¿Que la revolución se adecue a la oposición o al revés?

La cuestión estriba de nuevo en la viabilidad del dialogo con la oposición. La ausencia del dialogo por parte revolucionaria es mal interpretada, conforme para algunos súper egos, sin dialogo, es más difícil distinguir las contingencias del proceso.

Ex personajes, manifiestan públicamente y quedamente, diciéndole a la sociedad lo que debe hacer, y en particular lo que no debe hacer. Estas sugerencias no se originan en el pueblo, ni en el liderazgo del Sr. Presidente Chávez, ni en muchos de sus ministros, que, por vez primera estamos de acuerdo en algo, no al dialogo por ahora. La conciencia y el súper ego pretenden representar a la comunidad, con un papel vicario en el sentido etimológico de la palabra. Pueblo, sociólogos, politólogos, psicólogos, reconocen los orígenes externos, cuando hablan a favor del bien personal para la revolución, reconocen lo que es bueno para los otros.

La conciencia o el súper ego, no surge simplemente como consecuencia de la desaparición aparente de quien la sugiere, sino que representa un número de prácticas auxiliares, que le dan más publicidad a quien pretende seguir siendo protagonista, sugiriendo las contingencias futuras, aconsejándonos lo necesario del dialogo “para establecer acuerdos y aproximarnos a la construcción del país”. La persona de esta forma elude o evita totalmente su responsabilidad con uno y otro bando, siguiendo las reglas de conducta que otras personas han deducido para el dialogo. Cuando una persona deduce sus propias reglas en el retiro político a partir de su análisis, estamos particularmente inclinados a elogiarlos por la buena conducta equilibrada que de ahí se sigue, pero en realidad sucede que los pasos visibles revolucionarios, se han perdido progresivamente en el pasado.

El equilibrio que se le atribuye a una buena sugerencia, es parte del valor de una persona y muestra la misma relación inversa, con la visibilidad de su ambiente. Atribuimos el máximo de lealtad, a las personas que nunca se han comportado mal, y que, por consiguiente son revolucionarios, amigos del proceso, porque ya han sufrido algún revés, ministerio de defensa, vice presidencia, TV, radio, pero nos olvidamos, que la desmemoria de la gente, es utilizada como un don, ¿realmente hizo bien su trabajo? el pueblo acepta? El pecador arrepentido puede llegar a parecerse a un santo natural, pero el hecho es que, durante algún tiempo haya estado expuesto a contingencias “equilibradas” implica cierta limitación revolucionaria natural

En estos momentos acercar el dialogo con la oposición, significa llegar a acuerdos, a un entendimiento, con el dialogo se solucionan los conflictos, se espera. Bueno, con la oposición en estos momentos del proceso, intervenciones, control de la especulación, del acaparamiento, del freno al sindicalismo dorado, incentivado por las oligarquías y los partidos políticos de la extrema derecha, el fin de la burguesía marina, diciéndole no a la pesca de arrastre, es un alivio para el lecho marino y visualiza una reforma nacional. La ley resorte y la revisión ética a los medios y comunicadores sociales en los próximos días en la asamblea nacional, nos dará la pauta. Por eso, por ahora, no es conveniente. Es necesario por vez primera, que la oposición sepa quién manda, que respeten al gobierno y sus leyes, que sus fortunas no están por encima de la constitución y que la ideología que promueve esta revolución, la igualdad de oportunidad para el crecimiento y el desarrollo, es el modelo que de hoy en adelante se respetara. De no hacerlo así, la estrategia del dialogo, profundamente calculada por ellos, mucho antes del 15F, les permitirá resucitar con su prepotencia característica: “Nosotros exigimos, somos 5 millones, nosotros queremos, sin nosotros no puede desarrollarse el país,” pamplinas, lo único que buscan es afectar el liderazgo del Sr. Presidente Chávez, esa es su meta. La hipocresía del dialogo, su otra estrategia.

Destreza maniobrera, mucho nombre, Mendoza, Cisneros, y otros que no nombro por no venir al caso. El avance del país en esta revolución depende del pueblo y del gobierno, no le debemos nada a los monopolios de la oligarquía, al contrario demasiado se demoro el camarada Chávez, en las expropiaciones de enormes territorios baldíos que frenaron el impulso para satisfacer la seguridad alimentaria de la nación, lo mismo con las diferentes empresas e industrias, manipuladas para la desestabilización del gobierno. Si después de frenar por completo le anarquía que surge de la especulación comercial y económica, quieren dialogar, perfecto, será bienvenido el dialogo, pero ya saben a qué atenerse, no pueden ir contra el pueblo. Ahí si el dialogo será provechoso para todos, pues se habrá impuesto las condiciones políticas revolucionarias, para un mejor desarrollo de la nación en igualdad de oportunidades.

Imaginen el dialogo en estos momentos, con ese desprecio y prepotencia que emana desde la oposición y desde esa máquina comunicacional, día tras día después del 15F han venido repitiendo el estribillo de que la oposición y el gobierno deben dialogar para construir la nueva Venezuela. Dialogo que nunca deja lugar a las democracias políticas y económicas. La oposición siempre habla de sus intereses económicos, las últimas protestas de los sindicatos, no son ninguna casualidad, es parte de la estrategia del dialogo. Fuego de ametralladora sugiere que el dialogo, en estas condiciones, no es entendimiento ni paz.

Propios y ajenos están asustados, porque la revolución está entrando a una nueva etapa, situación nueva, real, verdad impostergable, donde la lealtad de algunos se esfumara.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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