El triunfo, el ejercicio del poder popular y otras cosas más...

No es fácil la lucha por la vía adoptada por la revolución bolivariana, pero es el camino, como decía Argimiro Gabaldón "el camino es largo y tortuoso, pero es el camino". Con anterioridad señalamos que esta elección del pasado 15 F no solo consistía en lograr en ella un éxito cuantitativo sino que intrínsecamente ella misma lleva dentro de si un enorme paso cualitativo en esta batalla contra mil demonios por la construcción del socialismo. La revolución venezolana ha cruzado el desierto muchas veces "durmiendo con el enemigo", en medio de enormes viscicitudes y con terribles dificultades a flor de piel, no es nada sencilla la tarea, pero el pueblo la viene cumpliendo y el triunfo del pueblo será inexorable.

Leyendo las noticias, revisando los datos, manejando escenarios, entre otras cosas, si nos detenemos en el análisis de cada situación, sin duda, podemos afirmar que es un gran triunfo el del domingo pasado, sobretodo porque en medio de un sinnúmero de dificultades logramos salir victoriosos, derrotamos las mentiras y las conspiraciones. La suma de más de 6 millones de votos para una propuesta socialista no es cualquier cosa, eso tiene mucha significación. El proyecto nacional Simón Bolívar, proyecto socialista, contempla como principal vértice el tema del poder popular, ahora bien, ¿Que entendemos como poder popular? Esto lo debemos tener absolutamente claros a la hora de ejecutar las directrices políticas. Desafortunadamente observamos gestos aislados del verdadero papel estratégico de esta medida referida a la transferencia de poder al pueblo. Poco o nada se estará haciendo si solo se concibe el poder popular como el acto de transferir un porcentaje de recursos a los Consejos Comunales, se trata de transferir no solo los recursos sino los mecanismos organizativos necesarios para que la comunidad se sume al ejercicio de poder como tal, el poder real, rompiendo con los esquemas de poder del estado burgués.

Hasta los momentos se le otorga la responsabilidad de coordinar la estructuración de los Consejos Comunales a FUNDACOMUNAL, no obstante, no es un secreto que buena parte de los Consejos Comunales se limitan a tramitar unos recursos para tal o cual proyecto que en definitiva terminan por ejecutarlo un reducido grupo de personas y el resto de la comunidad poca o ninguna importancia le dan a tal proyecto, podemos concluir que esta medida no es propiamente de carácter socialista, pasa a convertirse en una medida asistencialista porque pierde la esencia al ser ejecutada solo por una parte del pueblo sin que la gran mayoría se involucre.

Esto por colocar solo un ejemplo, seguramente existen muchos más en donde por distintas razones la participación es casi nula de la comunidad en general, aunque se debe reconocer los ejemplos en donde se ha roto con ese viejo esquema del individualismo; donde se haya logrado la participación del colectivo, esas experiencias deben ser esparcidas por la patria para que siga naciendo la semilla, ahora, eso requiere de coordinación y planificación.

Sin duda alguna este tipo de situaciones, en donde no se actúa de manera colectiva, refleja la carencia de claridad política de quienes dirigen este tipo de programas; se supone que no solo se trata de transferir recursos a las comunidades, se trata fundamentalmente que éstas aprendan nuevos valores de carácter socialista en donde la participación debe ser más amplia y palanca principal del poder popular ¿Como lograrlo? Cualquier superficial se limita a señalar "la gente es apática", "somos dos o tres los que trabajamos", "se les convoca y no vienen". Estas son las respuestas más comunes cuando se habla del tema, sin embargo, un cuadro socialista responsable de este tipo de programa no puede limitarse a este tipo de respuestas; estamos claros del cúmulo de problemas existentes en todas las barriadas de nuestra patria y es deber de toda instancia de gobierno el acometer acciones en función de resolver este tipo de asuntos, pero, necesariamente debemos analizar el tema del poder popular y esto nos lleva al tema del poder real, el poder sin adjetivo; no se trata de solo usar esta herramienta como consigna, como iniciativa sin ningún tipo de planificación y coordinación; no se trata solo que nuestros gobernadores y alcaldes declaren "tengo tanto por ciento para el poder popular", ya esta afirmación lleva dentro de si una terrible contradicción, incluso, una negación a si misma.

Sabemos de los esfuerzos de gobernadores y alcaldes creando "OFICINAS DEL PODER POPULAR", este concepto en el fondo pareciera "dividir" el poder en dos toletes, es decir, EL PODER Y EL PODER POPULAR...hay un solo poder, o se tiene o no se tiene, o se detenta o no se detenta. Esta desviación del tema del poder popular, en el fondo se presta para interpretaciones baladíes o simplemente se limitan a medidas economicistas. Generalmente se anuncia con bombos y platillos el apartado presupuestario de equis cantidad de dinero para "el poder popular", pero esa medida de gobierno casi nunca es acompañada de una evaluación política, nos limitamos a los informes técnicos, a la copia del cheque, al acto de la entrega del cheque y luego vamos a la comunidad con unos técnicos, observamos si la obra está hecha y "que baje el telón"; es decir, no nos detenemos a llevar estadísticamente la participación de la comunidad, no nos detenemos a evaluar el impacto político de una acción que es socialista en el concepto, en la teoría, pero a la hora de llevarla a la práctica la convertimos en una medida simplemente capitalista o del llamado "capitalismo eficiente", populismo o simple asistencialismo.

Nadie puede negar la intención socialista de la medida, sin embargo, al limitar una obra de estas características a un radio de 20 personas en un ámbito de 200 familias, pues… ¿Díganme ustedes si esa es verdadera transferencia del poder al pueblo? La idea es socialista, es revolucionaria, pero la aplicación es absolutamente inadecuada, está fuera de foco y pierde la esencia socialista. Seguramente algunos camaradas se molestarán por esto que señalo, pero me remito a un ejemplo vivido en los días de diciembre, 25 de diciembre para ser más específico, en una comunidad de aproximadamente 180 viviendas conseguí a dos camaradas de la comunidad, sin duda hombres honestos y trabajadores, haciendo labores del Consejo Comunal de esa localidad en la escuela del sector, aquello sin duda me llamó la atención, me acerque y luego del saludo navideño correspondiente vinieron las preguntas ¿Quien hace esta obra? el consejo Comunal ¿Quien dio los recursos? La gobernación ¿Cuantas personas participan? Hoy nosotros dos porque es día de fiesta pero otros días nos acompañan dos muchachos más ¿Cuanto cobraría una empresa por esta obra? Alrededor de 70 mil bolívares fuertes ¿Cuanto les dio la gobernación? 30 mil ¿Les alcanzó? Si y también para echar la cerca ¿Porque la gente no participa, ustedes no la convocan? La gente es apática, la invitamos a las reuniones y no van...Sin duda que el tiempo en el que permanecí en el lugar observando las labores de aquellos dos hombres y por los saludos afectuosos de los caminantes, fácilmente uno se da cuenta que la persona responsable de ese Consejo Comunal es alguien querido en aquella comunidad, sin embargo, la gran interrogante es ¿Porque no participan en obras de beneficio colectivo?

Hemos querido colocar esto como ejemplo para ilustrar algo que debe ser, pero no es, sin duda a Wilmer, así se llama, se cansó de convocar a reuniones y reuniones, "hable con las autoridades de la escuela, llamé a los vecinos, pero nada..." nos dice Wilmer con cierta tristeza. Este caso, seguramente al igual que muchos a lo largo y ancho de la patria deben ser objeto de una evaluación política, no se justifica dispersar un enorme esfuerzo de carácter financiero, una extraordinaria idea política socialista del presidente, pero cuando levantamos la alfombra nos damos cuenta que así no funciona, es decir, desde el punto de vista del servicio hay eficiencia, hay honestidad, lo que una empresa cobraría, estos hombres, con la ayuda de vecinos, con menos de la mitad de lo que cobraría una empresa, logran hacer la obra... pero no se está cumpliendo con el objetivo estratégico, la construcción del sistema socialista, "y todavía nos queda para la cerca", nos reitera Wilmer.

Entonces tenemos: la idea socialista de la creación de los Consejos Comunales, la medida socialista de la transferencia de recursos al Consejo Comunal; el principio de honestidad del pueblo, el acertado manejo de los recursos, no obstante, a pesar de todas estas cualidades, el objetivo principal se pierde al no haber logrado sumar a la población al ejercicio del poder, es decir, para la población de ese sector, en el fondo, ¿Podrán comprender lo que es poder popular? ¿Podrán comprender lo que es en esencia el socialismo? ¿Han tomado conciencia sobre este tema? Obviamente hay una falla ¿Se la echamos a la comunidad solamente? No, es allí donde está la inmensa tarea de internalizar en todos y todas que se trata de EJERCER EL PODER COLECTIVO y para ello se requiere de romper con viejos paradigmas, si esto se logra, las medidas económicas socialistas serán ejecutadas con mecanismos socialistas y los resultados obviamente serán la de sembrar en todas esas comunidades el socialismo.

Se dice fácil pero cuan difícil es, ahora, es necesario también en esta etapa jerarquizar responsabilidades, no basta con tener buenos gobernadores que se desprenden de importantes sumas de recursos para otorgárselos a los Consejos Comunales, se trata de hacer un seguimiento a todas estas medidas, un seguimiento político, un seguimiento revolucionario, un seguimiento socialista; basado fundamentalmente en la planificación socialista, en las ideas socialistas y en la acción socialista...no basta con tener excelentes técnicos que van, evalúan la obra, se le toma la foto y luego el alcalde, el gobernador o el ministro expone unas cifras traducidas en miles de bolívares, se trata de evaluar, planificar y conocer científicamente el impacto socialista en aquella localidad en donde llaga la acción de gobierno. La transferencia de poder al pueblo no solo significa lo monetario, es lo organizativo, lo político, lo tecnológico y en fin lo que representa el aumento de la conciencia política de estas comunidades en donde se ejecutan obras de estas características y que se están ejecutando sin duda, pero no se está entendiendo lo primordial; en estas cosas no podemos hablar de mala fe, hablemos más bien de desconocimiento.

Podemos decir entonces que la transferencia de poder al pueblo no solo se limita a la transferencia de un conjunto de recursos financieros, quizás lo más importante sea la transferencia de capacidad organizativa y fundamentalmente de praxis socialista hacia aquellos sectores, que son muchos, en donde se transfieren recursos financieros.

El propio presidente ha señalado en oportunidades que "muchas cosas no se hacen porque se ignoran", palabras más, palabras menos; la realidad nos indica la certeza de esta aseveración.

En este orden de ideas, el deber nuestro es iniciar desde ya una profunda campaña de formación socialista en todos los ámbitos de la república en donde nadie se quede sin saber, sin manejar, sin practicar el principio del ejercicio del poder colectivo. Esta es una idea de las muchas de ideas que se esgrimen en cientos de miles de escenarios a lo largo y ancho del país, las cuales, sin coordinación se pierden, no adquieren la fortaleza necesaria y solo quedan como simples ideas.

En principio debemos comenzar por el viejo estado burgués, alguien que no tenga clara la estrategia del plan socialista no debe estar ocupando cargos de alta responsabilidad en la ejecución de estas iniciativas socialistas y esto no se trata de medidas de exclusión, se trata de simple lógica, de una medida política coherente con el proyecto nacional socialista, para corroborar esta afirmación recordemos la anécdota anterior, al final preguntamos ¿Como lograron el financiamiento? Nos reunimos con el director de la escuela, luego con la gobernación, le presentamos el proyecto, vinieron, revisaron, luego nos llamaron y en un acto con el gobernador nos entregaron el cheque y aquí estamos trabajando, casi a punto de concluir la obra...sin duda podemos decir que con orgullo Wilmer nos suministra aquella información, satisfecho de su labor, orgulloso de saber que en pleno 25 de diciembre, mientras todos disfrutan él junto a un vecino está dando la batalla "por mejorar el barrio, por el socialismo" nos dice, lo observe tan emocionado que consideré quizás contraproducente hablarle de estas cosas que hoy planteo aquí, sobretodo porque se pudiera tomar como un reproche...¿Cuantos Wilmer, abnegados, desprendidos, valientes habrán en el país haciendo lo mismo que este de Yaracuy, municipio Independencia, sector los pinos? Nos imaginamos que muchos...imaginemos por un instante a esos wilmer con la orientación clara, captando a todos los vecinos, sumándolos a la idea del socialismo en la praxis y ejecutando el principio del poder colectivo diariamente, quizás sea utópica la idea, pero lo cierto es que cuando eso se logre podemos decir tranquilo, existe el poder del pueblo...y la gente entenderá qué es el socialismo en la realidad diaria del ejercicio del poder.


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Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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