Otro Febrero rebelde, de lealtad y definiciones

Arranco febrero, un mes que desde Zamora, pasando por aquel 4F del por ahora y para siempre de Chávez, la fuerza irreverente de la juventud, del 14F que activa el comercio, pasearse por el discurso de Angostura, hasta llegar al caracazo, hace que sea un mes bien movido. Un mes interesante, porque se habla de lealtad probada y de definiciones.

La lealtad es la devoción de una persona, con un estado, gobernante, comunidad, causa o a sí misma. Es respeto y reconocimiento por ese otro. Es una virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de honor y gratitud, no está fácil para los mediocres, saltimbanquis y militantes de la parapolítica. Entendemos las definiciones como un juego ético de ideales, principios, doctrinas, mitos o símbolos que sirven para delimitar, marcar, precisar, fijar y determinar una postura. Toca, dada las venideras elecciones. .

Lo cierto amigos lectores, es que Febrero llega con su carga de valentía, de dignidad sociopolítica, con la hidalguía de aquel 4F y con la necesidad de seguir profundizando la revolución de Hugo Chávez.

El gran Noel Amador, de quien aprendí muchas cosas políticas, me comentaba hace días que las revoluciones a través de la historia, las hace el pueblo organizado, cual motor dinamizador del proceso y, aquí el PSUV con toda su estructura, se erige cual pueblo organizado y como el clarín que oriente al gobierno, al momento de tomar decisiones. El camino es culebrero y trae nubarrones.

Febrero debe servir para repensar los gobiernos regionales y municipales. Los tiempos de pandemia hacen lo suyo. Pero vienen elecciones y, revisar sin revisionismos para tomar los correctivos que ha planteado el presidente Maduro en función de la tranquilidad de nuestro pueblo, es una tarea pendiente, aunque faltan cobres para ejecutar. Planificar científicamente sectores financieros como el turismo, el abordaje sociopolítico y lo productivo de acuerdo a la realidad de cada región, puede ayudar a la revolución y satisfacer a nuestro pueblo. Servicios públicos, gasolina, insumos en hospitales, mantenimiento eléctrico permanente, ornato y alumbrado de avenidas, estabilizar la economía, incluyendo el tema salarial, el transporte y la vialidad nacional es fundamental, guste o no, para ir tranquilos a elecciones.

La oposición quiere participar y por eso es menester, volver a Chávez y recordar, porque, con el Chavismo se vive mejor. Febrero de lealtad y definiciones.

Aquel Chavista, que aspire ser gobernador, alcalde o diputado y, que para lograr avanzar en ese sueño, soslaye agarrándose de la fulana autocritica, a quienes están de turno, deben ser objeto de evaluación del partido y ponerlos en la lontananza. Es necesario evaluar los niveles de lealtad y más en estos tiempos tan turbulentos.

Febrero debe servir para la rebeldía y la irreverencia en la discusión, con madurez, con altura, con reconocimiento, sin enanismo político, pero con lealtad y con la convicción en Chávez, de que debemos luchar por la irreversibilidad de la Revolución.

A LO INTERNO: Defínanse, o son moluscos, o son mariscos.



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Horacio Alarcón Basabe

Dirigente del PSUV

 alarconbasabe@gmail.com

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