Bicentenario de Carabobo y una Venezuela bella patriótica y segura

Así se expresó el presidente de Venezuela Nicolás Maduro en los medios de comunicación ante la proximidad del bicentenario de la batalla de Carabobo.

Es un reto por enfrentar.

Recordemos que el general Guzmán Blanco fue el hombre que inició el verdadero plan de modernización urbana de la ciudad de Caracas y le dio rango de capital.

La transformación de la ciudad en la época de Guzmán, comenzó con la estatua ecuestre del Libertador en la Plaza Bolívar, el elegante Capitolio que lo construyó en 90 días, el Teatro Municipal, hizo el acueducto de Caraca, el paseo de El Calvario, la primera red telefónica entre Caracas y la Guaira, el Cementerio General del Sur. El alumbrado público lo introdujo él, transformó la capilla de la Trinidad en Panteón Nacional. Pavimentó las calles. Aparecieron bulevares por todos los sitios de Caracas. Guzmán Blanco quería convertir a Caracas en un París pequeño por eso lo Llamaron el afrancesado, tenía una mentalidad europea y en sus obras reflejó una arquitectura clásica.

El presidente Nicolás Maduro en su intervención sobre las obras Bicentenarias mencionó la recuperación del Cementerio General del Sur: ¨Tenemos un patrimonio arquitectónico, espiritual, no solo de Caracas, sino de toda Venezuela, vamos a iniciar la recuperación completa total y definitiva del Cementerio General del Sur¨. La tarea se la encomendó a la Ministra para Relaciones Interiores Justicia y Paz, Carmen Meléndez.

Recordemos que en Venezuela los dos cementerios más viejos son los descubiertos en la hoya de Valencia, en el estado Carabobo y el de Quíbor en el estado Lara, eran cementerios indígenas; pero ya después de la Colonia los muertos se enterraban especialmente en Caracas de acuerdo con la aprobación de la Iglesia. Tal práctica duró muchos años hasta comienzos de siglo XIX, cuando se planteó la necesidad de trasladar los cementerios a las afueras de la ciudad por razones de salud pública.

En Caracas existió el Cementerio de los Hijos de Dios, cuya construcción se ejecutó a raíz de la epidemia de colera que azotó a la ciudad entre 1855 y 1856. Dicho cementerio permaneció al servicio de los caraqueños durante 20 años y estaba ubicado cerca de las laderas o las faldas del cerro Avila. En vista de que el área del campo santo era pequeña, disponían de nichos,

En 1876 por orden del General Guzmán Blanco, se construyó el Cementerio General del Sur y paralelamente se cerró el de los Hijos de Dios.

El enterramiento de los muertos estaba muy sujeto a ciertas prescripciones de la Iglesia Católica; un suicida, o un divorciado no podía ser enterrado en un templo. No olvidemos que hasta 1821 se restringían las inhumaciones de los no católicos en los cementerios públicos. Después de nuestra independencia comenzaron a llegar a Venezuela muchos extranjeros que no profesaban la religión católica y eso los forzó a instalar sus propios cementerios. Fue así como surgió en Caracas uno muy célebre que lo llamaban ¨El Cementerio de los Ingleses¨, que fue fundado en 1834. Durante esta misma época fue inaugurado otro cementerio muy famoso ¨El cementerio de los Judíos¨ en Coro. Era el único cementerio que aquel entonces ofrecía la particularidad de haber instalado estatuas de ángeles y figuras similares en las tumbas porque en los otros cementerios no tenía esos monumentos.

Durante la época de la dictadura de Pérez Jíménez se construyeron también obras muy importantes: la avenida Bolívar, que partió desde El Silencio hasta el Este con las dos inmensas torres. La autopista Caracas La Guaira, El Palacio Blanco y la remodelación de Miraflores. El Circulo de las Fuerzas Armadas; frente al Circulo el famoso Paseo los Próceres. El Teleférico con el edificio para el hotel Humboldt en la parte alta de la montaña. y en el área militar construyó el Fuerte Tiuna en la zona del Valle con los inmensos edificios para las escuelas militares. La Ciudad Universitaria y que en su época era el Museo de Arte Contemporáneo al aire libre.

Al gobierno de Raúl Leoni le debemos la avenida Boyacá, que conocemos con el nombre de Cota mil. Al primer gobierno de Caldera le debemos también el Parque Central a Luis Herrera, el complejo cultural Teresa Carreño.

Claro la actual situación es diferente, mientras anteriormente se inauguraban esas obras monumentales algunas muy importantes, el pueblo vivía en una pobreza extrema, la gran mayoría de los venezolanos eran analfabetas, no tenían viviendas vivían en ranchos o casas de cartón, eran explotados por los terratenientes.

Los crímenes, torturas, asesinatos, desaparecidos se multiplicaban por miles. No había libertad de expresión. No teníamos soberanía, no teníamos patria, eramos practicamente una colonia de EE.UU.

Se aplicaban políticas neoliberales y de explotación que nos llevaron al caracazo y posteriormente al cuatro de febrero liberador conducido por el comandante Chávez.

Hoy con un país bloqueado por EE.UU. , sus aliados, con el robo de sus riquezas, con una terrible pandemia y con una cantidad de apátridas y quintas columnas, el presidente maduro y el gobierno que representa hace esfuerzos titánicos para mejorar la situación de un pueblo que está sufriendo y resistiendo heroicamente los embates de un imperialismo genocida, pero tenemos la esperanza y la confianza en nuestras autoridades. La unidad cívico militar y policial, nos mantendrá firme y resistiendo. Leales siempre traidores nunca. Venceremos.

Cuídate y cumple las normas de bioseguridad. usa el tapaboca, limpieza de las manos, el distanciamiento y salir del hogar cuando sea necesario.



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Raúl Ramirez

Abogado, profesor y escritor. Ex-guerrillero.

 rauljoseramirez@hotmail.com

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