Próximo estreno cinematográfico …”Y el destino nos ALCAnzó”

En reciente escrito publicado en “ todosadentro ” semanario del Conac , el señor Juan Carlos Lossada , presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, me acusa de Torquemada , equiparando el ejercicio constitucional de la contraloría social , corresponsabilidad y participación, con la abominable práctica de la delación inquisitorial en la que él mismo incurre cuando, a falta de argumentos que no sean su propia opinión, apela a la descalificación personal .

Si de Torquemadas se trata , ahí cerca suyo está el diputado Pedro Pablo Alcántara censor de El Nacional en tiempos de Cap ) muy activo en esto de la ley de Cine, en su calidad de miembro de la Comisión de Economía en donde, vaya a uno a saber porqué, ha ido a parar una ley estratégica para la Revolución Bolivariana que debió tratarse en la Comisión de Cultura .

Mientras Alcántara en su programa de radio, bota espuma por la boca denunciando la amenaza comunista y totalitaria que acecha desde el INTI ; él y Freddy Lepage , presidente de la citada comisión, aplauden complacidos una Ley de Cine que no toca ni con el pétalo de una rosa a los latifundistas de la distribución y exhibición cinematográfica.

Los conuqueros audiovisuales seguiremos bregando por una “Ley de Tierras Cinematográfica” que le dé a Hollywood lo que es de Hollywood y al Cine Venezolano lo que es del Cine Venezolano ; una ley que de verdad les provoque romperla como al intrépido general de Fedenaga .

Cuando Lossada señala que mis apreciaciones están basadas en textos “inválidos”; esta en lo cierto, sólo que omite decir que el texto “valido”- como en los clásicos madrugonazos legislativos de la cuarta república- nunca estuvo disponible para su discusión pública por cuanto fué sancionado el 6 de setiembre pasado es decir el mismo dia de su última modificación. Igualito que el documento “preñado de malas intenciones”que en otro madrugonazo imperial, esta vez en la ONU, en digno gesto, el Presidente Chavez calificó de irrito y nulo.

Lossada otra vez distorsiona la verdad cuando dice que no estuve presente a lo largo de la discusión de la Ley . Ahí está el video de mi intervención como expositor en el foro de discusión sobre normativa legal en el marco del Primer Festival de Cine donde expresé punto por punto lo que aparece en ese artículo de Questión , que califica de “ curioso”y que ha disparado su santa cólera.

Por añadidura en esa misma oportunidad , Román Chalbaud (cuya fotografía “casualmente” le sirve de fondo a su propia y severa efigie en el escrito que me dedica) hizo señalamientos tan graves como los míos. En la dirección web http://www.debate-cultural.org.ve) puede encontrarse la transcripción de un foro que también compartí con Chalbaud en el Celarg

Al parecer Lossada olvidó la visita que ambos le hiciéramos en la sede del CNAC y en donde hablamos sobre el proyecto elaborado por su despacho. . En esa oportunidad, entre otras observaciones, le hice ver el estado de indefensión en que se ponía a los guionistas , montadores , fotógrafos y músicos – y al director en particular - por cuanto no se les reconocía su carácter de titulares originales de derechos de autor.

Allí nos expresó que tal disposición estaba contemplada en un borrador previo y que inexplicablemente no aparecía en el que teníamos en manos (obtenido como dije en la página web del CNAC). De ahí en mas esperé-hoy veo que en vano- en que tal omisión se corrigiera.

Cuando esto escribo (12/ 10 / 05 ) ya publicado - como dije,- el texto en la página web de la Asamblea, todavía no se encuentra en la propia página web de CNAC donde sin embargo se anuncia que desde el 27 de Septiembre.está en Gaceta.

El dichoso texto válido ahora al alcance de los demás mortales , es coherente con los postulados que despertaron mis aprensiones y mis críticas .

Pero eso no es de extrañar ¿ Acaso no fue claro el abogado Carlos Guevara consejero y mentor ideológico de la Ley, en su alegato en contra de quienes tenemos

esa opinión sesgada de que el cine es la expresión cultural de los pueblos” agregando que el dinero del cine “no es para complacer a uno que otro artista bohemio que no le da retorno a la inversión” ?

Lossada debería ser el primero en ayudar a expulsar a los mercaderes del templo por cuanto esta ley desmiente lo que el mismo enuncia, el reconocimiento del cine como lenguaje de poderosos contenidos simbólicos y libre manifestación de la creación humana ; es decir el cine “como expresión cultural de los pueblos” ( es decir en donde el verdadero “retorno a la inversión ” se mide en conocimiento y conciencia social .

Por lo contrario, esta ley regresiva constituye un manifiesto neoliberal que consagra al cine como mercancía por sobre el cine como cultura y comunicación.

Exactamente lo que denunció el Tribunal Antiimperialista en el reciente Festival de la Juventud como el paradigma donde se asienta la alienante “Industria del Entretenimiento” del egemón norteamericano. Lo mismo que ( con la única oposición de los EEUU de Bush y el Israel de Sharon ) acaba de condenarse por abrumadora mayoría en la reciente Convención de la UNESCO que exige un tratamiento diferenciado para las producciones culturales, de manera que no sean regulables como simples mercancías.
Al referirse al llamado "mercado libre" para la cultura la filósofa española, María José Fariñas expresa que "La globalización cultural niega el derecho de cada
cultura a ser ella misma y a desarrollarse en su propio tiempo y con su propio
espacio. Es, pues, el fruto de una ideología neoliberal excluyente y totalizadora. Se trata de un nuevo tipo de imperialismo cultural, ejercido especialmente desde el sector privado global, que representa, además en este punto, la antítesis del pacifismo en materia de relaciones internacionales, porque frecuentemente ocasiona desequilibrios sociales, desigualdad económica y expoliación cultural".
Y es precisamente en los factores industriales y comerciales en donde Lossada centra lo medular de su argumentación al punto de incurrir en un revelador desliz que muestra su carta bajo la manga cuando dice que la producción cinematográfica de la India supera con creces a la estadounidense ( ¿ ? ). ¿De que quiere convencernos? ¿ Acaso de que quién acapara el noventa por ciento de la distribución y exhibición en Venezuela y buena parte del mundo es el “imperialismo indio” y no los monopolios de Hollywood ?

Ojalá tuviéramos, por cierto, algo parecido a la cinematografía endógena de India; pero no será seguramente con leyes pactadas con la Motion Pictures y sus subsidiarias locales ..

Adentrándonos mas al análisis de la Ley , veamos la naturaleza de alguna de sus “bondades”

-Se ignora la figura de los Productores Nacionales Independientes nacida con La Ley Resorte, la que junto con la Lopna tampoco se refleja, ni en texto ni en espíritu.

Telesur también tendrá que esperar por una ley que de veras ayude a impulsar una abundante producción audiovisual independiente que no aspire a la “gran pantalla” que es por cierto el anacrónico concepto que emponzoña toda la Ley y que la transforma en el engendro regresivo y neo liberal que es.

- En la conformación de sus organismos de decisión, la participación ciudadana, piedra angular de nuestra Constitución, aparece menguada hasta transformarse en un simulacro caricaturesco. Allí no figuran VTV , Vive y Telesur ni se prevé la existencia de una televisora de servicio público. Tampoco contempla la participación libre de académicos y especialistas , Escuelas de Cine, Comités de Usuarios y Consejos Locales de Planificación Pública.

-El argumento de que se favorece a los laboratorios nacionales con una cuota creciente de revelado de copias se transforma en fraudulento porque que en vez de

“irse ajustando paulatinamente hacia arriba ” (sic), mas bien se irá ajustando paulatinamente hacia abajo en la medida en que las redes privadas de salas cinematográficas vayan siendo reconvertidas a digitales y las películas transmitidas directamente via satélite desde las propias “ Majors ” yanquis.

Sería grave que el director del CNAC ignorara que hace rato los laboratorios se vienen “ ajustando paulatinamente pero hacia abajo , y por ello, transformándose en salas de producción y post producción digital. Y no se necesita ser un lince para descubrir

que será el Fondo de Promoción y Financiamiento del Cine ( art 40) el que financiará esa reconversión de salas y laboratorios privados.

Nuevamente los latifundistas de la industria del cine pagando y dándose el vuelto.

-En el artículo 30 se mete de contrabando la figura del “productor” equiparándola al cineasta autor de la obra audiovisual ( connotación propia de la jurisprudencia anglosajona ) cuando esa cualidad le corresponde al Director- realizador,( jurisprudencia latina) una conquista de mas de treinta años de lucha de los cineastas venezolanos que la Ley borra de un plumazo.

Asunto nada inocente porque además de no reconocer al director como titular principal de los derechos de autor de la obra cinematográfica, abre el camino para la “maquila cinematográfica” ? ) en donde el creador queda reducido a un “insumo” industrial mas.

-Anuncia que normará el Mecenazgo cuando esta figura fue rechazada de plano por un significativo grupo de intelectuales comprometidos con el proceso revolucionario cuando se quiso pasar de contrabando en la Ley Orgánica de Cultura Espinoza - Meyer .

- El Sapi ( Sistema Autónomo de la Propiedad Intelectual ) acaba de suscribir un acuerdo con Aproni ( Asociación Nacional de Productores Audiovisuales) por el cual se pone en práctica la figura del Archivo de Obras Inéditas. Gracias a ello sus afiliados podrán proteger gratuitamente guiones , composiciones musicales, diseños etc ¿Dónde figura algo semejante en la Ley de Cine?

¡ Todo lo contrario! ; allí se determina que el fondo que manejará el Cnac financiará (art. 40) “los proyectos de investigación relacionados con los derechos de propiedad intelectual asociados con la comercialización , distribución y exhibición” es decir excluyendo a los propios cineastas

Como más adelante agrega que eso comprende “las acciones tendientes a su tutela y protección” tenemos que para un cineasta al cual un “productor”, exhibidor o distribuidor le viola sus derechos morales o patrimoniales ( plagio de guión, mutilación, modificación de la obra , violación de contrato etc. ) no existe “tutela y protección” ¿ no es eso “una puñalada por la espalda” a los creadores, los verdaderos sujetos de ley?

- Como evidencia de que también la Lopna está pintada en la pared, entre los estímulos que la Ley determina no figuran los dirigidos a incrementar una producción abundante y de calidad dirigida a la infancia y la juventud (mas del 60% de la población venezolana) con quienes en el campo audiovisual seguimos en mora .

-El artículo 23 establece que “ las salas de exhibición cinematográficas son áreas de naturaleza cultural y recreativa ” ¿ A donde se quiere ir con esta definición tan obvia y sin embargo nada inocente?

¿ Al “estímulo y protección” a salas comerciales privadas ,dándoles el mismo rango que a salas públicas de arte y ensayo por ejemplo ?. ( art . 8)

Si lo que se quiere es promover una cultura y recreación al servicio del desarrollo integral de la persona humana -es decir: de lo que pauta la Constitución y la Revolución Bolivariana- y no a la promoción de una cultura de consumo, violencia y entretenimiento banal, no se puede ser tan ligero a la hora de plasmar en una ley definiciones que se prestan a interpretaciones lesivas al mejor interés nacional en beneficio de los monopolios privados de la distribución y exhibición cinematográfica .

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No olvidemos que según las estimaciones de la Asamblea Nacional proyectadas al 2005-6 hay en juego mas de Bs. 70.000 millones el primer año hasta llegar a Bs 172.000 millones en el tercero .

Coincido con Alfredo Roffé cuando dice que “la novedad de esta Ley con respecto a la de Cap 1993 es la creación de impuestos a los exhibidores, televisión de señal abierta, televisión por cable, distribuidores, videogramistas , e industriales del cine que serán recaudados por el Fondo de Promoción y Financiamiento del Cine (FONPROCINE) y gastados por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). Impuestos que, por supuesto, los pagaran indirectamente los consumidores ya que los empresarios no los van a sacar de sus propios beneficios”.

También coincido en su apreciación de que además ( y como nunca antes) los latifundistas del cine se las arreglaron para echarle mano al fondo gracias a la presencia en su Consejo Nacional Administrativo, de la “ fedecamarilla ” industrialista, que alcanza al 40 % de sus miembros,( casi el doble de los que tenía en la cuarta república

Para concluir hay que reconocer que Lossada fue muy juicioso al no defender la Ley como Revolucionaria.

Su definición de “Progresista y de avanzada” cuadra más con los intereses de sus verdaderos beneficiarios.



editor@debate-cultural.org.ve


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Alberto Monteagudo

Cineasta. Artista Plástico. Profesor de Comunicación Gráfica


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