Los 5 pecados que no se le perdonan a Chávez

Los 5 pecados que no se le perdonan a Chávez


El cuerpo humano tan dotado de talentos y capaz de grandes aventuras, es un don de Dios para cada uno en particular. Debe ser usado como una balsa sobre la cual puedan cruzar este mar de cambios que jamás está tranquilo y se extiende entre el nacimiento y la muerte, entre el cautiverio y la liberación. (S.B.)


Chávez cometió gravísimos errores que ante los ojos del mundo materialista son de imperdonable expiación. Y fue tanta su tozudez y reiterada perseverancia que después de 500 años de dominaciones imperiales y de colonialismo a ultranza contra pueblos y continentes, puso él toda su vida y fuerza interior para que en ese laberinto de oscuras opresiones del infranqueable túnel de la inequidad, se hiciera realidad una pequeña luz en la conciencia de los pueblos invisibilisados y olvidados, que poco a poco fue tomando fuerza en la patria de Bolívar y poco a poco se fue irradiando con excepcional fuerza hasta los mismos confines del continente americano, y más allá.


Cinco pecados se le imputan a Chávez: 1) Hablar con la Verdad (con la verdad no temo ni ofendo); 2) Acción Recta (no prevarico y no hizo uso del poder para oprimir o destruir al contrario); 3) Amor (el amor es dar y perdonar, el egoísmo vive recibiendo y olvidando); 4) Paz (a pesar de su duro verbo era capaz de rectificar y pedir perdón)); 5) No violencia (Solo se ofendía cuando ofendían al justo, viniere de donde viniere).

Antes de comenzar a analizar cada uno de los pecados que se atribuyen a Chávez voy a citar lo que hace unas cuantas décadas dijo una santidad hindú:


"La política sin principios, la educación sin carácter, la religión sin amor, la ciencia sin humanidad y el comercio sin ética no sólo son inútiles, sino absolutamente peligrosos"


Veamos, ahora, a cada uno de estos pecados en su contexto:


1) "Hablar con la Verdad"... Sí, para Chávez fue un pecado hablar siempre con la Verdad. Decía Chávez, reiteradamente, parafraseando a Artigas: "con la verdad no temo ni ofendo". Aquel joven militar venido de los llanos altos barineses (a pesar del temor y miedo que el pueblo sentía por los militares y no por el arraigo político-civil), como herramienta de persuasión solo tenía un ilustrado y sabio verbo lleno de historia patria, bolivarianismo, canto, poesía, mastranto y, acreedor de un verbo frontal (miraba siempre fijo a los ojos), que sin ambages ni cortapisas fue capaz de decir lo que nadie se atrevió a decir pero que todo el mundo sabía... Sí, esa intemperancia y sobrio talante del joven militar con olor a pueblo, recto proceder y apegado a la 'Verdad', fue la magia o el detonante que hizo posible que aquel a quien habían buscado y esperado por tanto tiempo, al fin aparecía. En fin, ese dechado de virtudes y cualidades de Chávez fue un pecado para la rancia oligarquía pro yanqui, y nunca se le perdonó al disposicionero de Sabaneta de Barinas, ese atrevimiento.


Chávez rompe y pulveriza de un solo plumazo, 'los felones paradigmas o falsa democracia' que nos había sembrado sibilinamente desde allende el Norte el Tío Sam, por más de 150 años. Poseía el don de la 'verdad', que lo hizo sentirse amado por el pueblo y rechazado por los oligarcas criollos, y su cognomento político puntofijista.


Chávez rompió con el malsano hábito de hablar media verdades, a pesar de que eso lo etiquetaba ante los poderosos oligarcas como un hombre de violento hablar, y no podía hacerlo de otra manera porque si no lo hacía caía en la trampa de la vieja república, y, por ende, el proyecto revolucionario en ciernes se iría al foso de la historia. Su personalidad que lo dibujó y que lo identificó en su justa dimensión, fue aquella fuerza interior de gran calidad humana que lo movió a pensar, hablar y obrar siempre, con la verdad por delante. Siempre en función y estricto apego a la moralidad y a los principios familiares y nobles procederes.


2) "Actuar Correctamente (Rectitud)"... Chávez nunca supo actuar y demostrar de otra forma que la que no fuera lo correcto y trasparente. Y bajo esa acción recta, pulcra, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta y total, fue que pudo dibujar el todo de su límpida trayectoria.

No hubo en Chávez ambigüedad entre lo que pensaba, decía y hacía. Siempre estuvo muy centrado en esos tres estados de conciencia inherentes a los seres humanos: pensamiento, palabra y acción. No hubo en él anfibología, doble discurso, falsedad, mentira, traición o tiros por mampuesto. No, Chávez fue el estereotipo de la sencillez y la humildad, sin que mediara en su verbo y modo de ser, rabo e’ cochino, hipocresía, retruécano o falsa atestación. Por ende, esa postura lo hizo creíble y respetado ante su familia, sus amigos, sus seguidores, sus correligionarios, su país y su pueblo. Y, aún más, ante sus más enconados y acérrimos enemigos... Por eso Chávez, el 4 de febrero de 1992, con aquella celebérrima expresión "lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados" cambio y pulverizo de un solo plumazo y para siempre, los viejos preconceptos (paradigmas) que habían oscurecido el firmamento de la nación venezolana durante más de 5 siglos… Y, rompiendo de paso, con aquella proverbial sentencia ... “Es más fácil destruir un átomo que un preconcepto…”


El grado de corrupción y degradación moral que sumió durante más de 4 décadas a la República, que la llevo hasta el abismo, y a la que aún hoy se aferran cual imbéciles lacayos los vende patria de siempre, fue atacado y enfrentado por Chávez desde 1999 hasta su vil muerte 5 de marzo 2013, en todos los terrenos y en todas las conjuras.

3) "Amor"... ¿Cuánto amor no hubo en el número uno de los feministas, como no hubo otro en el mundo? Desde sus provincianas andanzas como adolescente dejo un mensaje de marcado sentimiento amoroso hacia sus congéneres. La crianza, educación y formación de Hugo Chávez estuvo signada por la tutela de una amorosa matrona (abuela Rosa Inés) que le supo inculcar desde su humilde condición: el amor por la familia, por la patria, por sus semejantes, por los animales y por todo lo viviente que tuviera que ver con la naturaleza y su creación. En esa amorosa educación hogareña, sencilla y humilde marcada por enseñanzas cristianas y con estricto apego a la moralidad y a los principios familiares y nobles procederes, él hizo suya aquella humilde educación dimanada de su abuela que se tradujo en que "no hay moralidad más elevada que la verdad y no hay plegaria que dé más fruto que el servicio"; sí, esa fue precisamente su divisa de amor que marcó su temple y carácter y su recio verbo ante las injusticias.

¿Por qué tal comportamiento? Lo hubo porque sencillamente el amor suaviza hasta el más duro de los corazones, ya que sin amor, libre, pleno y sin egoísmo, ninguna práctica democrática puede tener éxito. Hizo acopio de aquel sabio decir: Sin Amor, el hombre será ciego; el mundo será una oscura y temible jungla. El Amor es la luz que guía los pies del hombre en la selva. El amor no odia a nadie, unifica a todos.

En Chávez, a pesar de la dureza que exhibía con la crítica oportuna y sabia cuando las cosas no andaban bien o ante las injusticias que a diario ocurrían en cualquier parte del mundo, siempre estaba presente una dolorosa indefensión de amor y compasión, ante estas infamias. El amor en él era connatural a su personalidad y modo de ser. Y como la semilla que tiene que ser nutrida por abono y agua, el amor en Chávez fue cultivado por medio del servicio amoroso dedicado por entero a su pueblo.

El amor, por haberse imbuido en Chávez sin mente estrecha ni egoísta tuvo como retribución del pueblo la confianza y fe en él. Y no vacilaba en decir que ese amor que se le prodigaba, lo retribuía aún a costa de su propio sacrificio… Por ende, ese amor por el pueblo se tradujo en una experiencia de amor recíproco y cada vez más profundo. O lo que a decir del pueblo se traducía en ‘Amor con amor se paga’.

4) "Paz"... La rancia oligarquía desde sus trincheras opositoras MUD y de los atomizados minipartidos (migajas del puntofijismo), seguían al pie de la letra los dictados impartidos desde Washington y de sus laboratorios de guerra sucia. La violencia sin cuartel desde el imperio y sus aliados europeos, se desato contra Chávez y no hubo paz ni pausa hasta verlo muerto.

Chávez, con la ecuanimidad que lo caracterizaba, después de haber vivido injurias, humillaciones, insultos, difamaciones y falaces mentiras de sus detractores, y de haber sorteado el golpe de estado, guarimbas y rebelión militar 2002, 2003, 2004 y parte del 2005 contra las instituciones democráticas del país, desde que asumió el poder el año 1999 hasta su muerte en marzo 2013, tuvo un comportamiento ejemplar sin retaliación alguna y sin que hubiera un ápice de violencia, odio, resentimiento o venganza contra la canalla. ¡Esa actitud de paz y ecuanimidad ante el contrario, fortaleció aún más su carácter!

Y a pesar de que muchos no estuvieran de acuerdo con esa pasiva actitud y perdón para los que atentaron contra la República y sus Instituciones Democráticas, en esos años, ese hombre pacífico y estadista ejemplar, no daba su brazo a torcer para que su revolución pacífica no cayera como cayó La Primera República en 1812, según se desprende de lo dicho por Simón Bolívar en sus Memorias de Cartagena de Indias... porque un perdón seguía a otro perdón y, eso al final, era la impunidad.

En Chávez se potencio a tal grado su crecimiento espiritual, su ecuanimidad (Paz), verdad y rectitud, que si no se obtiene esa base desde la cual el Amor se torna sublime; de otra manera se hubiera degradado y lo hubiera transformado en un ogro o político sin corazón.

Los ojos no pueden ver cosas abstractas como la Paz, la piedad, la misericordia, la compasión, la virtud, la fe; todas ellas están más allá de su capacidad. Sin embargo, por las palabras y las acciones de alguien podemos inferir que una persona tiene Paz en su corazón. ¿Acaso no es eso lo que personifico Hugo Chávez en vida?

5) "No violencia"... A Hugo Chávez le temían porque con su recio verbo y con su característica manera de ser y de expresarse con la verdad, le removió los cimientos del espíritu y alma a los mantuanos oligarcas de estos días. No aceptaban que un pata en el suelo que les hablaba frontal y sin media tintas y después de dos centurias, apareciera de suerte y porrazo con un proyecto político bolivariano, pacífico y sin violencia; capaz de romper con los preconceptos y paradigmas que nos ataban y esclavizaban al pasado reciente.

Esa casta se creyó que de por vida seguirían desangrando al país, empobreciendo cada vez más al pueblo y entregándole a saqueadores foráneos las riquezas de la nación. Pues, la piedra de tranca fue Chávez, un violento que con la verdad ofendía los antivalores de esa clase corrupta de intocables lacayos vende patria.


Comentarios:


La única solución que había para tratar al enfermo terminal de la Cuarta República, era comunicarse con la Verdad Fundamental, porque no existe en el universo nada que esté separado de cualquier otra cosa. Todo está intrínsecamente conectado, todo es interdependiente de manera irrevocable e interactiva, entrelazado en la estructura de todo lo que existe. Por eso Chávez le agregó además, a su sui géneris manera de comunicarse y tratar al pueblo, el poder llegar con su humildad al corazón de los hombres para lograr con ello los cambios espirituales de conciencia necesarios.

Chávez dejó un valioso legado que debe perdurar por mucho, mucho tiempo. Cual es: Todos los gobiernos, todas las políticas, deben basarse en la verdad más prístina y pura. Todas las leyes deben estar enraizadas en ella, por cuanto desde la Verdad que residió en su interior, es y fue, una viva representación de la verdad más elevada.


No es un hecho meramente casual que haya surgido desde las entrañas del soberano y de ese pueblo aguantador y paciente, un insigne venezolano de extracción social humilde, con el color de su piel mestiza y sabor a pueblo, con una sumatoria de cualidades y virtudes como no lo había habido otro en la historia contemporánea de Venezuela en estos últimos 200 años. Con la preparación, el conocimiento y la sabiduría que se necesitaba en estos tiempos… Sí, todos estos atributos delineados en la personalidad de Hugo Chávez no obedecen a un hecho ‘casual’, no. Todos estos atributos representados en el líder que lo fue, obedecen al cambio o a los cambios sociales (elevación de conciencia) que fraguo en el pueblo durante mucho tiempo. A pesar del dolor y el sacrificio que en ello iba implícito, pero con firmeza y convicción desde una sociedad silenciosa y mayoritariamente sabia que venía reclamando en justicia, ‘justicia’. Si, en eso se tradujeron los reclamos del pueblo hacia sus representantes de viejo troquel, por tantas y tantas décadas de engañosas ofertas políticas, caracterizadas por olvido al necesitado, egoísmo auto centrado, desbocada corrupción, rapacidad, descomposición del aparato estatal, maniqueísmo, antivalores, etc., etc.

En estos 500 y más años se ha oprimido y mancillado sin cesar la conciencia individual y colectiva de nuestros pueblos ancestrales, donde además de las masacres del hombre blanco contra el indio, destruyó y acabo sus templos sagrados, su cultura, sus costumbres, usurpó sus tierras y cometió el más grande genocidio de que se tenga razón (se calcula que fueron exterminados más de 120 millones de seres).

Todos estos pecados no se lo perdonaron a Chávez nunca, y no se lo perdonaran aún después de muerto. ¿Por qué? Porque a pesar de su ruin egoísmo la semilla o legado de Chávez, "ahora", se multiplicó en millones de revolucionarios regados por el mundo.

¡¡Chávez dignificó al pueblo y su mayor y más grande pecado es haber penetrado con esos cinco Valores Humanos (Verdad, Rectitud, Amor, Paz y No Violencia) la conciencia del pueblo, y, haberlos despertados para siempre!!!


Patria, Patria, Patria querida...

joseagaporam@gmail.com


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José Agapito Ramírez


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