3 lecturas para el debate

No se equivocaban quienes afirmaron que las recientes pasadas elecciones del 23 de Noviembre en Venezuela eran una de las más importantes y decisivas para el futuro de la Revolución Bolivariana. Más aun conociendo su significado y sus repercusiones que en el ámbito nacional e internacional ellas darían lugar. Esta nueva victoria de la revolución moraliza, sin lugar dudas, a las fuerzas de izquierda de Venezuela y del mundo pero también nos permite aclarar, por fin y de manera básica, nuestra posición en pro de profundizar la Revolución Bolivariana y a la vez refutar a quienes apoyándose en erradas y mal intencionadas interpretaciones por la ocasión de la no aprobación de la reforma constitucional, referéndum realizado el pasado 2 de diciembre de 2007, pedían detenerla. Se demuestra que su pérdida se debió a nuestra ineficacia informativa que permitió imponerse la campaña del miedo de la burguesía. Hoy más del 60% de la población exige más revolución.

El nivel de consciencia alcanzado por el pueblo venezolano es satisfactorio, quienes demostraron por encima de la inmensa campaña de desprestigio y de los inmensos recursos propagandísticos empleados por la canalla mal llamada “oposición venezolana” -verdaderos agentes del imperialismo norteamericano- ser conscientes de su papel histórico y del futuro compartido con otros pueblos que tienen sus esperanzas sembradas en nuestra revolución. Sin duda, el pueblo exige más revolución y su voto lo podemos interpretarlo en el siguiente esfuerzo sintético: 1.- El pueblo respaldó al Presidente Chávez y al proyecto revolucionario y no a los candidatos del PSUV a los diferentes puestos del Estado. El pueblo votó con mucha consciencia por Chávez y la revolución. 2.- El pueblo castigó a quienes la burocracia y sus intereses personales lo hicieron apartarse de él, pero también a quienes no cumplieron con sus expectativas (hacemos la salvedad del compañero y profesor Aristóbulo Istúriz, para quien merece otra lectura). Hoy más que ante nuestro pueblo entiende que una revolución es solo obra de revolucionarios y que solo unidos y marchando al compás de ellos (vanguardia-pueblo) logran hacer marchar las ruedas de la historia. 3.- El pueblo entiende que las estructuras del viejo Estado “representativo burgués”, y que siguen vigentes, están caducas, y que nunca un Gobernador o un Alcalde podrían resolver sus inmensas necesidades. Ellos comprenden que deben ser transformadas. La mayoría del pueblo votó por los candidatos del PSUV para ocupar esas viejas estructura del Estado pero con la firme esperanza de que la revolución las transforme. Nuestra nueva victoria nos replantea también la formula de las 3R planteadas por el Comandante Chávez (Revisión, Rectificación y Reimpulso) ahora elevándola al exponencial de (+R) más Revolución.

Un buen camarada y amigo nuestro nos comentaba en alusión a los resultados electorales que “la oposición, en realidad, había ganado 3 estados, sí, el estado de la depresión; el estado de la decepción; y, el estado de la locura.” Nunca falta el buen ánimo del caribeño.


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Basem Tajeldine

Marxista. Investigador de temas geopolíticos internacionales en el Centro de Saberes Africanos. Moderador del programa VOCES CONTRA EL IMPERIO, RadiodelSur y RNV.

 basemtch@gmail.com      @BasemTajeldine

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