El vergatario

Jamás en la historia de Estados Unidos, la jurisprudencia había entrado en tales niveles de contradicción por el caso Maduro. De entrada, algunos jueces declinaron la asignación del caso, porque entre otras cosas no solo es extremadamente complejo, sino que es violatorio de las leyes estadounidenses. Un juez incluso dijo en una reunión que, si le asignaban el caso, lo liberaría de inmediato.

Si sueltan a Nicolás en un lapso breve, entonces sabremos que es uno de los estrategas más impresionantes que haya dado esta patria de Bolívar y Chávez. Y como el caso tiene graves implicaciones jurídicas intrínsecas, que tienen que ver directamente con sus leyes, porque cosa curiosa, el país que asesina a mansalva, roba países, atraca naciones, tiene prácticas genocidas, internamente son cuidadosos de sus leyes constitucionales, porque efectivamente creen que el derecho es una razón fundamental de la sociedad, y no una industria como tal, que no ayuda al pueblo, sino al que puede pagar.

Pero Maduro rompió ese molde, porque los jueces necesitan entender cómo desenredar ese entuerto que para ellos es más jurídico que político, aunque para el mundo entero, es al revés. Desde tiempos de Manuel Antonio Noriega, hace 35 años no se daba un caso de secuestro de un Jefe de Estado. Y cuando Nicolás le dice al juez que es un prisionero de guerra secuestrado en su casa en Caracas, cambia el panorama, porque eso tiene implicaciones directamente jurídicas. Si lo meten preso, sienta el precedente de que cualquier país poderoso, puede ir a otro país y secuestrar a su presidente. Y si lo liberan, habrá sido una derrota vergonzosa para Trump y su pandilla.

Por eso me inclino a pensar que lo ocurrido, solo en parte, fue una estrategia de Nicolás. Es posible que se haya dejado capturar para evitar un derramamiento de sangre, pero además porque sabía qué iba a suceder, porque si en dos o tres meses lo liberan y regresa a su patria, el Big Brother no lo puede acusar nuevamente de los cargos que le imputan. Que por cierto son los más ridículos del mundo: conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseerlas. Ya el Departamento de Justicia dijo que no existe el Cartel de los Soles, pero se mantiene la acusación de narcotraficante.

Todo indica que Venezuela ganará esta batalla… Y para ello es indispensable mantener la unidad con el pueblo en la calle.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 349 veces.



Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

Visite el perfil de Rafael Rodríguez Olmos para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Rafael Rodríguez Olmos

Rafael Rodríguez Olmos

Más artículos de este autor