Binóculo

La crisis económica y la ANC: un desodorante cuesta 96.000 bolívares

Por fin un alto funcionario del chavismo se atreve a decir una cosa con mucho sentido y lógica, que es más bien un sentido común; y que además, todo el mundo sabe. Isaías Rodríguez, un constituyente, dijo que la Asamblea Nacional Constituyente debió abordar primero el tema económico. Nadie quiere declarar sobre ese tema y los declarantes de oficio, lastimosamente dicen cosas que ni siquiera ellos creen. La verdad es real y una sola: no habido política económica en lo que va de este gobierno. Supongo que los sabios del gobierno creyeron que comerse los tres meses de reserva alimentaria que dejó Hugo Chávez, era una política económica; o que ese plan de la mendicidad alejado de cualquier estructura o política económica llamado Clap, supone la recuperación económica de un país, sin que se haya activado un solo sector de la economía.

Por cierto, que ni Isaías Rodríguez, ni los medios alternativos y comunitarios han sido reivindicados -en justicia- por haber sido los salvadores del proceso cuando el Golpe de Estado de abril. Soy un convencido que las fuerzas armadas fueron una consecuencia de la acción de Isaías, hombre brillante y ponderado, poeta para más señas, y los medios comunitarios, que lograron articular una entramada red de convocatoria y batalla en la calle casi clandestinamente. Los extraordinarios medios alternativos, olvidados y algunos muy odiados por nuestra alta dirigencia.

Pudiera entenderse este comportamiento gubernamental en cuanto a economía se refiere, soportados en la crisis política por la que ha atravesado la nación por mucho tiempo. Y en descargo de Nicolás, ciertamente recibió desde sus inicios como presidente, una andanada de agresiones que hasta ahora no se detienen, incluyendo una espiral de violencia, más parecida al terrorismo, la cual ha sido terriblemente difícil de combatir. No hay duda de que se ha requerido de mucha astucia y estrategia política para combatir una línea de comportamiento de la oposición, que en nada tiene que ver con política, y sí con delincuencia.

Y tampoco podemos obviar que el hecho de haberse convertido el país en el objetivo principal del mundo, requiere no solo de mucha más estrategia, sino de mucha más capacidad de respuesta y temple de acero. En honor a la verdad, todo eso le ha tocado al pana Maduro. Un país con petróleo para unos 500 años, gas para 700, una de las mayores reservas de uranio, probablemente más oro que Sudáfrica, una de las mayores reservas de coltán, y ahora una de las mayores reservas de torio, un nuevo mineral que los expertos aseguran es más arrecho que el uranio; además, amigos investigadores me dicen que, aunque aún no lo anuncian públicamente, Venezuela tiene una de las mayores reservas de un componente para el desarrollo del grafeno, material que probablemente sea el sustituto de todas las materias primas del futuro no muy lejano. Pero además, es menester contar que también hay madera y agua dulce, dos elementos imprescindibles para la posteridad, si es que llegamos allá.

Pero ha sido un error de suma gravedad, el dejar a un lado el problema económico. Porque si bien la economía no puede determinar a la política, regla de oro del capitalismo, juega el papel fundamental en la construcción de un país. Chávez lo tenía muy claro. Incluso lo explicó muy bien en una de las pocas veces que habló públicamente del Estado, cuando anunció que estaba leyendo a Lenin. Hay un discurso, más bien una clase magistral de esas que nos solía impartir con esa enorme capacidad didáctica, en tiempos de la creación de la Misión Mercal, sin duda la estructura más impresionante de distribución de alimentos del mundo, venida a menos por incompetencia. En esa clase, Chávez explica la necesidad de la construcción de la estructura económica y su enorme valor, táctico para la población y estratégico para el país, creo que por la más elemental de las razones: con hambre no es posible defender la patria.

Si me preguntaran, diría que un Bachaquero no tiene derecho a la vida. Ya no es humano. Es una cosa que va de un lado a otro desgraciándole la existencia a los demás sin importarle para nada el dolor ni el sufrimiento. Pero el Bachaquero no es una causa, sino una consecuencia. Ya cuatro años atrás, yo alertaba el inicio de la formación de estas bandas que comenzaban a causar estragos en la economía del país. Y hasta me pareció sospechoso que el primer ataque fuera contra los Bicentenarios, hasta que desaparecieron. Y más sospechoso fue que ni el gobierno, ni el partido, tomaron acciones contra este flagelo. Los CDR cubanos han asumido posiciones contundentes contra este tipo de sabotaje a la economía de la isla. Pero Nicolás, supongo que muy mal asesorado, o perversamente aconsejado, se fue contra los productores, en una acción menstrual que solo sirvió para desatar una inflación a punto de convertirse en hiper. Lo recuerdo bien en una de sus cadenas denunciar a empresas que vendían neveras en 800 mil bolos. Imagino que sabe que una simple licuadora doméstica cuesta 1,6 millones de bolívares de los nuevos, un aire acondicionado 423 millones de los nuevos, la mitad de lo que tenía Lilian en su camioneta, un kilo de café 60 mil, un tubo de desodorante 96 mil, y no hablar más de precios porque todo el que va para la calle sabe cuánto valen las cosas.

Que si es una guerra económica. Hay coño, descubrieron el agua tibia. Todos sabemos eso. El problema es que el gobierno no previo eso, mucho menos cómo detener esa guerra, ese sabotaje que cada vez es mayor, sin ninguna duda con la complicidad de un sector de la burocracia del Estado. El país necesita una reactivación de la industria que está muerta en un 90%. Ahora, tendríamos que preguntarnos ¿quiénes son los responsables de que las empresas del Estado no funcionen, por ejemplo? No me vengan a decir que los escuálidos porque esos son ignorantes en todos los terrenos, menos en lo de decapitación e incendiar personas. Quién es el responsable de que ni una sola de las 13 centrales azucareras del Estado produzcan un solo gramo de azúcar, aunque sus trabajadores cobren hasta aumento salarial. Quién es el responsable de que Leche Los Andes no sirva para un coño, empresa que, de producir 90 renglones, apenas envasa leche y chicha. Quién es el responsable de que no se fabriquen cuadernos a bajos costos para los 7 millones de chamos y 3 millones de universitarios que van para la escuela. Quién es el responsable de que las cajas Clap se venden como un combo en el medio de la calle hasta en 300 mil. Quién es el responsable de que Venvidrio, de generar 12 millones de dólares de ganancia mensuales, ahora esté quebrada.

Es por ello que ponerle la braga anaranjada a unos bachaqueros a quienes deberían aplicarles pena de muerte, no es más que una distracción para dejar escapar a los verdaderos culpables del bachaqueo. Porque con toda seguridad, el Bachaquero no tiene ni capital, ni logística, ni estructura, para mantener esas monstruosas cantidades de alimentos guardados. No son más que falsos positivos cuyo problema no se resolverá con ponerles una braga naranja a un hdp.

Básicamente la estructura económica de un país se compone de tres sectores: financiero, industrial y comercial. De allí derivan todas las sub-ramas. En el caso de Venezuela, se debió incorporar al Estado como productor, industrial y generador de una dinámica propia. Pero no fue así. Y además, quedó suficientemente demostrado que los aumentos salariales no son la respuesta. Eso no ha hecho más que aumentar la inflación, casi exponencialmente.

Cuando un país tiene un billete de 20.000 en la calle, no es más que la evidencia de su crisis económica. Y si un desodorante llegó a 96.000 bolívares, entonces pronto tendremos un billete de 50.000 en la calle. De ahí pa´lante tendrán que cargar una camioneta con esos billetes, como en tiempos de la Alemania nazi, para comprar, aunque sea un bollo de pan, otra de las mentiras que nos ha metido la Sundee, el más incompetente de todos los organismos públicos de la Cuarta y de la Quinta: el panadero es el culpable de todas las cagadas del gobierno.

Otro aumento de salario no sería más que un nuevo error que se volvería sal y agua en menos de lo que canta un gallo. Creo que todos sabemos eso. Con un elemento adicional -o adicionalmente peligroso-, si ya están cerradas o improductivas el 40% de la empresas y comercios del país, este aumento sería el jaque mate.

Y a ello tendremos que sumarle el bloqueo económico que se acaba de decretar contra el país, un bloqueo que incluso podría ser naval, porque de ese paranoico jefe del Big Brother se puede esperar cualquier cosa. Tendríamos que recordar a Cipriano Castro.

Caminito de hormigas…

Este domingo en la mañana, drené mi arrechera con la lectura de la columna de Eleazar Díaz Rangel. Cuando vi la conformación de las comisiones de la ANC, creo que se me subió la tensión. No puede ser que con tantos camaradas nuevos en ese coso, gente fresca, con ideas, trabajadoras, no contaminadas, vuelvan a ser los mismos que fueron ministros, presidentes de empresas, directores de institutos. Lo dije y lo voy a confirmar, esa MIERDA, no va a servir para un coño, más que para el onanismo mental. Hasta escribiéndolo me da arrechera.



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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