Geopolítica No. 27



EL CONTROL DE LAS UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS COMO ESTRATEGIA GEOPOLÍTICA IMPERIALISTA. Es una situación que se materializa a través de los múltiples "convenios" firmados entre universidades latinoamericanas y centros de estudios superiores de Estados Unidos, y del contínuo flujo de becarios hacia este país. Esto ocurre bajo un ropaje de intercambio académico, de adquisición de conocimientos y de superación profesional, pero conlleva fuertes componentes de manipulación ideológica y busca reclutar cuadros afines a las políticas hegemónicas estadounidenses. Por ejemplo, sabemos de individuos que en sus tiempos de estudiantes fueron izquierdistas radicales y que, ya graduados, viajaron a realizar estudios de postgrado en alguna universidad norteamericana para regresar convertidos en fichas del "american way of life", o como diríamos popularmente, "con tremendo lavado de cerebro". Y qué decir de unos cuantos que, cursaran o no en la célebre Universidad de Chicago, se embarraron de basura neoliberal y pretendieron imponer este criminal modelo en Latinoamérica, con consecuencias tan monstruosas como el genocidio carlosandresista de 1989. Lo descrito es sólo una pequeña muestra de toda una política encuadrada dentro de las pretensiones hegemónicas estadounidenses, que, dentro de su lógica política imperialista, necesita controlar la intelectualidad de los países que aspiran someter. Para ello cuentan con una claque académico-tecnocrática" enquistada en las universidades privadas y en las llamadas "autónomas", cuya única preocupación es mantener privilegios y prebendas, y con un estudiantado derechista con las agallas puestas en su incorporación a tal claque.


PERO LAS COSAS NO SUELEN SER COLOR DE ROSA PARA EL IMPERIO, LAS UNIVERSIDADES CUENTAN CON IMPORTANTES SECTORES ESTUDIANTILES Y PROFESORALES ADVERSOS A SU PRETENSIÓN DE CONTROLAR LAS UNIVERSIDADES. En efecto, en contraposición a los profesores y estudiantes entreguistas, plegados al modelo de dominación imperialista, existen en las universidades grandes reservas morales, plenas de conciencia patriótica revolucionaria, enfrentadas a los fariseos académicos acostumbrados a disfrutar de prebendas y privilegios. Esa es la Universidad de la Generación del 28, de los estudiantes asesinados por el puntofijismo, de los Héroes de Canaima, de los rectores Bianco y De Venanzi, de las luchas antiimperialistas y contra las políticas excluyentes de cupo limitado, en resumen, la Universidad adversa a los sistemas de dominación imperantes en el mundo. Hoy en día, con un Presidente patriota al servicio del Pueblo, la Universidad honesta y antiimperialista está resteada con la Revolución Bolivariana.


CUANDO LA UNIVERSIDAD PATRIOTA SE CONVIRTIÓ EN UN GRAVE PROBLEMA PARA LA ESTRATEGIA GEOPOLÍTICA DE DOMINACIÓN ACADÉMICA, LOS CAPOS IMPERIALES Y SUS LACAYOS DECIDIERON LIQUIDARLA. Corrían los años finales de la década de los sesenta, del siglo pasado. Movimientos como el Mayo Francés, el de los estudiantes mexicanos masacrados en Tlatelolco, la Renovación Acádemica de la UCV y la toma del Rectorado de la UC, entre otros, "preocuparon" al imperio y sus lacayos y los impulsaron a acabar con aquella Universidad patriota opuesta a las relaciones de dominación existentes. Es así como en Venezuela, durante el mandato de Rafael Caldera, se pone en práctica un plan de liquidación de las fuerzas progresistas universitarias a través de la exclusión de estudiantes provenientes de los sectores populares y de la reducción al mínimo del ingreso de profesores izquierdistas. Este plan oscurantista que buscaba la derechización de las universidades tenía inicialmente un duro escollo, la existencia de una fuerte corriente renovadora en la UCV, algo intolerable para los imperialistas y sus lacayos, y en la perversidad de su lógica no podía haber otra solución que la represión criminal. Esta alcanzó su máxima dimensión con el allanamiento militar-policial de la UCV y la destitución ilegal del Rector de la Dignidad, Dr. Jesús María Bianco. A partir de ese momento Caldera y los gobiernos siguientes desarrollaron políticas como la exclusión de estudiantes de sectores desposeídos, la segregación de profesores progresistas, el estrangulamiento presupuestario, y el estímulo a la creación de universidades privadas con un impulso solapado a la privatización de las públicas. El resultado, medio millón de bachilleres excluidos, sin cupo, hipócritamente etiquetados como "población flotante" y unas universidades donde predominan un profesorado reaccionario y un estudiantado derechista, indiferentes a la problemática nacional y en muchos casos infectados de tendencias apátridas. Esa universidad aburguesada y reaccionaria, sumisa a la oligarquía y al imperio, hoy conspira contra el Proceso Bolivariano, hace guarimbas, irrespeta los símbolos patrios y "se erige" en furibunda defensora de los billetes del capo mediático Marcel Granier, haciendo causa común con una oposición que se desvive y se babea por "sacar a Chávez".


PERO CONTRA ESA DERECHA UNIVERSITARIA, LACAYA Y VENDEPATRIA, EMERGEN ESTUDIANTES Y DOCENTES PATRIOTAS DISPUESTO A DAR LA VIDA POR LA NACIÓN. Ese es el estudiante, el docente, el trabajador, el Pueblo, que en Caracas, en Maracay, en Puerto La Cruz, el sábado en Valencia, y en toda Venezuela, toma las calles con la bandera tricolor en alto, portándola con orgullo, amor y respeto, a diferencia de los traidores que la voltean. Esas son las reservas morales, patriotas, revolucionarias, que el puntofijismo genocida y vendido al imperio no pudo quebrar, ese es el estudiantado que en una indetenible marea roja plenó la Av. Bolívar de Valencia, esa es la Universidad que jamás podrá aceptar ninguna clase de "reconciliación" con los traidores a la Patria que como borregos pretenden aplicar las recetas de la CIA. Hasta la próxima. Patria, Socialismo o muerte, venceremos…!!!





Esta nota ha sido leída aproximadamente 4127 veces.



Fernando Key Domínguez


Visite el perfil de Fernando Key Dominguez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Fernando Key Dominguez

Fernando Key Dominguez

Más artículos de este autor