Ya está Bueno: Rompamos Relaciones

Cuando la política internacional se pone turbia, se levantan voces que exigen: Rompamos Relaciones!

Venezuela no tiene relaciones con Israel, por ejemplo; y uno de las ofertas de Capriles, para lo cual Ledezma fue al país de los judíos fue el retorno de las mismas; además de una asociación estratégica para delinquir juntos.

En tiempos de crisis, sobre todo en las internacionales se estila, más por razones biliares que por otras, el rompimiento de las relaciones bilaterales en algunos aspectos específicos y algunas veces en la totalidad; con Colombia hemos estado a punto de ebullición y quiebre más de una vez, aunque no se ha llegado a tanto.

En fin siempre se levantan voces exigiendo ser inflexibles en depurar la lista de “amigos y socios” que tiene el país. Si, bueno, a veces es necesario mantener la dignidad y tomar esas medidas, a veces es mejor mantener las embajadas para poder ayudar más en momentos en que haga falta; a veces es mejor no opinar porque pueden mirarnos y recordar que se existe; como hace Canadá; para mi (en lo personal) una de las comunidades más hipócritas de la humanidad: No hablan de nada, no se meten en nada pero sus soldados son los primeros chicharones en la Alianza Atlántica que anda causando muerte y destrucción en la parte del mundo en la que el imperio norteamericano pone el ojo.

Pero mi artículo de hoy, a pesar del preámbulo no tiene nada que ver con las relaciones internacionales y mucho que ver con nuestra intimidad.

Aquí, entre nos, para nadie es un secreto que desde hace unos 500 años más o menos, nuestra sociedad se ha visto envuelta en hechos de desidia, de corrupción, de inmoralidad que van más allá de cualquier razonamiento, que van más allá de toda lógica y moral, y que atentan contra la humanidad; Ayer despilfarramos los recursos y entregamos la soberanía al imperio mismo, hoy seguimos despilfarrando recursos y seguimos inmersos en casos inverosímiles de desidia y corrupción.

¿Porque no nos hacemos eco de manera furiosa y con la bilis impregnándonos todo, en una expresión necesaria y obligatoria?: ¡Rompamos Relaciones! con la corrupción, con la desidia, con los corruptos, con los flojos; Rompamos Relaciones con la Ignorancia.

¿Hasta cuándo las denuncias estériles?, ¿Cómo nos fuimos a enterar que en nuestros depósitos teníamos comida guardada solo cuando el mal olor hizo llegar a los zamuros?, Y llegaron, los recuerdo como si fuera ayer; llegaron, como siempre llegan, con sus cámaras, filmadoras, microondas, imprentas y por supuesto la espada bien afilada para ver que cuello cortaban.

De ese podrido escándalo de los contenedores hace unos cuantos años ¿Dónde están los presos? ¿Quiénes fueron los que estafaron a la nación y a la inocencia de un pueblo que sigue pasando trabajo, para adquirir los productos de la cesta básica?, ¿Alguien recuerda el caso de los tambores de desechos químicos que alguna vez se almacenaron y solo cuando empezaron a derretirse nos enteramos de que contenían?

Como puede pasar eso en instalaciones donde están la Guardia Nacional Bolivariana, El Seniat, El Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia, La administradora Portuaria…todos en un mismo sitio y nadie es capaz de enterarse de que cosas tienen almacenadas, ni de quien son, ni cuando se las llevan, ni para donde, ni porque siguen ahí…No Compatriotas, lo repito: ROMPAMOS RELACIONES con la desidia y la flojera, ROMPAMOS RELACIONES con la Corrupción.

Como es posible que la empresa privada logre dejar de producir, acapare, esconda y hasta deje perder alimentos; en complicidad necesaria con elementos que tienen que resguardarnos de esos vicios, sin que nadie sea “descubierto”.

Todos son culpables, todos somos culpables, ¿Dónde está la contraloría social?

Pero estamos a tiempo, aún estamos avanzando, demostremos que si podemos, demostremos que es mentira eso de que todos queremos estar en focos de corrupción porque es nuestra naturaleza, rompamos relaciones con el pasado; sacudámonos, suplico, el feudalismo mental que heredamos de la colonia.

El presidente Nicolás Maduro está llamando a viva voz a la lucha contra la corrupción pero esa no es su responsabilidad, eso es tarea de todos ¿Cómo se va a enterar el Presidente de que hay un funcionario matraqueando, si el usuario no lo denuncia y se deja matraquear? Y ¿Por qué tiene que ser el Presidente el policía del país, cuando eso le compete a los organismos de seguridad y a nosotros los ciudadanos? Al comandante Chávez lo matamos de tanto pedirle; lo convertimos en conserje, alcalde, diputado, gobernador, comerciante, ciudadano, canciller; todo le pedimos al comandante y, además le exigimos estar de pie ante la crítica de los mezquinos, muchos entre nuestras filas. Ese modelo debemos romperlo o ¿le vamos a hacer lo mismo a Nicolás Maduro?

La corrupción no es solo cogerse los reales, la corrupción es también la decidía, la ignorancia, la manipulación, la corrupción es también el no escuchar, el no querer ver, el creerse el único con los conocimientos necesarios y la razón, la prepotencia del que se siente Dios en un cargo, eso también es corrupción.

¿Dónde queda la banca socialista que niega créditos a proyectos con la factibilidad aprobada, pues el solicitante debe tener mínimo 2 veces lo que pide?, ¿Dónde quedan los ministerios que demoran las licencias necesarias para el desenvolvimiento de las actividades?…BUROCRACIA…Rompamos Relaciones con la Burocracia.

Para avanzar en Revolución, tenemos que ser agresivos, tenemos que actuar con firmeza, no permitamos que los detractores tengan ni un milímetro de dónde agarrarse, el partido debe escuchar los gritos del pueblo cuando no está de acuerdo con tal o cual candidato, el partido debe ser el primer contralor de la militancia y el primero en supervisar el comportamiento de sus miembros (sobre todos el comportamiento de los que tienen poder de representación).

En definitiva para que la Revolución no se pierda, ROMPAMOS RELACIONES CON EL PASADO.

Miremos hacia futuro, soñémoslo y construyámoslo, abramos los ojos y el corazón hacia el Sur y hacia el caribe.

Expandamos nuestros horizontes con proyectos socialistas, líneas navieras que nos salven de morirnos de hambre; líneas turísticas que nos permitan conocernos y hacernos amigos; Flotas pesqueras que nos garanticen productos del mar (un vistazo a Pescalva), multipliquemos la eficiencia y definitivamente por la salud de todos y por el futuro de nuestros hijos ROMPAMOS RELACIONES CON LA CORRUPCION TENGA LA FORMA QUE TENGA.


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Oscar Jiménez


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