Orientación en Postpandemia

Ser Orientador no es cualquier cosa!

Todo Docente tiene el rol Orientador!

El Orientador profesional debe ser Docente!

Algunos Profesionales con cargo de Orientador, no son Docentes, ni son Orientadores!

Mucho se ha expuesto a través de los medios de comunicación, acerca de los efectos bio-socio-geo-políticos, ocasionados por la Pandemia a escala mundial; entre ellos, efectos económicos y educativos, aunado en nuestro país, a los efectos provocados por la crisis económica y social desde aproximadamente 2012, acentuados a partir de 2015, con el Decreto impuesto por Barah Obama, Presidente para el momento de los Estados Unidos, en el cual señala a Venezuela, como una amenaza para la seguridad nacional de su país, "Venezuela una amenaza inusual y extraordinaria".

En este escrito quiero detenerme un poco en lo referido a la educación.

Antes de la incorporación presencial a clases; como efecto directo de la pandemia, se insistió en estimar el estado de desadaptación que mostrarían tanto estudiantes, como docentes y todo el contexto de la Comunidad Educativa, luego de dos años de aislamiento, de encierro, de cuarentena producto de la Pandemia.

Teníamos la certeza, de tener que continuar cuidándonos, aunque las estadísticas hablaban de reducción significativa de infectados, el virus todavía nos acompañaba y aún nos acompaña, por lo que ante ésta advertencia, la presencialidad, se cumplió de manera progresiva, hasta la incorporación plena.

Con la re-adaptación, también se intuyó el posible aumento de la agresividad y la violencia en las instituciones educativas y sus alrededores.

Esta intuición, se hizo objetiva y se concretó fuertemente en hechos sucedidos en diferentes instituciones educativas, mediante actos de amedrantamiento, amenaza y violencia escolar, algunos de los cuales, por sus características de identificaron con el acoso escolar.

El acoso escolar y su tratamiento, ha focalizado la atención y discusión acerca de la competencia de la responsabilidad de los actos violentos en las Instituciones Educativas, es responsabilidad de los Padres? Es de los Docentes?

Esta disyuntiva ha generado posiciones encontradas, entre Padres y Docentes "La casa es la primera escuela" dicen unos, "La escuela, es la formadora de los niños" dicen los otros.

Esta disyuntiva fluye hacia el reconocimiento expreso, que la responsabilidad es de todos, incluyendo a la comunidad donde vive el niño y rodea la Escuela; más cuando existe el alerta de los organismos de seguridad, con relación a la existencia de bandas organizadas que estimulan la violencia, la droga y la prostitución; referido ésto, en el Conversatorio "Acoso Escolar y Responsabilidad Penal del Adolescente" realizado el día 10 de junio de 2022, en las instalaciones del Colegio de Abogados del Estado Mérida; además, se sugirió retomar el concepto de Autoridad y las Escuelas para la Familia, entre otras recomendaciones, ya expuestas en un artículo anterior.

En ésta dinámica social que nos está tocando vivir, la figura del docente con su rol Orientador y en especial, la del Docente Orientador, son imprescindibles en todo este proceso de reacomodo, en especial, en la preservación de la convivencia y la paz, así como, en la formación y mantenimiento de las Escuelas para la Familia, una experiencia muy válida pero un poco olvidada.

El profesional de la Orientación en Venezuela, surge entre las décadas de los años 30 al 40, del siglo pasado (Documento Sistema Nacional de Orientación, 2001) Es decir, no estamos hablando de un profesional socialmente pensado hace una década, son nueve décadas.

A pesar del tiempo, no se ha hecho sentir como se esperaba por allá en la década de los 80 (considerada por muchos, la época de oro de la Orientación) la preocupación por garantizar por lo menos la presencia de un Orientador profesional, en cada una de las Instituciones Educativas, tampoco se ha procurado, el seguimiento de la formación de ese profesional, tan importante en todos los medios donde hayan personas, en especial, en el educativo, nos toca formarlo y seguirlo con mucho celo.

Hoy, más que nunca necesitamos al Orientador profesional, docente, bien preparado, que en su desempeño demuestre calidad.

El profesional con cargo de Orientador, debe ser un Docente, Licenciado en Educación, con Mención en Orientación, quien debe estar preparado con las competencias requeridas para atender satisfactoriamente los retos postpandemia y los retos que la presente década y las siguientes, nos presenten, de allí el celoso seguimiento que se tiene que hacer a su formación.

El Docente de aula, tiene entre uno de sus roles, el rol Orientador, así como lo tiene el médico, el profesional de la enfermería y todos los profesionales de servicio.

Ambos profesionales Docente de aula y Orientador, deben trabajar en conjunto para garantizar la atención generalizada a la población estudiantil y al resto de la Comunidad Educativa, estableciendo una dinámica virtuosa, dónde el docente de aula, es el observador directo de la conducta de los niños o jóvenes adscritos a su aula, cuando detecte alguna conducta no usual, que pueda hacer intuir que algo está afectando al estudiante o estudiantes, se hace referencia al Orientador, quien realizará la evaluación necesaria, si el caso lo requiere, extenderá la referencia al profesional requerido del equipo de Bienestar Estudiantil o a la Institución de referencia indicada, acorde a la situación que presenta el usuario del Programa de Orientación.

En el Código de Ética del Orientador (2001) se define la Orientación, como una disciplina, dirigida al desarrollo del potencial del ser humano, a través de la consulta y asesoría psicosocial, en forma individual y/o grupal en cualquier etapa del ciclo vital.

Ésta definición, impregna a la acción orientadora de un carácter muy especial, dado a su objeto de estudio "El desarrollo del potencial Humano" o sea, "atender al SER Humano", esta función "No es cualquier cosa".

Quien atienda este objeto, dirigido a un sujeto, a una persona, debe estar (repito) bien preparado, por lo que tenemos que ser muy celosos en el desarrollo de sus competencias.

El Orientador, debe estar preparado para atender a un sujeto considerado normal o a un grupo de sujetos normales, quienes en algún momento pasan por algún conflicto y necesitan ser escuchados, ser atendidos, en esencia, necesitan "ser ayudados" una necesidad básica que puede experimentar cualquier persona, en cualquier momento de su vida.

No todas las personas, no todos los docentes tienen ésta disposición, ni formación, probablemente tampoco tienen, el tiempo, ni la paciencia, para ejercer estás funciones; No es cualquier cosa!

El Orientador despliega su asesoría, en diferentes áreas de trabajo, según es referido en el Código de Ética, 2001:

Art. 22.-De las Áreas de Orientación

...se definen tomando como criterio roles específicos asociados a

tareas evolutivas importantes

en el medio social. Estas son:

La personal -familiar -social, académica, vocacional, laboral y recreativa comunitaria.

En consonancia con lo anterior, nos ilustra el Código en su artículo 30, las funciones y tareas ajustadas a valores asociados a mejorar las

condiciones de vida de quienes solicitan ayuda; atención dirigida a incrementar, a fortalecer sus recursos propios como persona y como miembro de una sociedad, así como, a los contextos y organizaciones que le rodean y comparte con los otros, sobre la base del respeto a las diferencias individuales y contextuales.

Art. 30.-De las funciones del Orientador u Orientadora. En cualquier contexto de acción el Orientador u Orientadora cumple las siguientes funciones específicas:

1 -Diagnosticar las características de los sistemas humanos en los

contextos educativos, organizacional, asistencial jurídico y comunitario.

2.-Diseñar, ejecutar y evaluar programas dirigidos a aspectos relacionados con las áreas de acción del orientador u orientadora.

4.-Facilitar y estimular conductas sanas y productivas dentro de la

gama de posibiIidades del Individuo y su entorno.

5.-Promover el desarrollo y adaptación del individuo en su contexto.

6.-Asesorar a personas e instituciones en distintas áreas relacionadas con la atención psicológica y formación de individuos.

7.-Diseñar actividades de prevención y crecimiento

del Individuo, cónsonas con

sus necesidades, metas,

aspiraciones, potencialidades y contextos.

8.-Prestar apoyo en el diseño, ejecución de planes y programas educativos, recreativos y pedagógicos, destinados a la capacitación, adiestramiento dehabilidades, destrezas y

conocimientos, vinculados a los diferentes contextos y áreas de la Orientación.

9.-Brindar asesoría individual y grupal dentro del desarrollo de actitudes positivas, valores, toma dedecisiones, relaciones interpersonales, auto-percepción y otras conductas

afectivas propias de un individuo consciente de sus responsabilidades y potencialidades para crear y crecer permanentemente en armonía con su medio.

10.-Cualquier otra función que requiera el desarrollo personal- profesional del hombre individual o social.

Luego de pasado el momento fuerte de Pandemia, hoy, aunque en grado de menor afectación, aún la tenemos entre nosotros, como hice mención. En este período postpademia, han crecido los problemas de todo tipo, incluyendo la ausencia de Profesionales de la Orientacion.

Sabemos que se ha mantenido a través de las décadas, el desequilibrio entre la oferta y la demanda de Orientadores formados en el Pregrado u Orientadores de carrera como se les identifica.

Para cubrir, las deficiencias el Ministerio de Educación ha contratado a través de los años a egresados de la Maestría de Orientación ofrecida por las Instituciones Universitarias en diferentes regiones.

Al respecto, el Artículo 78 de la derogada Ley Orgánica de Educación (LOE, 1980) expresa:"El ejercicio de la Profesión docente estará a cargo de las personas de reconocida moralidad y de idoneidad docente comprobada, provista del título profesional respectivo... "

También nos señala el mismo artículo que: ..." El Ministerio de Educación, cuando no fuese posible obtener los servicios de personal docente titulado, podrá designar interinamente para los cargos a personas sin título, previo el cumplimiento del régimen de selección establecido."

Como observamos, estos cargos interinos se hacen permanentes.

También, se escuchan voces sobre la contratación de profesionales que no son docentes, pero si egresados del Postgrado en Orientación y otros profesionales con grado de Técnicos en Orientación, quienes pensamos han tenido que pasar por procesos de equivalencia para obtener su Licenciatura en Orientación.

Lo necesario sería que estos Profesionales egresados del postgrado, contratados para ejercer funciones como Orientador, sean docentes y hayan sido nivelados, entrenados, en cuanto a técnicas y estrategias de atención de casos individuales y grupales, entre otros aspectos que pudieran ser considerados fundamentales para el buen desempeño profesional, en lo cual no estoy segura si la Maestría lo satisface; en todo caso, se tendría que revisar. De no ser docentes, profesionalizarlos.

El Artículo 97 de la LOE, 1980, ya establece:

El Ministerio de Educación, dentro de las necesidades y prioridades del sistema educativo y de acuerdo con los avances culturales, establecerá para el personal docente programas permanentes de actualización de conocimientos, especialización y perfeccionamiento profesionales...

En el ámbito de la situación actual, se puede constatar la ausencia de Orientadores en los planteles y suena a contradicción en estos momentos, cuando su necesidad se acentua en el pais.

Sí, algunos Orientadores han emigrado, otros tantos, se han jubilado y tal parece que no hay presupuesto para ingresar a su sucesor. Si a estas variables, unimos que la oferta de Orientadores egresados, no satisface la demanda y que no se ha planificado una política de promoción de la carrera, tendremos que pensar en la necesidad de tomar decisiones urgentes tendientes a:

1- Revisar los planes de estudio, en las instituciones de Educación Universitarias formadoras de Orientadores tanto de Pregrado, como en las ofertas de Postgrado.

2- Definir la línea de prosecución de la formación del Orientador, para evitar los vacíos en conocimientos y estrategias de abordage, en la atención de casos.

3- Desplegar planes de promoción de la carrera.

4- Supervisar con la idea de acompañar, el trabajo del Orientador, creando una red de atención que garantice y facilite el buen desempeño de sus funciones.

Así las cosas, las variables a considerar son muy importantes y los indicadores están hablando por sí solos.


 



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Ruth Cueto


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