El Racismo, la Discriminación en Venezuela (II)

Aquí todos somos iguales, el que no tiene es porque no quiere

2.-EL PORQUE UNOS SON MAS IGUALES QUE OTROS: .

El tratar de entrarle al tema de El Racismo y la Discriminación en Venezuela, sin involucrarse uno, es imposible. Sin ser parte del problema, no se puede entender, explicar y/o resolver el problema. Así que parte de mi autobiografía estará inmersa en el contenido del presente escrito que tienes ante tus ojos.

Para muchos de los blancos europeosdescendientes, que se hacen llamar ciudadanos venezolanos, el argumento expresado en el titular de este escrito, es lapidario. Significa que no quieren hablar más del tema. Aquí vivimos en Democracia, todos tienen derechos iguales, la educación es gratuita, quien trabaja puede obtener lo que desea. Nadie te puede impedir el libre tránsito por el país, todos pueden votar y elegir a quien le de la gana, el voto es secreto y así cientos de argumentos que demuestran que " el que no progresa es porque es flojo, no le gusta trabajar o nació dañado de fábrica y ya eso es porque Dios castigó a sus padres por algún pecado que cometieron.

Voy a comenzar este ensayo autobiográfico de "adelante para atrás", o sea una rápida visión del como estoy hoy, hasta el tiempo en que nací. De pronto el lector encuentra algunas similitudes y si es Negro o Negra, se incorpora a la causa por la cual yo estoy luchando. Soy Negro y tengo 83 años cumplidos (nací el 14/05/1940), vivo desde hace 38 años en la ciudad de Mérida, Venezuela; país ubicado al norte de la América del Sur. Vivo sólo, alquilado en un pequeño anexo de una casa ubicada en el centro de la ciudad (mi cueva). Tengo tres matrimonios a cuesta, procreé siete hijos y logré obtener dos títulos universitarios después de los 50 años de edad. Mas sintetizado, ¡Imposible! Además me desplazo apoyado en un bastón y sobre mi cuello cuelga un carnet, que muestra mi situación de Discapacidad por no poder hablar y no tener olfato, debido a la operaciones quirúrgicas de Laringectomia total que me realizaron hace tres años en la garganta y en la cervical que me mantenía paralizada las extremidades superiores e inferiores. Soy feliz, estoy viviendo los mejores años de mi vida y espero llegar a los 90. (hasta el 2030).

En el año 1967, yo había cumplido 27 años, vivía en Maracay, tenía mi esposa y habíamos concebido tres de los cinco hijos que tuvimos. Mi mamá vivía en Caracas, La parte norte de la Pastora, le suplique varias veces que yo deseaba conocer quién era mi padre y ella cedió y un domingo nos trasladamos a Ocumare del Tuy, con mi esposa, mis tres hijos y ella, para que conociera quien era mi progenitor. Llegamos a una modesta vivienda y allí me encontré con un hombre de unos 50 años, buenmozo y con una espectacular sonrisa. Nos abrazamos y me presentó a su compañera con la cual vivía, nos habló de su nueva religión (protestante) y me comentó que yo tenía 20 hermanos más, por parte de él y que trabajaba de ascensorista en el hospital clínico de Caracas. Cargó un poco a los tres nietos que yo le llevaba, nos invitó a comer y en familia departimos unas tres horas y yo, manejando mi cacharrito, regresé a Caracas a dejar a mi mamá en su casa y yo y mi grupo familiar a mi rancho en Maracay. Esa fue la única vez que lo vi. Se llamaba, no creo que aun se llame, Manuel Oropeza, por cariño lo apodaban Manuelito.

En el año 1955, cumplidos los 15 años y viviendo en el Centro de Caracas, Abanico a Socorro, a una cuadra de la Av. Urdaneta y a cinco de la Plaza Bolívar, logré obtener mi certificado de Sexto Grado de Primaria en la Escuela Experimental José Gil Fortoul. Pasé a formar parte del selecto grupo de venezolanos Negros que habíamos logrado tal hazaña. Con sexto grado y a esa edad ingresé al mundo del trabajo. Office Boy en una oficina que en Venezuela representaba a la Marca Winchester (armas y baterías). Ganando la bicoca de Bs. 120,00 al mes. Se armó un limpio.

A los 7 años, mi tío Jesús Veroes, a quien yo nunca había visto, llegó a Araguita, pueblito cerca de Caucagua (Hoy Municipio Acevedo del Estado Miranda, conocido como Barlovento, tierra ardiente y del tambor, tierra de la alegría y las Negras prietas…) para recogerme y llevarme a vivir a Caracas, donde estaba mi mamá, la cual yo no conocía, pues yo vivía con mi tío Simón y su esposa Ana Luisa, antes desde hacía unos dos años atrás, había vivido con otra tía. Total, que unos dos días después y en hora de la madrugada salimos mi tío y yo con mis alpargaticas al hombro, para que no se mojaran, ya que debíamos cruzar la quebrada; echamos a caminar por dentro de varias haciendas de cacao, con el barro que me llegaba a la rodilla hasta Caucagua. Allí pude por primera vez, ver un carro y montarme en autobús hasta Guatire, donde pernoctamos en la casa de otra Tía y de allí para Caracas, en un viaje que duró unas siete horas hasta Tiro al Blanco, Sarria. (Hoy Pinto Salinas).

14 de Mayo de 1940, llega una mujer Negra sola, de 30 años de edad, a la Maternidad Concepción Palacios, ubicada en la Parroquia San Juan de Caracas a parir y de sus entrañas le sale un Negrito pesando más de 3 kg.. Al día siguiente lo envuelve en la cobijita que había llevado y se vá con su muchacho a la casa de vecindad, donde había alquilado una habitación, en San Agustín del Sur. Cuando llega le dicen que allí no aceptan mujeres con hijo y que tiene que irse. La Negra Carmen Dionisia trabajaba de cocinera en la casa de Observación de Menores, donde internaban a niños abandonados o delincuentes. Allí se refugia mientras se parapetaba para irse a su pueblo natal (Araguita), donde ya había dejado a los cuatro hijos que ya había tenido, (yo era el 5to) con la abuela y hermanos, para luego regresar a Caracas y seguir trabajando para poder llevarle algo a sus muchachos. Esa y así era la vida. Aquí no se pueden emitir juicios de valores. Así eran las cosas y punto. Los primeros 7 años de mi vida las pasé con tías, tíos y abuela, la cual recuerdo era india con el pelo largo y blanco. Fumaba con la candela "pa¨adentro" y murió de cáncer en la garganta. Era la partera del pueblo. Me puso por nombre Juan y el apellido de ella, VEROES. Mi Madre murió siendo analfabeta y tuvo 12 muchachos y todavía quedamos 8 vivos.

Después de haber leído hasta aquí, ¿que opinión tienes del título del artículo que estás leyendo?

¿Es verdad lo que dicen los blanco descendiente de europeos, que aquí no tiene, el que no quiere? . ¿Qué aquí quien no estudió es porque es flojo y mantenido? ¿Qué a los Negros los que les gusta es la parranda y a las Negras mover el rabo? ¿Y que, además, ¿los Negros solo sirven para cargar bojotes y las Negras para la cocina y para más vaina, no se bañan y huelen a sábila? ¿Si eres Negro o Negra, tienes algo que decir sobre lo que leíste? En la próxima entrega, te voy hacer una propuesta. Si quieres adelantar algo más sobre el tema busca en Google el blog: http://patrianegra.blogspot.com/



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Juan Veroes


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