La pasión es importante para el socialismo

Somos revolucionarios pasionales porque enfrentamos no solo a la oligarquía sino a las divisiones y a los intentos por controlar el gobierno por parte de Washington, esta desestabilización que se proyecta en los Estados Unidos es la más fuerte oposición que las revoluciones deben enfrentar, es necesario diferenciar que los políticos locales ya no son una oposición política por su debilitamiento social, militar, religioso y por su falta de liderazgo, a estas instituciones les resulta muy difícil ir contra la corriente del cambio ejercida por el pueblo.

A los gobiernos revolucionarios se nos acusa de debilitar las instituciones, de manipular la justicia, de restar la libertad de expresión, de ser totalitarios, destruir y avasallar es el camino de la oposición esta se molesta porque las revoluciones son fuerzas históricas y los revolucionarios no estamos con el degradante servilismo que requiere el capitalismo para abusar de los recursos naturales y estatales, así, la oligarquía cínica y mentirosa no sabe conversar sin imponer o sojuzgar, no saben hacerlo porque siempre estuvieron acostumbrados a mandar ahora deben obedecer, escuchar, hasta que aprendan que su situación es la que puedan vivir con el resto de la gente normalmente, tienen que aprender a tolerar la igualdad.

En revolución no puede haber estabilidad política por los cambios sociales y económicos, no puede haber estabilidad, al contrario, el proceso debe ser trasgresor para que rompa la rutina cultural porque una revolución significa innovación y todo esto tiene que tener no solo coraje sino pasión, lógica e ideología para el uso del poder controlando los otros poderes históricamente en manos de la oposición, no controlar esos poderes para ponerlo al alcance de la participación ciudadana significaría que el proceso es predecible y controlable para la oposición.

Los procesos de cambio requieren a más de pasión responsabilidad ciudadana, la participación de las masas es la autentica visión estratégica que debe tener el ejecutivo para que la revolución no se ahogue a si misma, como decía Antonio Gramci “los hechos históricos maduran en la sombra entre unas pocas manos sin ningún tipo de control, tejen la trama de la vida colectiva, y los destinos de una época son manipulados según visiones estrechas, objetivos inmediatos y pasiones personales de pequeños grupos activos mientras la masa de los hombres ignora porque no se preocupa”.

Para millones de personas el socialismo es una utopía una situación de dudosa democracia, sin embargo, para esos millones y millones mas de gentes los procesos revolucionarios no son utopías ni son transformaciones dudosas, porque, sumando y restando al fin esos gobiernos hacen cosas que benefician a los mas pobres luego a toda la sociedad porque se gobierna para todos incluso para los indiferentes, la abstención, masa de gente que no quiere aceptar que la construcción de una verdadera democracia se la hace reformando el sistema jurídico para hacerlo justo, deliberante el poder legislativo y que los derechos humanos respecto a la salud y la educación están al alcance de todos gracia a que los procesos revolucionarios tienen liderazgos con capacidad de conducción, ayudan a que la gente salga de la cueva y pueda dejar atrás sus carencias.

Raúl Crespo.
rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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