Pararle bolas a la oposición es errar, no inventar

No sé que tanta alharaca por el "premio" otorgado al bocaza estudiante. Tremendo problema ocurriría que se lo hubiesen entregado al Presidente, o que el premio en ciernes fuera el Miranda, Simón Bolívar, etc. Para mí lo único que vi de importante al respecto fue que me puso indagar la vida del "héroe" premiador, y bueno, ¿cuál es el problema? No me extraña que Carmona haya recibido galardones en donde se encuentre, "por su valentía y decoro ante el embate de facto que gobierna a Venezuela". En estos momentos en alguna alcantarilla del mundo alguna rata debe estar felicitando a otra por haberla salvado de un machucón de algún carro. Recuerdo cuando Oscar Yánez (el famoso periodista bigote de brocha, opositor) decía que noticia no es que un perro muerda al amo, sino que el amo muerda al perro. Sin embargo desde que empezaron a fructificar las misiones, noticias que iban a la característica periodística de Yánez, pues se trataba de lo inaudito en acción, eso tampoco era noticia para los inveterados opositores. Tampoco para Yánez.

Mi postura es simple, si no existimos para esa melcocha humana que se denomina sociedad democrática, tildándonos de pánfilas ovejas detrás de un dictador, no veo ni siquiera pertinente seguir haciendo bulla detrás de la atención retahílica que ellos impulsan. ¿Acaso no ven que esa atención busca entre otras, darle la importancia que ellos quieren? Fíjense en su estrategia, mientras proponemos las noticias que deben emitir como importantes, ellos no solo no le paran, o las anulan sino que vilipendian para demostrar a sus amos que lo que se corre es lo que sus rotativos proclaman. Rafael Poleo mejor que nadie sabe la situación real de su trinchera. Sus titulares no van a los lectores venezolanos sino a la colonia: "La cantidad de candidatos opositores puso temblar al chavismo" A ese le importa un bledo si los chavistas se burlan de semejante disparate. Pero su titular siembra recaudos para la colonia. Es lo único que importa. Mañana inventan un premio "Condoleeza Rice" al afro más blanqueado entre occidentales, y falta sería que estuviese en nuestros primeros lugares de atención.

Deberíamos inventar mas bien nuestros premios de estímulo, en vez de estar interesándonos en semejante catafalco. Premio "Cumbe" al mejor consejo comunal. Con todos los requisitos que lo premian. Premio "Ricaurte" al mejor equipo, o persona dedicados a la guerra contra el narcotráfico. Premio "Conuco" a la mejor parcela atendida. Premio "Araguaney" a los mejores trabajadores de la preservación ambiental. Dar otra connotación que HABLE de la vida común, la que buscamos. Está bien toda esa premiación que si Libertador, Miranda, etc. en su primera, segunda,… quinta categoría. Pero perdónenme, aquí de toda esa gente por más que nos sintamos orgullosos de ellos de ser sus paisanos, NO SABEMOS NADA DE ELLOS.

Cuando hablo de un Ricaurte, a un público que en lo absoluto sabe de ninguno de ellos, es porque la vida de ese prócer por lo menos se puede llenar en una línea su gesta heróica cuando se voló en San Mateo, que fue mucho más por supuesto, la conozco, pero aquí de historia ya sabemos que es lo que cuente el Presidente, laticas de sardina en vez de enseñar a pescar al pueblo, que eso no se aprende porque se lo exhorte.

Damos pena, amigos "republicanos bolivarianos". Y sí, confieso que todo eso lo capté al leer la vida del padre de los Chicago Boys que llevó a Chile desaparecerle los tres platos de comida transformándoselos en uno solo, en la era post Allende, hablo del fulano Friedman, pero segurísimo que con el premiecito al bocaza y la atención dispensada, ahorita media Venezuela sabe quién es el fulano Friedman.

Aún no nos queremos como debiéramos. El gobierno en vez de sacar a la luz múltiples libros de ágil lectura que hable de tantos gestos importantes, de tantas peculiaridades importantes que llenan nuestro gentilicio, pareciera que anda a la zaga de lo que haga la oposición, como ella lo que el gobierno, aunque su estrategia es éste es de un total inexistente, es un "algo abominable" que hay que desaparecer, lo dicen sin remilgos confiadísimos en aquella bocanada que recibieron el 2 de diciembre. Hasta reglas hacen al respecto. Nada de lo que fue promulgado y derrotado será para ser puesto nuevamente en oferta, porque así lo ratifican ellos.

Pues sin la menor intención de pararle bolas, este primero de mayo, trajo a colación nuevamente la faena de 6 horas, y yo añadiría, la ley que ampara a todo el mundo que trabaja de agente libre, esos nunca se jubilan, perdón, "nos" jubilamos.

Pero por encima de todo avanzar, viendo nuestras llagas, aquí no va a venir ningún San Miguel Arcángel u otro aparecido a decirnos lo que tenemos que hacer, sino personas normales, corrientes, con errores, tal cual los que están en el alto gobierno, los que no aceptan críticas sino a su manera, que tildan a cualquier crítico sin observar las razones que trae de conjunto. ¿Quién es el responsable porque en Venezuela no se conozca a sus valores humanos y patrios? ¿El pueblo?

¿Cuánto debe fallar un ministro para que sea sacado del gabinete? Escuché por ahí, pues la respuesta es sencilla: Cuanta voluntad de desaparecer la sordera pudiera tener quien debe escucharla. A quien deba interesar: ¿Por qué no baja un escalón y escucha otras voces?

arnulfopoyer@gmail.com


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Arnulfo Poyer Márquez


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