La lucha antiimperialista, tarea permanente de un pueblo

“Frente a la agudización de las contradicciones internas y externas, y las tareas de profundización del proceso, la defensa de la revolución y de la patria exigen el concurso de la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo y su férrea unidad para la construcción del socialismo. Razón por la cual, el PCV y la JCV expresan su más firme decisión y voluntad de abonar el camino de la articulación y unidad orgánica de los revolucionarios y revolucionarias, como instrumento de dirección política colectiva en la construcción del socialismo.”

XIII Congreso Nacional Extraordinario del Partido Comunista de Venezuela - PCV

La posición internacional del socialismo tiene una cardinal y particular situación en la edificio de la línea política de Venezuela, por cuanto que el alcance del socialismo como realidad es consecuencia de la internacionalización objetiva del mundo creado por el capitalismo. El socialismo no podrá realizarse nunca como sistema de convivencia humana, sino en la medida que se universalice la lucha por la liberación cultural e identidad de los pueblos del mundo.

Dentro de las tres grandes contradicciones en que se manifiesta la lucha por el alcance del socialismo, como etapa de transición, entre capitalismo y comunismo se expresa en el:

* Antagonismo entre la oligarquía y burguesía (nacional - internacional) y proletariado dentro de los países capitalistas.
* Antagonismo entre el sistema de estados con progresión al socialismo y los estados capitalistas; y
* Antagonismo entre el imperialismo y los movimientos nacionales de liberación de los países dependientes oprimidos por el imperio.

De los anteriores, cobra mayor relevancia y las cubre, es la pugna entre imperialismo y antiimperialismo. A ello, Venezuela, aporta a los movimientos de liberación del mundo, desde hace un largo tiempo hasta ahora, mucha experiencia para el desarrollo de luchas de liberación en contra de la opresión del imperialismo internacional.

Ello se debe, en primer lugar, a que dentro de los países capitalistas, especialmente aquellos más avanzados, van en franca degeneración, permitiendo a los movimiento socialista revolucionario de América latina avancen en su desarrollo por desarticular el proceso de inserción de la clase obrera al orden colonial establecido y sólo una crisis general del capitalismo, que poco se divisa debido, lograría desarrollar los mecanismos que permita un triunfo del proceso de liberación en Venezuela.

En segundo lugar, también se debe a que los intereses específicos y particulares de los países socialistas (Corea, China, Vietnam, Cuba, etc.) llevan a sostener una política de coexistencia con el capitalismo que embota también estas contradicciones, además que las condiciones creadas internamente por esa competencia originan tendencias revisionistas en su seno que atemperan el vigor de la solidaridad internacional de los pueblos socialista.

En estas circunstancias, la contradicción que resulte más aguda y con tendencia a agudizarse cada vez más, es la que logrará entre los pueblos hacer avanzar la lucha por su liberación política, económicas, culturales, por la identidad y contra el imperialismo que es el que genera las condiciones para la liberación.

Hoy día el imperialismo atraviesa una etapa en que las consideraciones políticas relativas a la necesidad de mantener el sistema y de neutralizar a los procesos de liberación nacional, así como aplastar a los movimiento que liderizan ese proceso de liberación, se imponen y determinan la política de los pueblos por destruir los intereses económico de los monopolio corporativos mundiales que defienden el sistema que hace posible su existencia.

La política neo imperialista va, paralelamente, en contra los pueblos pobres del mundo, infiltrándose mediante el reformismo económico, la subversión violenta contra los movimientos sociales usando los medios de comunicación para tal fin, intentando garantizar formalmente la estabilidad del sistema imperial del capitalismo para lo cual han formulado la Doctrina Johnson(1), en cuya virtud los EE.UU. se reserva el derecho de hacer uso de la fuerza para evitar, en cualquier parte del continente Americano y del mundo, la instauración de un gobierno de orientación progresista (marxismo, bolivarianismo, etc.)

La lucha antiimperialista en nuestro país no ha podido realizarse completamente hasta ahora en buenas condiciones, porque no hemos encontrado la justa ecuación que nos permita unir en un frente común a todas las fuerzas antiimperialistas bajo la dirección del pensamiento socialista. He aquí una de las grandes tareas que debe comprender el Partido Comunista de Venezuela y el Partido Socialista Unido de Venezuela, sobre la base de organizar y dirigir sus tácticas contra el imperialismo norteamericano y sus servidores criollos como los enemigos principales del socialismo, a quienes hay que denunciar en forma implacable y permanente.

¡Por el Socialismo, creando Poder Popular!

Patria Socialista o Muerte. Venceremos.

(1) Gómez Robledo, Antonio. Las Naciones Unidas y el sistema interamericano, México: "...La Doctrina Johnson no era sino un corolario de la Doctrina Monroe, y como tal, incompatible con la Carta de la Organización de Estados Americanos". El Colegio de México, 1974, pp. 89-123:

f.oscar.f@gmail.com


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Oscar Flores

Dirigente de los Círculos Bolivarianos, comunicador alternativo, Director del periódico La Voz del Valle

 lavozdelvalle2@yahoo.es

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