¡Coño hasta cuando joden a los yukpas!

Nuestro popular coño debe ser la mejor expresión para gritar porque se sigue persiguiendo a los indígenas de la Sierra de Périja, allá por el estado Zulia. Los indígenas tienen enemigos adentro y afuera. Los de afuera son los ganaderos y terratenientes mientras que los de adentro son muchos funcionarios, mas militares y ministros junto a la complicidad de algunos fieros ministerios que actúan muy galantes contra los mas débiles, mientras se arrastran ante los fuertes, ante los del poder eterno.

En que parte ha quedado extraviada la revolución que no llega hasta la paz de las comunidades indígenas, ¿por qué no se respeta la demarcación?, Castíguese a los que andan para arriba y para abajo violando la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se establece claramente en sus artículos la protección hacia los más débiles y la conformación de tribunales indígenas los cuales aun no han sido constituidos a pesar de ser un mandato constitucional.

Los mismos funcionarios que persiguen al Cacique Sabino Romero deben sentir igual asco cuando pisan suelo patrio los mandatarios de la región suramericana los cuales reconocen y protegen la pluriculturalidad de sus comunidades aborígenes como son los casos de los presidentes Evo Morales y Rafael Correa.

Olegario fue el Cacique que acompaño durante veintidós meses a Sabino Romero en las diversas, sucias y miserables cárceles del país y que resulto absuelto por un tribunal con la decisión de “Inculpable”, pues no había ni un atenuante para encarcelarlo todo gracias a la culpa de mas de diez inefables y cobardes fiscales del Ministerio Público empeñados en tenerlos presos, pues odian a los indígenas y estos miserables embestidos de poder jurídico valiéndose de sus acostumbradas argucias políticas todavía insisten en encarcelarlos.

Realmente es aberrante preguntarse como es posible que este país dedique a mas de diez fiscales del Ministerio Público para que participaran en el reciente juicio que le montaron a los Caciques de la Sierra de Perijá, inaudito como si estos fiscales no se percatarán del horroroso retardo judicial el cual mantienen a nuestras cárceles en una cueva de demonios.

Pero Olegario tuvo la peor suerte si es que a eso se le puede llamar así. En plena madrugada fue sacado por un grupo de encapuchados dentro de su comunidad y en cada uno de sus ojos le dieron sendos balazos, inmediatamente las autoridades declararon que estos asesinos tenían acento colombiano y todo quedó allí.

Con el cuento que sus asesinos eran colombianos hacen que todo quede en el olvido, ahí si no siguieron jodiendo los fiscales del Ministerio Público para investigar este vulgar y miserable asesinato, antes que poner en claro esta muerte prefirieron correr a esconderse como ratas, pienso que estos animales pueden tener mas dignidad que muchos de los supuestos fiscales del Ministerio Público.

¡COÑO HASTA CUANDO JODEN A LOS YUKPAS!



venezuela01@gmail.com


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Miguel A. Jaimes N.

Politólogo, Magister Scientiae en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Gerenciales. Sus sitios webs; https://www.geopoliticapetrolera.com.ve y https://www.lamucuy.com.ve

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