Doble Ideología en el siglo XXI

El doble carácter de la ideología ya fue propuesto por Carlos Marx cuando afirmo: “la ideología de una época histórica, es la ideología de la clase dominante en esa época”. Las contradicciones ideológicas revolucionarias expresadas por los gobiernos progresistas pacíficos es decisivo. Es difícil sin embargo saber el sentido de ir más allá del campo teórico. No es fácil entender las declaraciones que insinúan el alejamiento del proceso revolucionario, y digo insinúan, porque internamente los presidentes continúan manifestando la construcción de un socialismo con características latinas.

La construcción socialista, cada uno con su estilo, en procesos revolucionarios deben reivindicar los derechos de un sistema soberano y autónomo. Pero los procesos con las opiniones del líder bolivariano, presidente Chávez, aumentan los conflictos en los pueblos de la región, ya que el proceso venezolano es el estandarte en la lucha contra el capitalismo militar, por su empatia con la solución de los problemas de pobreza y desigualdad, a más de ser el líder que durante muchos años peleo solo por la reivindicación de los pueblos en Latino América. Sus declaraciones hacen de los procesos, sistemas contradictorios internos y visualizan a la revolución venezolana solo como un monopolio energético socialista para la región.

El punto de partida de estas revoluciones, serian las ideologías empíricas, esperando que las sociedades se transformen así mismas por medio de los conflictos de clases. En donde la fatiga, la saturación política, y la capacidad de la sociedad de responder da señales cada vez mas numerosas, diversas, y manifiestan psicológicamente los limites en estos procesos, como es el caso del pueblo boliviano. O del caso ecuatoriano donde Correa debe proyectar sus aciertos para sostener la popularidad. En el caso de Venezuela, la ida a las urnas cada año se freno por el 2D, las elecciones de noviembre son impostergables y serán el termómetro de cómo esta el proceso en Venezuela 9 años después. Como siempre los ojos del mundo estarán fijos en la tierra de Bolívar y Chávez en noviembre próximo.

Más aun la evolución revolucionaria va acompañada de un estallido contrario al socialismo. No porque no se requiera la transformación, la gente lo que quiere es el cambio de sistema llámese como se llame, se manifiesta que nadie sabe como construir el socialismo. La masa interpreta eso como una excusa por si la revolución fracasa, y con 200 años de sufrimiento consideran que es suficiente, esa es una de las razones por lo que los presidentes bajan tan rápido en su popularidad. Las estructuras públicas burocratizadas por el sistema capitalista que los gobiernos no pueden enmendar, la violencia desbordada acosan y alteran la investigación de la identidad personal en sus relaciones primarias con los procesos. La doble ideología afecta la integración y sostiene la defensa de las clases, y ese encasillamiento invade la vida social y cultural en un campo no unificado, por lo tanto los procesos revolucionarios no están en crecimiento por la doble dialéctica ideológica.


Han pasado 9 años y no se nota un predominio de ninguna de las dos ideologías en el proceso venezolano, hay un crecimiento popular destacado, pero crecimiento revolucionario que destaque la ideología de izquierda, no la hay. Los hábitos neoliberales de las sociedades destacan por su consumismo, continúa la acción del hombre sobre el hombre, la violencia es una de ellas, el terrorismo mediático para la desestabilización del gobierno y la influencia de las masas con poder económico sobre la clase pobre utilizando los medios de comunicación sigue vigente. Así las ordenes son mas numerosas, la manipulación mas eficaz para penetrar a través de la organización económica a la sociedad necesitada.

La dominación de los partidos, sobre los otros partidos es circunstancial. En el caso de alianza país, partido político que llevo a Correa a la presidencia sin apoyo de ninguna gobernación o alcaldía, se dio por las circunstancias extremas del Ecuador, donde ya no se reconocía la institución parlamentaria por politiqueros y ladrones. Lo que llevo al Ecuador a un caos político, económico y social desde 1997, con 8 presidentes en 10 años. El MAS boliviano con Evo no ha sido un sostén que evite los procesos separatistas de la contra revolución en ese país. El PSUV venezolano, demasiado tierno para alguna referencia, depende como en todo del apoyo del presidente Chávez, para concretar los proyectos. En todos estos países, los partidos políticos oficialistas representan una ayuda relativa en la consolidación revolucionaria. La publicidad de las empresas comerciales capitalistas sigue vigente, los medios de comunicación son un elemento esencial para el consumismo y la desestabilización, por lo tanto son centros de dominación cultural influyentes para sostener el neoliberalismo. Los gobiernos muy poco intervienen en la educación, sistema cultural básico para fortalecer los procesos colectivos y los nuevos valores en una nueva cultura. Y, sin considerar los convenios comerciales, que evitan la integración profunda, solidaria, humana e ideológica.

La carencia científica del conocimiento ideológico que se pretende construir. “No es mas que una clase dominante y dirigente, con nociones de una clase hegemónica”Gramsci. “Y de clase con vocación para la dominación” Lukacs. Los dos dominantes ya que organizan “las ideologías” en leyes para las sociedades. La doble ideología siempre vinculada a intereses políticos manipula el conocimiento revolucionario, en objetivos finales que no son socialistas. En esas circunstancias pedir a los pueblos que estudien sobre modelos culturales, economía social, modelos del sistema, riesgos políticos, en una posibilidad objetiva que unas veces son verdad y otras falsedades, estancan el conocimiento para llegar a una conciencia real. La doble ideología esta vinculada a un proceso empírico por los intereses políticos que siempre existirán, pero que sin embargo la construcción de los valores revolucionarios se logra mediante el conocimiento de la educación y este tiene que estar firme en la ética para la cultura que se pretende construir.

Estas ideologías por ser varias adoptan formas muy diferentes, cuya oposición esta situada desde el gobierno mismo, al no conocer con certeza el mecanismo para intercalar los dos modelos, el capitalista y el revolucionario. Así la sociedad es un actor cuyos valores están en la constitución y papeles, no se transforma solo se readapta superficialmente a los cambios políticos que pide el presidente, dependiente de la geopolítica regional. La sociedad internamente no es considerada como un centro de organización y decisión, excepto en los procesos electorales, de tal manera que la transferencia del poder al pueblo es una segunda alternativa utilizada para la manipulación política por presiones externas que son un hecho, llámese IV flota, computadoras de Uribe, elecciones de los EEUU, o consejos al oído de Fidel.

Muy diferente la ideología que reconoce los cambios de valores en la revolución y ve las contradicciones como elementos fundamentales para suprimir el reino del poder del capital. El desarrollo económico promovido desde el gobierno, alimenta el subconsciente de la población dividiendo a la sociedad consigo misma. La realidad de la desigualdad social es uno de los factores de violencia sin control que nos invade y destroza, porque rompe el equilibrio entre necesidad e interés; ya que entre ellas esta insertada la lógica propia del capital.

Las instituciones públicas y las ideologías, no son la forma para promover nuevos valores colectivos, sino la mascara de un poder social, en estas circunstancias el cambio no es endógeno sino exógeno y procede de la contradicción creciente de la doble ideología. ¿Cómo crear escuelas ideológicas con los partidos? Si por más que evaluemos el proceso, las dos ideologías por ser distintas siguen rumbos diferentes, afectando el proceso en su concepción.

Pero es verdad, las ideologías capitalistas, comunistas y socialistas han perdido importancia por la falta de concreción efectiva. Por supuesto la capitalista, la única demostrada hasta la saciedad que no sirve como sistema socio económico, por su brutalidad en acentuar las diferencias del ser humano. Surge una nueva ideología promovida por la juventud y la imperiosa necesidad de paz, unión, y solución a los problemas ambientales, SON MAS PROFUNDAS Y RESALTAN LA VIGENCIA DE LAS REVOLUCIONES. La revolución es en si misma el socialismo y el comunismo.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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