(Figura de la ciudad de Barquisimeto en sus 368 aniversario)

Valmore Álvarez, maestro de la Manchografía

I

Sea que la Ciudad Crepuscular (o Nueva Segovia de Barquisimeto), fuera reestablecida por tercera vez y de manera definitiva en 1552 en la planicie que hoy ocupa, poco más o menos o en otra fecha o lugar próximo en mayo, marzo o 1° de septiembre; no es cuestión que vamos a dilucidar aquí. No lo han hecho los pocos acuciosos investigadores que aún quedan por estos lares, menos aún un oscuro cronista como el suscrito. Sino que más bien nos referimos rasgos de una figura de esta ciudad por estos días presuntamente cumpleañera y que parafrasearemos in extenso porque la vive, siente y padece como el que más sobre la misma; también discurre reflexivamente sobre los espacios públicos, plazas y parques donde conversa largamente y camina por sus calles quejándose de la anarquía del tránsito automotor, la precariedad de los servicios, la negligencia de las autoridades o la indiferencia de los ciudadanos. Al mismo tiempo tiene a las artes plásticas y todas las artes en general como un medio de conocimiento, crítica social e instrumento propositivo de soluciones en el orden de la política y los valores trascendentales del hombre, en particular la justicia, el respeto a la naturaleza y los buenos modales.

Así nos comenta a veces que en última ratio muy pocos creen y mucho menos practican los valores universales del liberalismo o los fundamentales del socialismo científico, como son la fraternidad, igualdad, justicia social y la libertad, la dignidad del trabajo humano; tal como lo sostuvo un líder que como el comandante Hugo Chávez, quien en la Caracas bolivariana (Jardín Botánico, 2004) proclama que en Venezuela lo que se está haciendo es un gigantesco esfuerzo por devolverle la dignidad a un pueblo mancillado, humanidad a una sociedad perversamente manipulada, incluso hoy, por la propaganda banal de supuestos radicales de uno u otro sector político, que más bien deberían consensuar acuerdos básicos, aliviando así los sufrimientos del pueblo.

Sin embargo, no tienen esa voluntad política. Todos dominados por las ansias de amasar riquezas, influencia y poder. La gente entretenida como está en apañarse en sus necesidades básicas, poco atiende a estas cosas y que es la educación el medio para superar las barreras de esa ignorancia. La gente, no hay que confundirse, aunque puede portar títulos universitarios, suele estar mal informada y es mal educada, grosera u hosca con el prójimo. Además de no creer en la transformación personal por medio del arte, la meditación filosófica a través de la lectura de grandes autores que versan sobre verdades universales que, en la práctica, conducen a la paz y el ejercicio cotidiano de la democrática. Hay que despertar esa sensibilidad.

II

Nos referimos, y no es de extrañarse, a alguien que en un tiempo fue simpatizante de la oposición. Tal vez debido a la tradición socialcristiana o demócrata de su familia y la dinámica socio-cultural de su primera juventud y adultez (en la llamada república civil, cunado es innegable que hubo progreso y bienestar, aunque siempre con sus bemoles) pero después que vio cómo un alcalde desvariando como un tarambana colocaba obstáculos in persona en la vía pública en 2017, desistió de tales empeños. Y optó por ser totalmente independiente, porque si seguimos cierta narrativa, todos sabemos que Trump tiene aquí sus manos metidas: es el responsable de la manipulación del signo monetario nacional, atiza la hiperinflación de los artículos de primera necesidad, la pulverización de los salarios y las pensiones, pero también ciertos rojos-rojitos encumbrados pusieron mucho empeño en apropiarse del erario público y son más responsables aún de la actual destrucción del país, además por su ineptitud y corrupción. A estos se han unido paralelamente ahora muchos capullos de la oposición con su gobierno virtual con la buena pro de gobiernos extranjeros y así se han vuelto millonarios con los bienes de la nación en el exterior.

¡Qué triste! Todos los políticos traficantes de los dineros públicos son patéticos. Así comenzó la decadencia de la nunca bien ponderada democracia moderna en Venezuela, la llamada IV República. Cada cual, con sus ansias de poder económico y dominio material y político-social desmedido, dejaron de hacerse merecedores de la confianza del hombre y la mujer del común. El voto cada 5 años pasó a ser una formalidad, no le decía nada en la cotidianidad y como dijo el Dr. Rafael Caldera el 5 o 6 de febrero de 1992 en la Sesión Ordinaria allá en el Hemiciclo del Congreso de la República, Cámara de Senadores: nadie va a defender la democracia con hambre. Dilema que deberán enfrentar los nuevos actores políticos en las próximas elecciones parlamentarias el 6 de diciembre de 2020.

III

Volviendo a lo planteado inicialmente, a lo que aludíamos es que, según la corriente de la "Historia insurgente" y su perspectiva postcolonial o de colonial, especie de ruptura epistemológica y axiológica de la izquierda política mundial y altermundista en el marco neo marxista y el paradigma socio-crítico, las viejas crónicas y documentos que versan sobre la fundación de pueblos y ciudades coloniales en Venezuela no son fuentes confiables: tienen un sesgo. A saber, el de la ideología colonialista, no obstante que fueron trasteadas para el caso de Barquisimeto por una persona tan seria como el Hermano Nectario María (clérigo adscrito a la Congregación San Juan Bautista de la Salle, dedicados a la educación y a las ciencias en sus diversas ramas del saber) en el Archivo General de Indias, España, en misión especial encomendada por la Academia Nacional de la Historia, ANH, a mediados del siglo XX; en consecuencia, sus conclusiones deben quedar en "estado de sospecha" como decía el camarada Eliecer Oteiza, querido guerrero del chavismo.

Sin embargo, las actuales autoridades del estado Lara, gobernación y alcaldía, Consejo Legislativo y Cámara Municipal, al no disponer de datos concluyentes fundamentados en referencias documentales, testimoniales y/o referenciales, los muy neo positivistas de medio pelo, con el respeto debido a sus altas envestiduras, han sido particularmente prudentes y popularmente se encuentran como "Pajarito en grama" o "Como perro en patio de bolas". Entonces como llevamos años de provisionalidad social e institucional, entre la Democracia Liberal heredada y el Socialismo del Siglo XXI, hay cierta confusión, ¿cómo y cuándo nuestras autoridades tomarán una decisión radical? Tal vez una primera haya sido la de cambiar el nombre a una populosa parroquia del municipio Iribarren por el de la guerrera Ana Soto, con la fecha más aproximada de la fundación de Barquisimeto han sido más moderados.

¿Son resabios de nuestra vieja educación? Somos causahabientes de Carabobo y el Pacto de Punto Fijo, de acuerdo con lo que sostiene Rafael Caldera en uno de sus últimos libros ("De Carabobo a Punto Fijo. Los causahabientes. Historia del origen de la democracia en Venezuela". Editorial Libros Marcados. Caracas. 2013), estamos así acaballo entre la Constitución Bolivariana (1999) y la construcción del ya mencionado Socialismo del siglo XXI (2007), han surgidos zonas borrosas.

Además, con una nueva Asamblea Nacional Constituyente que al final no va a aprobar ningún nuevo texto constitucional, ¿cómo deshacer una de las creaciones del comandante Chávez?, sino que aprobará leyes constitucionales; lo cierto es que en la cotidianidad estamos atrapados por la precariedad social, consecuencia de una guerra multiforme instalada y debemos atravesar esa realidad como en la famosa Batalla de Pantano de Vargas, ¡a pura bravura! Por lo que nuestra situación es compleja, sui géneris. O como dijo recientemente el padre Alfredo Infante SJ, en Conversaciones con Carlos Croes, los políticos bisoños y los juegos de la geopolítica mundial nos tienen en una "Crisis humanitaria compleja" (Televen, domingo, 13 de septiembre de 2020).

En fin, que entre gobierno y oposición, idealismos truncados por criminales sanciones y bloqueos impuestos a la República desde los gobiernos de Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea, promovidas por algunos malos hijos de la patria, siempre en nombre de la Democracia y los Derechos Humanos, por su puesto; la cosa se ha agravado para más INRI por esta apocalíptica pandemia de todos los demonios y el desastre que ahora es la empresa Petróleos de Venezuela, que no puede abastecer el mercado interno con gasolina; todos esos personajes y situaciones en comandita nos llevan por un tendido (y tendido no precisamente de sombra o de Sol, como en las antiguas corridas de toros que se veían aquí por septiembre en las tradicionales Ferias Anuales de la Divina Pastora en el Complejo Ferial); en medio, pues, del desastre más espantoso que ha padecido Venezuela desde al menos los tiempos de la Conquista y Colonización, hacemos estas consideraciones intempestivas.

IV

Ahora, volviendo a lo primero dicho. Esas tales fechas aurorales de la fundación de Barquisimeto y sus festividades respectivas ya no gozan de buena prensa y ponen en duda si hay que celebrar o más bien conmemorar las acciones desarrolladas por aquellos contradictorios europeos, como lo es todo lo propio del hombre como categoría antropológica: bárbaros-civilizadores, místicos y pecadores impenitentes animados por nociones irreconciliables como eran sus consignas de: "Por Dios, por el oro y por la gloria", hubo también mansos evangelizadores-esclavistas. Todos dizque trajeron la cultura hispánica judío-cristiana y mozárabe a estas tierras, pero destruyeron al propio tiempo aquella aborigen incipiente o altamente desarrollada que les era diferente y desconocida, con sus esculturas, idolillos, petroglifos en apartados parajes y demás representaciones gráficas de las cosmovisiones propias de una práctica social milenaria, muy representadas por el mural "Amalivaca", del pintor, poeta y dramaturgo César Rengifo, por lo que también fueron "culturicidas", que diría Francisco Romero respecto al neoliberalismo y el militarismo en Argentina (Romero, F. "Culturicidio. Historia de la educación argentina, 1966-2004". Editorial El perro y la rana. Caracas. 2008).

En fin, que cuando viniendo de El Tocuyo, "La ciudad madre", ciertos conquistadores hicieron reparto de encomiendas "a los principales" en nombre de Su Majestad un 14 de septiembre de aquel año del Señor, 1552, es un hecho incontrastable. La ANH y su seccional local, el Centro de Historia Larense en 1952, establecieron otra provisionalidad; de la que al parecer no puede salir en décadas y siglos nuestra idiosincrasia, siempre amparada en el "Por si acaso y mientras tanto", de la que se quejara no sin humor el dramaturgo y el mordaz articulista de opinión José Ignacio Cabrujas; a saber, celebrar tal día la fundación de la ciudad y entonces todas las fuerzas vivas dijeron amen.

V

De donde se tiene de corolario que haya sido antes o después, hacia marzo, mayo o 1° de septiembre, de acuerdo a ciertas deducciones poco difundidas y acatados en reportes de investigaciones del ya fallecido Cronista Oficial de la Ciudad (en su libro Visión y Revisión de la Historia del estado Lara); por cierto, que al cronista oficial le llaman Historiador de la ciudad en Cuba, entendido como un funcionario experto que se dedican a esa función de memorialista y asesor para la toma de decisiones en procesos de conservación y restauración del patrimonio cultural edificado, material e inmaterial, etc.; pero es allá; aquí el nunca bien ponderado poeta e historiador de la cultura larense don Ramón Querales (1938-2015), las autoridades no asumen sus análisis y conclusiones, tal vez por vergüenza étnica, temor o cálculo político.

Pero, en fin. Eso ya poco importa, lo que la gente quiere es que Barquisimeto sea la ciudad moderna y "Capital del desarrollo de la región centro occidental de Venezuela" que antes de se decía en tiempos de la democracia puntofijista, esa que luego sus mismos promotores destruyeron con su obsesión de riqueza mal habida, que robaron de lo lindo pero dizque, según cierta conseja, dejaban un repele; en cambio, estos de ahora arribaron al poder bajos el discurso anticorrupción pero una vez encaramados en las alturas hasta el pan que había en la mesa también se lo llevaron, dice nuestro personaje. Ergo, son peores que "El Barbarazo", todo en nombre de la patria y de Bolívar.

Obviando la cita textual porque nos es imposible registrar diversas conversaciones, a menos que aplicáramos esta técnica ya olvidada de la taquigrafía, queremos decir que parte de lo escrito anteriormente lo hemos tomado de las interacciones verbales con el pintor autodidacta, como él mismo se autodenomina y que goza de amplio reconocimiento en el gremio de artistas plásticos de la ciudad-región que es Barquisimeto; porque para realizar la crítica, que es siempre constructiva, aunque sea directa, sobre todo frente a quienes tristemente se consideran autoridades y ungidos de las musas, Artemisa y demás entes de la naturaleza; referimos que el autor de tales consideraciones por cierto, son del experto en asuntos de la técnica pictórica denominada "Manchagrafía" (manchar la tela o bastidor con figuras abstractas o figurativas-realistas), su creador y ejecutante único e indubitable, es el maestro Valmore Álvarez; repetimos, amigo entrañable ya, a quien conociéramos por su hijo Dalí Armando Álvarez-Angulo, magister y profesor universitario e investigador por su influencia, como es natural, en el área de las artes plásticas y la historia de la cultura en general.

Nacido en Barquisimeto (1947) en las proximidades del popular Barrio de Paya, carrera 19 o Avenida Bolívar con calle 12 y 13, hablar con él siempre constituye una experiencia llena de simpatía porque suele incorporar al léxico palabras de su propia invención, creadas al vuelo; muy similar seguramente a cuando va girando el pincel sobre la tela, el lápiz sobre un cuaderno u hojas sueltas y extrae figuras extraordinarias; por ejemplo, últimamente ha estado trabajando en caricaturas y geometrías no lineales, digamos, en formatos pequeños enmarcados en estuco con rasgos más bien abstractos de personajes, hechos o situaciones que ha dado en llamar "Dibu-caricatu".

Su casa, siguiendo esa línea diremos que representa un pre-mini-museo de artes plásticas porque nada más entrar las paredes del recibo nos sorprenden con piezas extraordinarias, creación suya o de colegas, como por ejemplo, su compadre el afamado y bien cotizado pintor don Armando Villalón; su hijo, además, a quien conocimos en las clases de la Maestría en Educación, Mención Enseñanza de la Historia de la UPEL-IPB, porque hacíamos una suplencia nada menos que al reconocido historiador Dr. Reinaldo Rojas, en tiempos cuando él era Director de Despacho del Ministerio de Educación Superior, por ahí entre 2005-2009, poco más o menos, es un coleccionista y atesora allí en una pieza ya del todo insuficiente diversos objetos costumbristas, de tal suerte que es una familia donde las artes, la ciencia de la historia y la filosofía se dan la mano.

Se fue haciendo desde joven de una perspectiva vital de libre pensador y crítico, así como desempeñando diversos oficios le fue entrando a la artesanía de la madera, reparación de artefactos eléctricos del hogar y por su relación con el gran pintor Armando Villalón, un maestro destacado en el pincel que nunca ha perdido la humildad y la actitud de servicio, entre otros de sus maestros del arte, fue adquiriendo confianza en sus trazos y composiciones, así como en la corrección del lenguaje. En tiempos cuando las cosas en Venezuela eran sino mejores al menos más llevaderas, exponía sus obras plásticas a la entrada del Hotel Príncipe, allí conoció mucha gente y vendía regularmente a buenos precios.

Son muchas las exposiciones individuales y colectivas en las que el maestro Valmore Álvarez ha participado, los catálogos y reseñas de la prensa regional y local editada en la ciudad de Barquisimeto (diarios El Informador y El Impulso y otros), han reseñado la labor pictórica del hábil exponente de la "Manchografía" y sus abstracciones, esculturas del tipo tótem y sus reflexiones expresadas gráficamente sobre las dimensiones opresivas sociales: el poco respeto por las normas de convivencia (semáforos y aseo urbano, en los últimos tiempos), el recurso perverso de la violencia política en nombre de los ideales de la democracia y la libertad, la destrucción de la naturaleza; cuando debería ser lo contrario, esto es, su aprecio y veneración, porque ésta constituye la verdadera madre y religión de todos; nos dice cada vez que podemos conversar, por lo que se puede considerar una figura importante de la ciudad por estos días presuntamente cumpleañera de 468 años, más o menos, sea que su fundación haya sido en marzo, mayo o septiembre.

 



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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