La invasión ideológica y la invasión militar, Cuba y Venezuela

Al socialismo se lo vence en el terreno de las mentiras, y de los discursos fatuos que lo usan como bandera política. Pero el socialismo no son solos palabras, es acción, es una elección de vida. Avanza cuando la palabra honra la acción, a las prácticas de vida asociadas a sus valores, individuales y sociales.

No es justo que por culpa de las falsificaciones de maduro el socialismo sea ahora motivo de burla en el mundo, inclusive por encima de los méritos tangibles alcanzados en Cuba, en educación, salud y dignidad. Maduro ha logrado lo que ninguna mentira del imperio pudo antes: que perdiera respeto el socialismo, siendo temido por el imperio y el capitalismo; por la inconsecuencia en sus acciones que son las que valen: para calificar a un verdadero líder, la acción lo es todo.

Fidel Castro junto a la Cuba socialista siempre fue un enemigo temible para los gobiernos de los EEUU y el capitalismo – y Fidel ha sido el líder más calumniado de la historia contemporánea en el planeta por los "tanques pensantes" del capitalismo mundial, el ser humano más difamado hasta hoy –. Los yanquis no fueron capaces de ir más allá de las sanciones económicas a Cuba porque sabían que la respuesta a un intento de invasión iba a ser contundente y total por parte de ese pueblo. Porque el pueblo cubano, por lo menos hasta que Fidel estuvo de comandante, creyó en su líder y creyó en el socialismo, siendo los dos, uno y otro, la misma cosa, a pesar del bombardeo ideológico a través de todos los medios posibles, hechos desde el imperio, muy cerquita de sus costas y propagados desde allí hacia todo el planeta.

Esto se debe a la conexión estrecha entre la idea y las prácticas políticas. Los discursos de Fidel nunca fueron discursos desquiciados, sin sentido; nunca fueron vacíos, desconectados de la realidad; Fidel en su vida habló desde el engaño, el disimulo y la mentira, por eso su pueblo no tenía por qué responderle con engaño, disimulos y mentiras, por eso se resteó con Fidel y el socialismo, que su líder practicó en vida. Eso es digno de considerar a la hora de tener a un pueblo como ese de enemigo.

Hasta su muerte Fidel siempre mostró una sola cara. Y es eso exactamente lo que ha temido siempre el imperio y el capitalismo, ese carácter poderoso de la revolución cuando se encarna en todo un pueblo. ¡Por eso asesinaron a Chávez! Si Fidel hubiera mostrado algún titubeo frente al imperio, o hubiese sido medroso, ambiguo, el pueblo lo percibe y se confunde, se hubiera angustiado y de seguro lo hubiese sustituido. Pero allá en el norte lo hubiesen sabido también, además de analizado, estudiado, etc. para armar un plan de invasión, de penetración ideológica, como de hecho o lo están haciendo hoy día – hoy día Cuba ha sido penetrada ideológicamente y sometida a presiones económicas, lo cual ha llevado a sus dirigentes a hacerles concesiones al capitalismo, a la economía de mercado, sufriendo su pueblo las consecuencia espirituales que eso conlleva; el imperio, después de la muerte de Fidel ha ido preparando a Cuba ideológicamente para una posible invasión con apoyo interno –.

Pero en el caso de Venezuela y maduro, EEUU sabe – porque lo han estudiado, lo han pillado, lo han investigado, analizados etc., para eso son sus universidades gringas – que Venezuela no es Cuba. Eliminado Chávez, el líder que lo sustituyó, Maduro, no ejerce hoy una influencia determinante entre la sociedad; que la sociedad venezolana se conduce indiferente a los discursos y arengas políticas del líder, porque sabe que no se corresponden a lo que realmente pasa en la calle: la mayoría sabe que se trata de un mentiroso compulsivo, y si no está en contra, tampoco está a favor del presidente. Estado Unidos sabe que puede encarcelar a Maduro como lo hizo con Noriega, cuando así lo desee, dispararle un misil, como lo hizo con Gadafi, porque él no ha demostrado el carácter que necesita una resistencia férrea. Aquí no hay socialismo y la sociedad está descompuesta, está vencida. Para muchos, la cuarentena por el coronavirus les ha servido de consuelo y descanso en la lucha social.

Pero no fue así con Cuba y Fidel, un auténtico líder nacional y mundial, que jamás se humilló ante el imperio, ni solicitó diálogos, o creyó sus mentiras. Y que además tuvo la certeza de que en Cuba su gente estaba dispuesta a defender su revolución y su territorio a muerte. Para los cubanos, sí tiene sentido gritar "Patria o muerte venceremos". Aquí no, aquí no hay patria qué defender, nuestra sociedad cada día está más fragmentada, a punto de desaparecer como nación, como patria y pueblo a la vez cuando se imponga definitivamente la maldición capitalista que nos promete maduro.

Aquí el socialismo dejo de ser posible (por ahora) desde el momento en que asesinaron a Chávez, quien realmente hizo de líder de su revolución. Sus herederos (herederos del gobierno) se dedicaron a falsificar la idea de socialismo practicada por Chávez, mostrando una conducta marcada por el auto engaño y la mentira; una práctica contraria, de apertura al libre mercado (liberalismo), cero planificación, un gobierno avergonzado que no ha sido capaz de defenderse o justificarse con "méritos propios", como socialdemocracia, como reformista que es, sin involucrar al socialismo en sus disparates, sin implicar a Chávez y al chavismo en sus contradicciones; serán ellos los únicos responsables del desenlace final, cuando el imperio, y con el favor de sus "empleados" en el país, invadan militarmente nuestro territorio; sin mucha resistencia en la calle, porque toda la sociedad estará atada a sus necesidades; pasiva; estará desmovilizada, atontada ante sus dislocaciones políticas: por un lado van los discursos y arengas y por el otro una sociedad esclavizada al libre mercado, a la corrupción, al burocratismo y la anarquía (aquí el gobierno es un racimo de muchos gobiernitos, mafias, pranes, etc… podríamos decir que todo el que quiere y puede hace lo que le da la gana).

El socialismo es la única solución para Venezuela y para el planeta, para la especie humana. Después del covid-19 no se acabarán las enfermedades, vendrá la codicia, la esclavitud, el hambre, habrá las mismas enfermedades de siempre "solo mata pobres"; vendrán guerras por la salud, por las vacunas, la guerras de las farmacéuticas; nada nuevo, pero será todo más intenso y radical. Ojalá podamos despertar de esta pesadilla y hacer estallar una revolución social mundial porque el futuro inmediato es oscuro para los más pobres, países y personas.



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Marcos Luna

Dibujante, ex militante de izquierda, ahora chavista

 marcosluna1818@gmail.com

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