se miró sus piececitos un momento y luego mirándome me dijo bueno papa pero ahora son de hombre porque las cargo yo.

Que vivan pues los curanderos de la paz, los que atienden a aquellos que nunca pudieron ir a un oftalmólogo, un odontólogo, hacerse una tomografía axial computarizada, aquellos que no pudieron hacerse una simple hepatología completa sin pagar, aquellos que murieron mas por descuido que por enfermedad, aquellos a quienes por no tener atención una simple gripe se le convertía en bronquitis...pero que va a saber usted de eso señor petit.

En cuanto a la izquierda en el gobierno, le doy la razón en que hay mucho infiltrado, no hemos sido capaces de reservarnos el derecho de admisión, pero aun así se mantiene la esperanza en que las generaciones por venir (en ellas incluyo a mis hijos, sagrados tesoros) verán otros horizontes y estarán mas despiertos que nosotros y solo así Venezuela se enrumbara hacia horizontes de prosperidad e igualdad.


oscarajimenezr@gmail.com


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Óscar Jiménez


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