La noche venezolana, que aún vibraba con el eco de las festividades y la paz del hogar, fue desgarrada por el estruendo de una agresión sin precedentes. No fue solo un bombardeo felón ejecutado por cientos de aeronaves; fue la ejecución de un plan criminal para decapitar la libertad de un pueblo. Al ejecutar al entorno de seguridad presidencial y llevarse por la fuerza a la pareja presidencial, el imperio no solo ha capturado a personas: ha pretendido secuestrar la soberanía nacional.
Este acto de terrorismo de Estado marca el estertor de una hegemonía que, al no poder doblegar la conciencia de un país, intenta arrebatarle su símbolo de autodeterminación mediante la barbarie. Sin embargo, no comprenden que la soberanía no es un objeto que se transporta en un avión de carga; es una red sintérgica, un tejido de conciencias conectadas que no pueden ser desarticuladas por el acero ni el fuego.
"El Zarpazo Final": De la Guerra Híbrida al Secuestro del Estado
Este ataque es el clímax de una "geopolítica del despojo" de más de dos décadas. Tras años de guerra multiforme —bloqueos, estigmatización y robo de activos—, el eje Trump-Rubio ha pasado de la asfixia económica al asalto directo. Al intentar anular la institucionalidad, buscan convertir a Venezuela en una entidad sin voz para saquear sus recursos. La ejecución de funcionarios abnegados no es un "daño colateral"; es el precio que el imperio cobra por nuestra osadía de ser libres.
Pero frente al caos que pretenden imponer, emerge una respuesta de orden superior. Mientras las bombas caían, se activaba ese "Latido Invisible" que une al pueblo. La teoría sintérgica nos enseña que la realidad se construye desde la interacción de campos; el imperio intenta colapsar nuestra estructura social, pero solo ha logrado cohesionar la matriz de resistencia de toda una nación.
El Despertar Global: La Conciencia no tiene Fronteras
Hoy, el cielo venezolano no solo está surcado por el humo de la agresión, sino iluminado por la solidaridad mundial. Saludamos con fervor revolucionario las cientos de miles de manifestaciones que han brotado como un solo organismo en cada rincón del planeta. Desde las calles de Caracas hasta las plazas de Europa y Asia, el rechazo a esta incursión es total.
Mención especial merece el despertar dentro del propio "monstruo": decenas de miles de norteamericanos se han movilizado valientemente para rechazar este ataque ilegítimo, comprendiendo que el presupuesto de sus hospitales y escuelas se convierte en metralla contra un pueblo hermano. Esta es la verdadera Expansión Sin Heridas: una expansión de la conciencia global que identifica al agresor y protege la vida por encima del capital.
La Conciencia Global contra el Secuestro del Estado
Lo ocurrido no es solo un bombardeo; es un secuestro de la voluntad popular y una demolición de la seguridad jurídica internacional. Al normalizar el secuestro de la soberanía, Washington envía un mensaje: ningún Estado es ya inviolable. Si este precedente se consolida, la diplomacia muere y solo queda la ley del más fuerte.
Nuestra voz no descansará hasta lograr la libertad inmediata para el Presidente Constitucional de la República, Nicolás Maduro Moros, y para la Primera Combatiente, su señora esposa Cilia Flores, quienes hoy permanecen como prisioneros de guerra tras una operación que viola cada fibra de las Convenciones de Viena y Ginebra. El imperio los ha capturado físicamente, pero no han podido apresar el ideal que encarnan.
Consigna de Dignidad y Respeto
Venezuela, cuna de la libertad suramericana, se mantiene firme. El porvenir de la humanidad no puede ser la distopía de "dientes y colmillos sangrientos" que hoy sobrevuela nuestros cielos. Proclamamos ante el mundo:
¡Soberanía y Respeto! Venezuela es y será siempre de los pueblos, no de las corporaciones.
¡No a la piratería en el Caribe! Denunciamos la injerencia saqueadora que pretende normalizar el robo de naciones.
¡Libertad para los Prisioneros de Guerra! Exigimos el retorno del Presidente y la Primera Combatiente a su suelo sagrado.
La historia juzgará a los verdugos y absolverá a los valientes. La soberanía puede ser asediada, pero jamás será propiedad de un imperio.
¡Justicia y Libertad! !Autodeterminación de los pueblos!