Entre gestores, peritos y juristas

Ya está a punto de egresar la Primera Promoción de Abogados de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). La sociedad venezolana entera espera por ellos, por cuanto se trata de una Universidad en construcción que creó el Programa de Estudios Jurídicos para romper los esquemas de la enseñanza tradicional del Derecho. Me cuento entre los docentes que la fundaron en Falcón y desde su inicio no nos han faltado las críticas y miradas de menosprecio de algunos sectores de la abogacía, que en cargos públicos o no, dudan de la capacidad de los futuros abogados nacidos en este proceso revolucionario, muchos de ellos formándose en las llamadas aldeas universitarias, en diferentes comunidades a lo largo y ancho del país, y no en las frías aulas de un enclaustrado salón.

El contenido de las materias o unidades curriculares es completamente distinto a las escuelas de derecho tradicionales privadas o públicas que existen en el país. De profundo contenido ético, crítico y social, cada unidad aborda tanto el aspecto técnico del derecho como los componentes sociológicos, políticos y filosóficos que permiten avanzar en la construcción de un nuevo Estado y un verdadero sistema de justicia inclusivo y participativo. Al mismo tiempo, los estudios van acompañados de permanentes prácticas comunitarias en localidades y organismos de justicia. Los que nos formamos en la universidades tradicionales, por supuesto que hemos de agradecer los conocimientos recibidos, pero también reconocer que nuestra educación fue básicamente liberal, bancaria, castrante y con especial acento en la competencia desenfrenada por la búsqueda del dinero que nos proporcionaban nuestros “clientes”.

Los nuevos Abogados están concebidos para otra visión del Derecho y otra manera de ejercer la práctica profesional. En este sentido, no se les ha preparado para salir corriendo e intentar el primer embargo que deja a una familia humilde en la calle, o a presionar a los familiares para que rematen sus bienes particulares y puedan pagar la defensa de un procesado penal. Por el contrario, se trata de promover un cambio en la cultura y modos de ejercer la profesión centrada esencialmente en la práctica comprometida con lo comunitario, la humanización del servicio como juristas y la construcción del Estado social de Derecho y justicia que propugna nuestra Constitución.

En fin, no se trata de reproducir técnicos del derecho, que sólo estudian y aplican la norma sin valorar el contexto y la realidad, ni gestores legalistas que sólo trabajan con las formas y los documentos. Se trata de preparar a los juristas que hoy reclama el exigente presente histórico. En ellos están cifradas las esperanzas, sobre todo porque la mayoría de los aspirantes habían sido persistentemente excluidos del sistema educativo. Juristas cargados con la artillería de los argumentos para defender y protagonizar junto al poder popular, las grandes transformaciones que libra nuestra patria en el mundo. Porque el Programa de Estudios Jurídicos de la UBV no nació porque hagan falta más Abogados en Venezuela. Nació porque se necesitan con urgencia “nuevos tipos de Abogados”.


castornum@hotmail.com


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Cástor Núñez Morles

Abogado comunal falconiano.

 castornum1@gmail.com

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