La vigencia de Aporrea no está en discusión, desarrollemos todos nuestra capacidad de organizar al pueblo

La Web APORREA, desde sus inicios ha sido una ventana al servicio de la comunidad ubicada en la línea del chavismo, de los hacedores de un cambio vital para el país en función de dinamizar asuntos vinculados a la dialéctica comunicacional, entendida desde la óptica del desarrollo de acontecimientos, propuestas, puntos de vista, acercamientos y desmenuzar, a través de la diversidad de opiniones, el por qué de los alejamientos y las confusiones en todo lo concerniente a la vida política de estos tres lustros de gobierno bolivariano, que se distingue sobre todo de los que le antecedieron, por el clima de libertades y de respeto a los derechos humanos como nunca antes se puso en práctica en Venezuela, ni como política de estado, ni mucho menos como corriente de avanzada difundida entre la militancia, simpatizantes y compartida por el pueblo en su mayoría. Esto último, como única variable ya amerita, dedicación, entrega y apego a la lucha continuada por salvaguardar los logros de tinte revolucionario, por encima de mezquindades, miserias de espíritu, donde la negación al trabajo por elevar el nivel de vida del ciudadano en tiempos de cambio debe estar supeditado a una amplia capacidad de autocrítica y de reconocimiento de lo andado y de las expectativas en positivo para el avance

La línea comunicacional de APORREA ha marcado pauta en el sentido de darle cabida a opiniones, algunas veces encontradas, pero en el marco de la dialéctica, conducentes, al final del túnel a coadyuvar en lo atinente al fortalecimiento de la conciencia social del venezolano común y corriente, a aliviar ese difícil sendero que es la fase de transición hacia una sociedad superior que conduzca felizmente al socialismo, y de allí parte la vigencia y la necesidad de la presencia de esta página en los sitios de internet.

En la actualidad, con el clima indiscutiblemente delicado que está viviendo nuestro país a causa de la amenaza del zarpazo burgués-imperialista de los EEUU y sus grandes aliados del planeta , donde la rancia oligarquía criolla de tinte fascista les hace la corte con el mayor descaro, impulsada por conservar sitiales ganados a fuerza de la explotación y del esfuerzo de millones de venezolanos en empresas y fábricas capitalistas, la permanencia de la página de APORREA se hace cada vez más necesaria al igual que los medios impresos alternativos diseminados a lo largo de nuestra geografía, como cualquier medio alternativo constituye un acicate para continuar la brega.

Siempre he considerado que los trapitos sucios se deben lavar en casa, en este sentido, la orientación está en el marco de una gran mansión cuya infraestructura la conforma el COLECTIVO CONSCIENTE DEL PSUV, el POLO PATRIOTICO y esas mayorías disciplinadas, que aún sin militancia activa, echan raíces con su madurez política en torno a un PLAN DE LA PATRIA, ideado por Chávez para arrancar con ímpetus de vendaval revolucionario , en procura de afianzar y dinamizar estas guerra por la paz comenzada desde hace doscientos años por Bolívar, Pedro Gua, José María España, Francisco de Miranda, Sucre, Piar, Urdaneta, Girardot, Antonio Ricaurte, etc. Ellos nuestros amados próceres, -hay que detenerse en esto-, encontraron muchísimos obstáculos, muy superiores a lo que tenemos enfrente, desde el bajo nivel de conciencia social de los pueblos por liberarse hasta la inexistencia tecnológicas de los medios de comunicación, pasando por las diferencias de criterio entre los compañeros en combate, y hasta las traiciones en el propio terreno, normales entre los compatriotas en medio de una gran conflagración, y sin embargo, contra viento y marea, no abandonaron por pugnas fraccionalistas ni altercados orilleros, continuaron hasta vencer, porque, ante todo estaban claros hacia donde iban, cual era para la patria el objetivo: la liberación del imperio español imitémoslos, ,que ellos sean nuestra guía, nuestra estrella roja.

El rol de nosotros, luchadores contemporáneos es más sencillo, se trata de organizar siempre y consensuar las luchas de las masas, hacia ese eslabón superior de lucha y de discusión constructiva, es hacia allá donde debemos enfilar las baterías, donde debemos orientar nuestro camino por la liberación. Atizar las contradicciones del enemigo de clase, elevando la conciencia del obrero, del estudiante, de las mujeres y de los adolescentes, sin descanso, y no estar despedazándonos entre nosotros mismos, perdiendo tiempo en inventar con palabras escritas como sacar al compatriota luchador del juego, al menos debería dejarle al pueblo organizado la decisión de establecer diferencias y seleccionar con su capacidad de análisis que y quien le conviene. Deberíamos superar nuestro propia posición en los conflictos sociales con capacidad organizativa, trabajando en conjunto con los colectivos, sin arribismos de ninguna índole Hay que organizar, meterse en los consejos comunales, colaborar en la conformación de las comunas, aunar esfuerzos para lograr el objetivo, pero claro, eso requiere dejar el escritorio y la computadora, por un rato, y practicar muy al lado del pueblo la máxima inmediata que no es otro que la derrota del capital y su lógica infernal.



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Iris E. Guerrero

Licenciada en Comunicación Social. Coordinadora General del periódico Quinta Parroquia.

 igquintaalternativa124@gmail.com

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