¿Funcionará la LOTTT a favor de la clase trabajadora?

¡Qué tal, camarada! Con la preocupación latente del estado de zozobra que viene estableciendo la oposición a lo largo y ancho del país, con picos de ascenso en la curva de su accionar en lo único donde pueden estadísticamente subir que es en la violencia.

Nunca sabemos dónde saltara la liebre, que realmente es una mapanare en cuanto a majunchismo se refiere, pero de que saltará, saltará. Por eso, hasta dónde podamos, ojo pelao para salir a la calle ante cualquier arremetida desestabilizadora.

Pedimos al Presidente que evalúe diariamente el comportamiento de sus asesores, equipos de inteligencia, etc. ya que un país guerrerista maneja la contrainteligencia con facilidad.

Espionaje, contraespionaje, recontraespionaje, suprainteligencia, recontrainteligencia. ¡Los dólares aflojan la tuerca pareja!

Con lo de la LOTTT, estoy por comprarla (ya la vi en venta callejera) para conocer derechos y deberes, me permito indicar aspectos que atañen a mi profesión de ingeniero civil en la construcción. .

Comenzaré por los ingenieros y arquitectos, tremenda llave. Todas las obras requieren de profesionales “calificados” para atenderlas, esto implica experiencia. O sea, que al frente de cada una debe haber un ingeniero certificado por el ente contratante.

Estuve a punto, por vieja costumbre, ya olvidada, de mencionar al Colegio de Ingenieros de Venezuela como certificante. Si durante la IV no funcionaba, ahora menos. Y voy a mencionar solo una descalificación: permitieron que las obras de la Industria petrolera se desarrollaran con base a técnicos extranjeros.

Viviendo en Anzoátegui, en Puerto La Cruz, era muy difícil participar en la construcción del Complejo Criogénico. Y saben que cosa es triste para cualquier profesional en esa área, que estén construyendo una súper obra, multidisciplinaria e interesante por demás, en tu propia zona y que no puedas participar.

A veces pelando, como el nefasto gobierno copeyano de Luis Herrera, donde lo único que hizo el CIV fue una lista, numerosa, de ingenieros desempleados. Y la industria petrolera, yankisada, extranjerizada, con su propia soberanía a lo Vaticano, trabajando permanentemente.

El Colegio de Ingenieros jamás objetó la presencia de “técnicos” de todas las latitudes, chilenos, peruanos, ecuatorianos, etc. y por supuesto, estadounidenses, que eran privilegiados solo por eso, por ser extranjeros mejores que los venezolanos según la meritocracia.

Nos veían por encima del hombro, dándoselas de unas grandes vainas. Eso sí, cursos fuera de Venezuela por montones. Becas a granel. Aumentando currículos para justificar aumentos.

Y trabajaban muy poco. Me tocó visitar muchas oficinas, pasando por delante de todas abiertas, y no apreciábamos a ninguno con una calculadora, unos planos abiertos, nada. Lo que sí mantenían sobre el escritorio era su pocillo, muy a lo gringo, presto para salir cuando el café estuviese listo. A veces salían, todavía no estaba listo, y regresaban con el pocillo vacío. Beber café y esperar la hora de salida.

Jamás hacían un cálculo. Se estableció la costumbre de contratar a las empresas Consultoras para esos fines y lo que hacían era la revisión del papeleo. Y las reuniones. Y la viajadera. Improductivos de bola. Solamente los que estaban el las refinerías, técnicos y obreros, o en los taladros, los balancines, etc. justificaban sus salarios.

Esos trabajadores eran los que bregando ganaban mayor conciencia de servicio. De ahí que el nefando paro contó con el esfuerzo de muchos de ellos y se superó. Y que, además, por el desprecio meritocrático hacia los obreros, no los convocaron al paro. Pura élite.

Por eso se jodieron. Se despidieron ellos mismos por ausentarse de sus trabajos por 2 meses. Si a cualquiera lo botan por ausentarse 3 días, imaginen 2 meses. Y dañinos. Perversos. Nos mantuvieron en vilo a todos. Dañaron equipos de todo tipo y en cierta forma nos desprestigiaron.

Casi 20.000 millones de dólares en pérdidas. ¡Una Guará! Y tienen las bolas de pedir que les cancelen sus prestaciones. ¡JaJa!

Y el CIV, nada. Camarada, si te regresas en la lectura o recuerdas fíjate que refiriéndome a la Industria nombré “técnicos extranjeros” y no ingenieros, porque la mayoría no eran ingenieros y se dieron el gusto de darle órdenes a los pocos ingenieros venezolanos que pudieron ubicarse allí. A veces con la prepotencia del petrolero y para más vainas, gringo, que nos veía como segundones.

Los planos, las especificaciones, las órdenes todas en inglés, y el CIV, nada. En cambio fíjense el vainero que forma el Colegio de Médicos por la presencia de los cubanos.

Las pocas veces que he ido al CIV en  Caracas he notado que ahora es un espacio político de la oposición. Me he encontrado, teniendo que tragar grueso, y en varias oportunidades, con el “vámpiro Ledezma”; es frecuente reuniones y hasta mítines de Ismael García. Y si buscan una hemeroteca hallarán invitaciones de la oposición al CIV.

¡Pobre CIV! 

Es imposible escribir y no mencionar esas porquerías. Bien. Desde hace más de 15 años envié al CIV una propuesta para ordenar la presencia de los profesionales en las obras y evitar la explotación de los ingenieros residentes.

La propuesta es la obligatoriedad de que en cada construcción, por ejemplo de edificios, debe cumplirse un organigrama donde se incluyan todas las especialidades. Un ingeniero Civil como residente que puede revisar estructuras y mampostería básica; a tiempo parcial mecánicos para ascensores, hidroneumáticos y aires acondicionados; electricistas para todas las instalaciones; arquitectos para acabados, etc. Con sus respectivos asistentes.

Y, en especial, ingenieros jóvenes, o inexpertos, como asistentes para el fogueo y su evaluación por el equipo que certifique el nivel de obra que podrán atender solos. Casas, etc.

Con relación a la elaboración de proyectos sería importantísimo que no se le exija a los arquitectos, calculistas, etc., que elaboren los planos ya que les quitan oportunidades a jóvenes, que pudiesen ser TSUs, dedicados a esas tareas.

No me digan que es modernismo, tecnología, y todas esas pendejadas. Lo que debemos promover es la mano de obra. En fechas pasadas, sin las computadoras y el AutoCAD, conocí a dibujantes de diferentes especialidades que eran unos machetes en instalaciones sanitarias, instalaciones eléctricas, estructuras, arquitectura, etc., que vivieron bien con su trabajo y formaron familias.

¿Por qué eliminar esas opciones de trabajo? Que, además, generaba academias para formarlos. Incluso los topógrafos. Profesión que ha quedado en algunos “veteranos”, precisos, ya que muy pocos se están formando en una de las actividades más importantes de apoyo a los ingenieros.  Sin un buen topógrafo los trabajos no caminan como debe ser.

En cuanto al personal de construcción, ya que los sindicatos por malos manejos, con sus excepciones, están en casi en desuso, debe constituirse un organismo, pudiese ser el INCES, que calificara a todos los trabajadores.

Certificados para trabajar en determinadas tareas, ya que hay mucha improvisación. Así nos eliminamos las sorpresas ante los malos trabajos. Todo el que ha pegado una hilera de bloques se cree albañil, cuando hasta para echar pico y  pala se requiere conocimiento y práctica.

Ya lo mencioné en otro artículo, cada vez que se vaya a iniciar una construcción se debe colocar al frente de los portones el listado de personal a requerir y qué hacer para optar a un trabajo. Con ello evitaríamos las vergonzosas escenas de trabajadores esperando que alguien se asome para ver si le dan una posibilidad, y pasan días afuera llevando sol, y a sus casas desesperanza.

Debe ser muy estricto el cumplimiento de las normas de seguridad, todas. Desde charlas periódicas y obligatorias, como hacen los petroleros, hasta el uso de implementos personales y colectivos de la mejor calidad -hay las chimbas por montones- que garanticen total seguridad.

Las vidas valen muchísimo. Así como un dedo o un hueso. O una marca en la piel. O un pie perdido. O un ojo.

Recientemente se me ocurrió que, así como debía llevarse la charla a los no petroleros, deben exigirse por lo menos 5 o 10 minutos de ejercicios de calentamiento. Trabajan duro desde que llegan. Normalmente el que va a hacer un esfuerzo debe calentar sus músculos, como lo hacen todos los deportistas.

Y la otra es que dada las circunstancias del aumento de la radiación solar por los daños en la capa de ozono, suministrar cremas protectoras. Bien informado estoy que la influencia solar prepara la piel para que llegando a los 60 anitos, sin cuidarla, comiencen a aparecer daños (queratosis) que desembocan en cáncer, aunque seas moreno.

Recordemos que en el socialismo, en nuestro socialismo en pañales, en el chavismo lo más importante es el ser humano, y todo lo que lo rodea y sustenta. 

edopasev@hotmail.com



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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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