Los Clap de Maduro: La “constitucionalización” del hambre

Los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción, mejor conocidos por sus iniciales como los Clap, desgraciadamente se han convertido para el madurismo en una política bandera de gobierno, como si estuvieran dando al pueblo un gran beneficio, cuando resulta todo lo contrario, porque si algo comprueba semejante acción gubernamental, es el fracaso en materia de alimentación.

De hecho, los Clap no sólo demuestran que los venezolanos tenemos que afrontar una permanente escasez de productos básicos, sino que también queda en evidencia, el nivel de empobrecimiento al cual hemos sido sometidos por un gobierno, cuyo único logro ha sido que Venezuela se convierta en el país con la inflación más alta del mundo, y por ende, que nuestros salarios hayan sido pulverizados, es decir, que el Bolívar como signo monetario nada valga, y que el salario promedio de cualquier trabajador sea menor a un dólar a diario, según la tasa oficial del llamado Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario (Dicom), o sea, ingresos considerados de hambre por la Organización de Naciones Unidas (ONU, siglas en inglés).

Pero además que los Clap significan el fracaso de políticas alimentarias del madurismo, desde su existencia se han denunciado múltiples casos de corrupción, tanto por la compra (importación)¹ de los productos que son almacenados en tal bolsa o caja de "alimentos", como por la distribución y venta fraudulenta hasta en organismos públicos². En tal sentido, es pusilánime y repugnante el ver cómo en el primer caso roban a la República y, en el segundo caso estafan a los trabajadores y sus familias. Verbigracia, si algo ha demostrado el madurismo es que son campeones de la corrupción, cuya insensibilidad llega al paroxismo cuando se atreven a saquear las pocas divisas que recibe el país, y quitarle menguados ingresos al pueblo a partir de las necesidades del hambre. Es más, bastaría escribir las palabras "destituidos del Clap por corrupción" en cualquier buscador electrónico para ver la cantidad de escándalos que se han generado por tales "políticas" maduristas.

Además, los Clap son la existencia de la traición a las políticas de alimentación que adelantó Hugo Chávez, cuando Maduro en la praxis, ha eliminado los Mercados de Alimentos (Mercal) y Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), cuyos galpones y espacios a nivel nacional quedaron reducidos sobre las expensas de la delincuencia y el malandraje, porque en diversos puntos del país, desapareció la venta de alimentos en tales sitios de distribución³, situación que también puede comprobarse cuando se ven cerrados los centros de acopio o bodegas comunitarias que servían de apéndices de venta para las otrora empresas del Estado.

Para colmo, es tal la ignominia de este gobierno que en vez de estar buscando en su afanosa "constituyente" soluciones para lograr derrotar la inflación, estabilizar nuestra moneda nacional y elevar la productividad agrícola y pecuaria, la máxima promesa que le hacen a los venezolanos es darle "rango constitucional" a los Clap. En otras palabras, quienes aspiran a integrar la "constituyente" madurista, sí algo prometen al pueblo con la permanencia de los Clap es la perpetuidad del hambre y la miseria, porque si algo simbolizan esos Clap, es una tarjeta de racionamiento de alimentos del siglo XXI, porque ni siquiera esas bolsas o cajas pueden ser compradas en cualquier momento, sino que cada 45 días (sí es que la familia, en el mejor de los casos, accede en su recepción).

Ante ello, el madurismo pretende que una familia, en promedio de cuatro o cinco personas, pueda "aguantar" el hambre con una lata de atún, unos dos kilos de granos, un paquete de harina y si los "distribuidores" son benevolentes, podrá recibir un litro de leche líquida o en polvo. Y nos preguntamos: ¿Será que el pueblo no come legumbres, hortalizas, verduras, tubérculos, frutas, huevos, carne, pollo, pescado y otros alimentos? En síntesis, los Clap son el fracaso de un gobierno que ni siquiera es capaz de garantizar alimentos a los venezolanos.

Las "bolsas y cajas" del Clap son la esclavitud alimentaria que la "constituyente" madurista "constitucionalizará" para intentar arrodillarnos como pueblo desde nuestras necesidades de hambre. Los Clap son la herramienta ideal con la cual el madurismo pretende perpetuarse en el poder. Es simple, o me aceptas como gobierno o tampoco tendrás derecho a comer, y en consecuencia, quien no se someta a esa barbarie humana, tendrá que ver el cómo se las arregla para poder alimentarse, so pena de morir de hambre.

El auténtico significado de los Clap debe leerse bajo la morfología y semántica de Corrupción Lacaya Anti-Pueblo, porque su implementación como política de Estado, es que más temprano que tarde, veremos en Venezuela la repetición de lo que fue el Holodomor⁴ en la Rusia de Lenin y Stalin. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

***

¹http://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Asamblea-Nacional-denuncio-corrupcion-del-gobierno-en-compra-de-los-Clap--20170616-0016.html

²https://www.aporrea.org/trabajadores/n305227.html

³https://www.lapatilla.com/site/2017/03/14/no-venderan-mas-alimentos-subsidiados-en-redes-de-mercal-y-pdval-en-tachira/

http://reporteconfidencial.info/noticia/3213890/ucrania-y-venezuela-tiemblan-cadivistas-la-trilogia-del-juicio-mas-largo-en-ne-dialogo/



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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