Con miedo a la derrota. Resucitemos a Chávez

Avanza la derecha en la patria grande, impulsada por una "clase media" que a veces sin percatarse está bien formada ideológicamente para defender los privilegios de los ricos bajo la promesa de poder disfrutarlos algún día así sea vendiendo a su propia madre, y es que no puede ser de otra manera para una subclase en su mayoría asalariada pero que ha sido programada para competir, avanzar, consumir y depredar con el fin de mejorar su "calidad de vida" de manera que jamás estará satisfecha con lo que tiene porque esta "calidad de vida" concebida como su capacidad de consumir lo que sea, pero principalmente lo que refleje mejor su "estatus quo" siempre podrá mejorar, contrario al principio del "buen vivir". Esta clase media que cuando la burguesía la maltrata hasta tal punto de hacerle entender que el mundo de los ricos es inalcanzable vira hacia los pobres y se une a su eterna causa de emancipación para salir desesperadamente de la postración y frustración en que se encuentra , pero que cuando algún gobierno popular se dedica a redistribuir la riqueza se aterroriza con la posibilidad de ver disminuido su "chance" de hacerse rico y "salta la talanquera" de izquierda a derecha con la mayor desfachatez, volviéndose el enemigo más eficaz de las clases populares. Otros permanecen en la "izquierda" con poses de intelectuales señalando "el camino correcto" y advirtiendo la debacle sin hacer otra cosa que no sea "estorbar".

Son las clases medias las que hoy adversan y lideran en diferente grado a los gobiernos populares de corte de izquierda en Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y el Salvador por nombrar los más conocidos. Lamentablemente este sector indefinido de la clase trabajadora junto a la pequeña burguesía propietaria de negocios son los que controlan operativamente casi todos los medios de producción, distribución, comercialización, de educación y de difusión de información, por eso los esfuerzos de los gobiernos de izquierda por combatir la guerra económica y sus efectos mediáticos en la psique del pueblo son fácilmente neutralizados y muchas veces doblegados como sucedió en Argentina donde la clase pobre, siempre mayoritaria, en buen porcentaje se dejó arrastrar hacia un tipo de gobierno que hace apenas 12 años había destrozado su país de una manera tan brutal que apenas en el 2002 tuvo 5 presidentes terminando con una economía destrozada, con un país en ruinas gracias a las políticas de FMI que promociona abiertamente el presidente electo.

Pero como no somos argentinos y desconocemos el contexto preciso en que la derecha retornó al poder, concentrémonos en ¿qué hacer? para que no regresen a nuestro país a través de la asamblea nacional este 6D, para ello tenemos que estar conciente de que a estas alturas, de nada nos sirve tratar de seguir enamorando a la "clase media" ni estar evitando incomodarlas con discursos clasistas que pongan en el tapete la verdadera confrontación de clases, hay que poner las cosas en su lugar, privilegiar la polarización entre dos opciones radicalmente opuestas entre el humanismo y la supervivencia del más apto, entre el capitalismo (barabarie) y el socialismo (igualdad, solidaridad y complementariedad), entre el "libre mercado" que protege al capital y la economía socialista que privilegia el hombre y la mujer, entre ricos (burguesía) y pobres (clase trabajadora), entre la paz de los pobres y la violencia de los ricos para expropiar a los pobres de su trabajo, entre la multipolaridad con soberanía y el colonialismo imperial.

El antichavismo en esta campaña ha entendido que allí está la clave y la única campaña que hace es la psicológica exacerbando nuestros miedos y rabias a través de la guerra económica y mediática nacional e internacional, provocando la disociación psicótica y el abandono de cualquier objetivo superior por la meta inmediata de "salir de este peo" como sea. Por eso no hacen campaña, para evitar poner en evidencia su antichavismo y la horrorosa trayectoria de sus candidatos que podría permitirle al chavismo potenciar la polarización y poner a Chávez de nuevo como jefe de campaña. La derecha se la juega con una campaña Light, sin antichavismos, ni estridencias.

Por eso estos pocos días que nos quedan de campaña debemos esforzarnos al máximo en la polarización, resucitemos a Chávez en los camaradas que dejaron apagar su llama, sin miedos, poniendo todo en función de que el 6D gana Chávez, dejándonos de medias tintas y apostando todo a la confrontación política de los dos modelos, usando las mismas tácticas del enemigo pero desde nuestra perspectiva ética y moral, apuntando a la psique de los inconformes, los confundidos y los asustados, horror a la oligarquía, pánico al FMI, miedo a los vende-patria recordando que los candidatos de la derecha son los mismos del 11 de abril, del caracaso, de la guarimbas, del paro petrolero. Poniendo el punto positivo en nuestra gestión a favor de los más pobres, en los logros alcanzados, en la juventud y renovación de nuestros candidatos y candidatas, pero sobre todo en su voluntad inquebrantable de seguir por el camino de Chávez rectificando los errores cometidos en revolución para seguir teniendo patria y de obedecer el mandato popular de impulsar los cambios exigidos para la rectificación impostergable porque el pueblo no da más cheques en blanco.

Echemos el resto teniendo ese miedo a la derrota chavista que saca lo mejor de nosotros para evitarla como sea, que nos obligua a redoblar esfuerzos en función de movilizar la fibra de cada chavista que le haya jurado al comandante supremo lealtad, solo entonces podremos estar seguros de que venceremos, porque venceremos.



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Noel Peralta Barreto


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