En este país, cualquier individuo puede llegar a ser docente

Cuando llegan estudiantes a las aulas sin comer y regresen al hogar en la misma condición, llego la hora de cambiar diametralmente el sistema educativo, pues es más que obvio que no se está haciendo nada, situación que evidentemente el gobierno no termina de aceptar.

Es preciso determinar el nivel de déficit cultural de la población venezolana, se presume de que existe, por la imposibilidad de la misma en hacerle frente a los retos que plantea su actual desarrollo social, el exacerbado individualismo por autoconservación y en los casos más preocupantes por pura bestialidad; el principal factor de este déficit es la educación, un sistema educativo anacrónico que le está haciendo un daño terrible a la sociedad, que no reconoce que hoy en día se aprende más fuera del aula que dentro de ellas, que los estudiantes adquieren más y mejores (actualizados) conocimientos entre ellos y de la comunidad que los rodea a través de los servicios de información o redes sociales, y en el que finalmente se termina cuartando la creatividad lo cual deviene a que egresen de las universidades en profesiones que los mismo reconocen no es lo suyo.

En los actuales momentos en que se atraviesa una aguda crisis que pertenece a las peores en la historia del país, es cuando debemos al fin comenzar a evaluar el papel del sistema educativo, que sin duda es condición sine qua non para el desarrollo cultural de la población, y es aquí donde se plantea el que somos y se planifica hacia dónde vamos, que inexorablemente pasa por el diseño y configuración de los saberes y conocimientos necesarios para la sostenibilidad de la sociedad. Esta condición permite no solo el moldear y adoctrinar a una población, es el principal motor de generación de agentes de cambios que obviamente hoy por hoy está detenido e incluso se podría decir que marcha en claro retroceso; el que Venezuela se encuentre en el ranking de Competitividad del Fondo Económico Mundial del año 2015 en el puesto número 1321 y que se espera descienda aún más este año, demarca muy bien la actual situación; situación por demás justificadas por el deterioro de la educación y no precisamente por la falta de inversión, es más bien por la falta de compromiso en que se logre su misión, visión y objetivos, principalmente por la necesidad de herramientas idóneas para su consecución, que no es más que un docente con competencia, seguridad social, calidad de vida y consciente de su rol en la sociedad en cuanto a lo económico, cultural y personal.

El desdén por estos ranking son la máxima demostración de mediocridad, según un artículo de Ernesto J. Navarro publicado en rt2 y que expone las declaraciones del Doctor venezolano Luis Bonilla-Molina presidente del Consejo del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC-UNESCO), donde este no solo no pierde oportunidad de defender su tesis de que la inclusión es el medio para alcanzar los mayores niveles de calidad educativa, en dicha exposición este reafirma su postura de que la "inclusión universitaria" debe ser tomada como un indicador a la hora de evaluar a las universidades, de lo cual es difícil no estar de acuerdo, pero el mencionado Doctor enfila su artillería en esa dirección debido a la publicación de una lista que con las cincuenta (50) mejores universidades de Latinoamérica según un estudio realizado por la organización británica Times Higher Education (THE), ranking que utilizó como indicadores de medición las publicaciones de calidad, la elevada producción de patentes y el alto gasto en investigación y desarrollo en relación al producto bruto interno del país de cada una de estas universidades, entonces es deber preguntarnos, ¿será que instaurar y elevar esos indicadores no es posible para las universidades venezolanas, que al mismo tiempo según el Doctor fomentan la búsqueda en pro de "democratizar el saber y su relación con la transformación"?, ¿es acaso inviable que a través de las mismas armas que las naciones dominantes utilizan en contra de las naciones dominadas, se puede lograr desarrollar universidades que no sólo logren los objetivos que miden estas publicaciones estableciéndolos como punto de inicio o piso, sino que también contribuyan a atender "las necesidades de la gente y los requerimientos de sus sociedades" por medio de la diversidad creativa producto de la inclusión?; de que sirve que Venezuela ostente el puesto dos (2) en los aumentos en matrícula universitaria, si actualmente en la gran mayoría de las universidades aún se están destilando a paso de vencedores paradigmas capitalistas; es natural y lógico para los que nos denominamos humanistas estar de acuerdo en masificar la educación como vía de desarrollo y aumento de los estándares de calidad, pero si estos estándares siguen equivocados y las condiciones estructurales son las mismas, naturalmente continuará siendo infructuoso el sistema educativo, ¿qué resultados arrojo la Consulta Nacional por la Calidad Educativa del 2014?, ¿cuáles fueron sus resultados, recomendaciones y conclusiones?, en la página de internet de esta instancia no se ha publicado ningún "hallazgo"3, que irónicamente entre sus promotores y articuladores estaba el Doctor Luis Bonillo-Molina.

Apartando la masificación, sería muy pichirre no reconocer que aunque tímidamente sí se han intentado puntuales avances en materia educativa, como por ejemplo la apertura o mayor rigurosidad en unidades curriculares que promuevan el espíritu científico, el intento en formación socia crítica en todos los niveles, en materia cultural, entre otros, pero así como aún se esperan los resultados de la Consulta Nacional por la Calidad Educativa, igualmente se desconocen las mediciones, los impactos y el producto de dichos intentos, donde lamentablemente la única consecuencia observable es la incapacidad de la población en subsumir la diferencia entre la banalización de los problemas que realmente los afecta de los que son simples distracciones, lo cual no les permite dejar de lado el pragmatismo a la hora de juzgar.

En síntesis esta disertación cuestiona, ¿cómo se promueve o propicia la calidad docente?, ¿cómo se eleva la competencia del docente venezolano?, ¿cómo se diseñan y ejecutan los planes educativos?, ¿es el sistema educativo actual el principal factor que bloquea el desarrollo?, ¿es en materia cultura artística la que se debe impulsar eficientemente?, son las preguntas que se deben intentar responder, más allá de ideologías, la globalización obliga a plantearse nuevas reglas que permitan la adaptación a los cambios permanentes que la misma propone, basta de mimetizar los dogmas adquiridos, es obligatorio deslastrarse de prácticas exiguas, que permita una incipiente búsqueda de un modelo productivo con responsabilidad social en pro de un consumo sostenible, que insoslayablemente debe comenzar evitando que en este país cualquier i…ndividuo pueda llegar a ser docente.

Para culminar y desviando sólo un poco el tema, es menester aprovechar la ocasión para emitir opinión sobre la aprobación en 1era discusión, de la Ley de Protección del Salario de la Profesión Docente por parte de la Asamblea Nacional, que tiene como principal propuesta fijar una base pare el emolumento de docentes no menor a 4 salarios mínimos, en primer lugar, mínimo nada, para justificar esta postura les dejo el siguiente artículo, corto y fácil de leer, escrito en el 2011 con mucha menos experiencia, pero que lamentablemente no ha perdido un ápice de vigencia http://www.aporrea.org/educacion/a126617.html; en mi humilde criterio los docentes de Venezuela deben ganar 4 veces más que la burocracia corrupta de este país.

  1. http://reports.weforum.org/global-competitiveness-report-2015-2016/competitiveness-rankings/

  2. https://actualidad.rt.com/actualidad/213576-universidad-latinoamericana-hoy

  3. http://consultacalidadeducativa.me.gob.ve/hallazgos/



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Juan Carlos Marcano Serrano


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