(II crónica de una sustentación oral de tesis doctoral en la UPEL-IPB)

Estudios culturales en Barquisimeto: Aportes

Al iniciar estas líneas a modo de crónica que insertan algunas reflexiones como al desgaire surgidas al releer unas notas tomadas al fragor de una exposición académica referida en otra entrega previa a propósito de una defensa de tesis por parte de una participante del Doctorado en Cultura Latinoamericana y Caribeña, (Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Barquisimeto); dirigida por el Dr. Reinaldo Rojas y cuya intervención final fue una experiencia de aprendizaje que más bien es escasa en nuestro medio extrauniversitario, casi siempre reducido a lo institucional y dominado por la prisa de los trámites administrativos, por eso conviene difundir sus aporte allí vertido con lo que esté a nuestro alcance.

Es así como pensando en "El bien del intelecto" (Caballero, 1997) se dan a conocer estas notas, las cuales eventualmente puedan sugerir atractivas sugerencias a quienes cliqueen los espacio de opinión de la web www.aporrea.com, guiados por el título. Advertimos, sin embargo, con Caballero (2008) acerca que esto no es un elogio sino una constatación, además "los elogios no sólo son innecesarios sino infructuosos" (p. 11).

El problema que se trabaja (o trabajó con su tutorada) fue la cultura, ubicada en el contexto; (ii) la religiosidad popular (pueblo llano) no es un asunto teológico y la orientación última (teleología) viene a ser aportar en el campo de los estudios cierta ampliación o complementación del estado del arte en tal campo de la investigación; (iii) el marianismo es un fenómeno católico (universal), la pregunta tópica sería: ¿por qué tantas personas creen en la Virgen María, en la avocación, por ejemplo, de la Virgen de Altagracia de Quíbor, estado Lara, Venezuela? No si tal práctica sea correcta o legítima, se crea personalmente o no en esa manifestación espiritual, que es otra cosa y es un debate abierto.

El asunto central es reconstruir esas necesidades espirituales que una transversalidad de la condición antropológica, problema que del que se han ocupado disciplinas como el Psicoanálisis, la Historia y la Filosofía de la Religión. Metodológicamente se puede realizar una "Encuesta" o "Registro Etnográfico" que abarque las dimensiones sobresalientes de las prácticas sociales a su alrededor, como: artesanías varias, música (ejecución instrumental, manifestaciones musicales y dancísticas), devociones religiosas y advocaciones marianas, aspecto realizado por la participante, profesora Judith Agüero y concluyó exitosamente, con lo que se construye un aporte sustancial.

Así, el imaginario social popular del creyente o devoto, aborda las condiciones y vivencias de lo bello-sublime, a cuya imagen religiosa piden intercesión divina por la prosperidad, salud y santidad (beatitud confrontando casi siempre lo sagrado y lo profano), son aspectos presentes siempre en las manifestaciones marianas o "Mariofonías"; en conclusión: el tema cultural y su abordaje sistemático requiere tanto de la formación histórica (teoría, método, historiografía) como también incursionar en las tradiciones y perspectivas teórica-metodológicas típicas de la investigación etnográfica, antropología cultural, la fenomenología y la hermenéutica, desde Emilio Durkheim, Edmund Hustlers, Martín Heidegger, Hans George Gadamer y otros como Serge Moscovici, en ese sentido, resaltó el Dr. Rojas es de elogiar la actitud de escucha y aprendizaje de la participante Judith Agüero.

Convendría agregar que esas y otras reflexiones ofrecidas allí constituyeron un aporte y llamado de atención a todos los allí presentes que también estamos ocupados en construir nuestras tesis de doctorado, ya el profesor Rojas en este aspecto se nos parece a Ratzinger, quien al decir de Valente (2011) al carecer de poco tiempo para realizar asesorías individuales solía convocar a todos sus tutorados a sesiones colectivas de trabajo académico y cuando habla y sugería asuntos a uno de sus alumnos lo hacía también para todos, así cada quien podía discernir aquello que le atañía, señala el citado autor que:

"El cenáculo de los "doctorandos" de Ratzinger comenzó a agruparse en Munster, estableció en Tubinga sus reglas organizativas, pero vive su época dorada en los años setenta, en Regensburgo. Ratzinger interpreta de forma atípica su papel de Doktorvater, la figura del "profesor-padre" codificada por la tradición académica alemana. No hace un seguimiento regular a sus doctorandos, porque son demasiados, son siempre más de 30, un número que excede sus posibilidades de tiempo. Por eso, los reúne todos juntos en encuentros fijados normalmente un sábado por la mañana en semanas alternas, en el seminario diocesano de Regensburgo. La media jornada de convivencia extra moenia se abre con la misa y concluye con el almuerzo. Por turnos, los alumnos hacen un resumen del proceso de sus propias investigaciones y lo someten al juicio crítico de los demás. La vastedad de temas afrontados en las tesis –de Irineo a Nietzsche, de la teología medieval a Camus, del concilio de Trento a los filósofos personalistas- supone una confirmación indirecta de que no existe ninguna intención de crear un armazón teológico focalizado en torno a las propias convicciones esotéricas de método y contenido" (p. 194).

A continuación, el mismo Valente (ob cit) cita que: "La discusión – recuerda Twomey- era la reina absoluta. Sobre cada uno de los argumentos el profesor valoraba todas las objeciones, tanto las históricas como las de los teólogos contemporáneos, y recogía con seriedad todas la opiniones e hipótesis, incluidas las del último en llegar" (ob cit., p. 195), a lo que agrega que:

"El toque mayéutico con que guía el debate le permite reducir al mínimo sus intervenciones. Adopta una actitud "súper partes" también frente a las controversias que se encienden, estimuladas por este modo democrático-asambleario de conducir el Doktoranden Kolloquium. Dado el abanico de las opiniones teológicas representadas en el grupo –explica Twomey-, era inevitable que surgiera una cierta tensión entre los más "progresistas" y los más "conservadores". Pero todas las opiniones eran expuestas y respetadas, quedando sujetas en cualquier caso al examen de la razón a la luz de las fuentes teológicas. El Schulerkreis (círculo de estudiantes) de Ratzinger no se asemeja a un laboratorio de ideas de un pensamiento teológico uniforme, ni a una fábrica de clones o epígonos confeccionados a medida del maestro: y mucho menos a una convergencia momentánea de un grupo de individuos que quieren hacer carrera" (ídem).

Hacemos estas referencias por la semejanza que se nos ocurre existe entre un profesor y otro, guardando las distancias necesarias, aunque de común tienen la actividad académica universitaria propiciada con el fin de producir conocimiento en el área de las ciencias humanas y sociales bajo una orientación racionalista.

Referencias:

Caballero, M (1997). El bien del intelecto. Monte Ávila editores. Caracas.

Caballero, M. (2008). Contra la abolición de la historia. Editorial Alfa. Caracas.

Valente, G. (2011). El profesor Ratzinger. San Pablo. Madrid.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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