El Esequibo y Yulimar Rojas, asuntos vistos como a quien la compañía le dejó por otro u otra

El tema del Esequibo está prendido, como nunca antes. Hasta quienes no sabían de la existencia de tal conflicto, pues la imagen del mapa de Venezuela con un agregado de color distinto, dado se trata de un área en reclamación, no les decía nada y la escuela toda, formal e informal, tampoco le dijo, pero ahora unos reaccionan ante el asunto con "entusiasmo", que pudiera ser hasta contaminado desde fuera y otros con rabia desmedida, por lo mismo. Como que el Esequibo es una cosa que pertenece al gobierno y siendo así, hay que reclamar por él o hacer y desear todo lo posible para que éste lo pierda. Depende de hacia cual lado tiendan las vísceras y el movimiento inercial del odio.

Pero lo mismo que pasa con ese territorio nuestro, que lo es desde la configuración de la Capitanía General de Venezuela, figura creada en 1777 y del cual Inglaterra se apropió indebidamente, estando los venezolanos sumidos en la guerra de independencia y no interesados en generarse otro frente de batalla contra una distinta y enorme fuerza, está sucediendo con Yulimar Rojas. Quien también es una enorme fuerza y una figura descollante del deporte mundial, tanto que ahora mismo, Francia le utiliza, junto con otras, para promover los próximos juegos olímpicos.

Algunos sectores opositores, afortunadamente muy pocos, pero sí, asociados a la extrema derecha, más por el odio que por otra cosa, pues suelen estar vinculados a sectores humildes, aunque no siempre, de esos que no saben cuidar las formas y contener los malos pensamientos, y poco sentido tienen para valorar, se muestran abiertamente partidarios que Venezuela pierda el Esequibo. Pérdida que no valoran, pues su experiencia, derivada de la simple vida, le dice que aquello nada vale para nosotros, pues hasta ahora así ha sido. Y de esa manera actúan porque por escaso nivel intelectual y elevada dosis de odio, no saben o no pueden disimular un sentimiento que igualmente anida en su más ata dirigencia.

Y si se pierde, sería una valiosa oportunidad para acusar al gobierno de haber perdido algo, cuyo valor desconocen; pero esto no importa, si el hecho que se haya perdido "por causa de este mal gobernó", sirve para desatarse más contra él y demostrar su incompetencia. Para ellos, en su peculiar manera de asumir la política y su visión de país, lo primordial no es que avancemos, sino que su gente, la que asumieron infantilmente como su dirigencia, llegue al gobierno. Su en veces inocente manera de mirar el mundo y asumir la política, no les permite, pese su origen, siquiera sospechar que, en quienes creen, pudieran, lo que es en demasía probable, hacer todo lo contrario de lo que ansían y necesitan, dado las diferencias de intereses entre ellos humildes ciudadanos, en su mayoría trabajadores y aquella dirigencia.

Por supuesto, hay quienes les causaría alegría esa pérdida, dado que quienes les manejan, EEUU y sus capitales, se apropiarían de algo que desean y sería un motivo más para que a ellos, estos factores, les sigan apoyando a espera de nuevas conquistas, pero sabiendo los detalles del asunto y las connotaciones del mismo, cuidan su lenguaje, contienen sus odios acumulados y hablan en contrario. Pero eso sí, eso lo hacen ahora, dado que el tema pudiera tener efectos en las próximas elecciones, como que no manifestarse en defensa del Esequibo, sería muy mal visto por los electores.

Por esto mismo, uno lee y escucha a personajes que hasta hace poco añoraron y todavía añoran una invasión, hasta liderada por contratistas militares, de esos que abundan en EEUU, tanto que forman empresas, como si fuesen industrias, bancos, etc, y hasta firmaron con ellos contratos o por lo menos estos avalaron, en los cuales se establecía el derecho de manejar lo sustancial del país, hasta que considerasen sus "derechos" recompensados, aparecer avalando la defensa del Esequibo. Sus seguidores, de los bajos niveles, conectados con ellos, movidos por sus "sentimientos", no les cuesta desbordarse y decir la verdad. ¿Y cuál es la verdad? Qué las cúpulas de arriba, pese digan lo contrario dan, hasta más "de un ojo de la cara", porque el Esequibo se pierda pues sus valores siguen inalterables, sólo la tendencia mayoritaria del venezolano en favor del reclamo Esequibo, les obliga a fingir, sabiendo además que sus promotores externos en eso les entienden y se ven obligados a "darles el visto bueno". Y, en verdad, son opuestos a que Venezuela recupere el Esequibo, pues eso beneficiaría a la Exxon Mobil, a EEUU y les daría más fuerzas para hacer de nuestro país lo que desean, un corralón, una parcela o patio trasero.

Entonces opuestos al gobierno, no en un número significativo pero sí preocupante por su existencia misma, abogan en favor de Guyana, movidos por el odio al gobierno, como si este fuese el propietario del territorio en reclamación y no los venezolanos, incluyéndoles a ellos mismos. Más cuando sobre ellos no cae ninguna responsabilidad y menos pudieran ser objeto de alguna pérdida, como número de votantes, dado que el público no les asocia directamente a la tendencia a la cual pertenecen y por la que abogan.

Uno se asombra, como en las redes, se manifiesta el deseo que la CIJ, a quien el asunto no le incumbe, dado "el acuerdo de Ginebra", el cual consideró no válido el laudo arbitral de París de 1899, asuma el asunto y decida, de la misma manera que éste lo hizo aquella vez, lo derogado en Ginebra, lo que implicaría, por la influencia de EEUU, una decisión más que en favor de Guyana, de la Exxon-Mobil, sus inversiones en el área en reclamación y las fabulosas ganancias que allí obtiene. La CIJ no es garantía de justicia y equilibrio. En cambio, el acuerdo de Ginebra implica poner a las partes con la ayuda de intermediarios equilibrados y desinteresados a buscar acuerdos razonables.

Es ya una costumbre o práctica que las empresas capitalistas utilicen el nombre y figura de atletas destacados para promover su firma y mercancías. Durante años, por ejemplo, la Polar ha incurrido en esa práctica y mediante lo que es usual, logran que atletas que nunca les llamó la atención y menos ayudaron en su crecimiento, terminen siendo figuras asociadas a ellos. Y eso ha sido moralmente aceptable, pues además implica para la empresa un desembolso significativo, pese posteriormente lo descuenten en el pago al impuesto sobre la renta, por la cuenta de publicidad.

A nadie incomoda que un joven cualquiera que hizo una carrera exitosa en el béisbol, fútbol, gracias al esfuerzo de sí mismo, sus talentos, a familiares, ya convertidas en figuras destacadas, por lo que llaman la atención, hechas ideales para promover la venta de algo, las empresas les utilicen para promoverse y hasta difundan la idea que esos jóvenes siempre estuvieron ligados a ellas. Y eso nadie lo objeta, es moralmente valedero.

Días atrás, casi al mismo tiempo, leí declaraciones dadas a los medios de comunicación, de parte de futbolistas destacados, como Cristiano Ronaldo, el portugués y el "flaco" Ángel Di María, argentino, donde ambos destacan por encima de todo, el esfuerzo de sus madres. Lo que no niega se formaron en canchas y con entrenadores que nada tienen ni tuvieron que ver, con empresas que posteriormente, llegados al estrellato, pudieran "apoderarse" y hasta aprovecharse, con fines comerciales, de esos méritos y esfuerzos. La empresa gana, pero el personaje, atleta, deportista en este caso, también obtiene sus beneficios, sin que eso implique ninguna forma de sujeción o identificación y menos a largo plazo entre ambos. Es un simple negocio.

Por razones que desconozco, el Banco de Venezuela, logró convertir a Yulimar Rojas, con todo lo que ella significa y de lo que el público bastante sabe, en su figura promocional, su imagen. Por supuesto eso tiene un valor para la empresa y para la destacada atleta. ¿Qué factores determinaron para eso? Pues deben ser los propios de ese mundo y relaciones. Lo que implica muchas cosas.

El Banco de Venezuela (BDV) es una empresa del Estado y por esto a mucha gente le incomoda demasiado ver a Yulimar en ese rol. Les gustaría más verla promoviendo una empresa privada, pues en su caso, inexorablemente, se asocia a la atleta con el gobierno y hasta el partido que aparece asociado al mismo. De donde Yulimar, para alguna gente, deja de ser la portadora de las marcas máximas del olimpismo y mundial en su especialidad, la reconocida en el mundo como una de las mejores atletas de hoy y se convierte, en la mente obcecada de algunos, en una simple militante de un partido que se odia. Como si de repente, fuese la mujer o el hombre que se ama pero me dejó por otra u otro.

Entonces, para quienes así razonan, ya Yulimar no es lo que es sustancialmente; una figura que debe llenarnos de orgullo, a quien cualquier país del mundo, empezando por EEUU, le daría la nacionalidad, "en lo que canta un gallo", en caso que llegare a solicitarla. Según noticia llegada ahora mismo, está ubicada entre las cinco mujeres, seleccionadas para atleta del año 2023. https://www.elnacional.com/deportes/yulimar-rojas-nominada-al-premio-mejor-atleta-del-ano/

Es curioso, cómo un país que fue productor de petróleo con cifras muy altas, lleno de generosidad, tanto que llegamos a desbordarnos de ella con todo el mundo, sobre todo con quienes aquí viniesen, sin importar de dónde, ni lo que fuesen, como abundantes nazis y fascistas, nos hayamos convertido en excesivamente intolerantes, tanto como para que unos cuantos, por razones políticas, las que ellos alegan, lo que pudiera no ser cierto, se vuelcan en manifestaciones de rechazo contra una joven llena de méritos, glorias deportivas y humildad que en el mundo se le admira, quiere y de hecho, es orgullo de nuestro país.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

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