¿Snowden otra trampa para intentar jodernos?

-“Lo primero es lo primero”. Dicen en mi pueblo cuando se intenta hablar de prioridades.

Lo primero es que el joven Snowden, de quien por cierto, por lo que sigue, de sobra lo sabe ya el mundo entero, hasta quienes no oyen, leen ni prestan atención a nada, sólo ven y oyen de refilón, es un norteamericano estancado, sin saber a ciencia cierta por qué, en un aeropuerto moscovita.

El tanto hacer mención al asunto, oír ligeramente el cuento que va de aquí a allá por los pasillos del aeropuerto, en vista que Moscú no le ofrece asilo incondicional y últimamente lo apremia para que se vaya al carajo, la generalidad ha terminado por ver el asunto como una repetición de la película “Terminal” con Tom Hanks. Para unos, el ex espía de la CIA es un facineroso, perseguido por sus propios compañeros y las autoridades de su país; los menos indefensos ya le ven como un osado caballero que se le escapa a la OTAN, CIA y al MOSSAD mismo, pese al marcaje que pesa sobre él.

El joven, uno no sabe a ciencia cierta por qué, pero según dicen algunos que él dijo haberse asqueado de lo que venía haciendo por años y optó por denunciarlo.

¿Y qué venía haciendo? Pues espiar mediante escucha o lectura de las comunicaciones de ciudadanos americanos y de gran parte del mundo, incluyendo las de gobiernos de las otras grandes potencias como la Rusia, en cuyo terminal todavía está varado Snowden.

Rusia, una de las potencias espiadas, lo tiene en el aeropuerto porque le faltan motivos para detenerlo, aunque pudiera ser que ganas no le falten. Pero para cubrir las formalidades y cuidar el prestigio internacional, le ofrece a Snowden asilo bajo la condición que no siga hablando del asunto. De esa manera, Vladimir Putin, quedaría machete con Dios y con el diablo. Como el muchacho parece, cree uno partiendo de las formalidades, más íntegro que el gobierno moscovita, no acepta esa propuesta que le restaría valor y sentido a su gesto inicial y su ulterior propósito, los amigos de Rusia empiezan a presionarlo para que se vaya para dónde le da la gana o encuentre a alguien que se eche esa vaina encima.

Italia, Francia y España, en la lista de espiados por la CIA -¿cuánta vaina sabrán del rey Juan Carlos y de los miriñaques de su hija y yerno?-, optaron por hacerse los desentendidos y se plegaron a la idea que Snowden es un delincuente a quién hay que detener porque ha violados las leyes. ¿Cuáles? ¿Alguien, incluyendo la CIA, ha mencionado alguna? Pero es delincuente porque la CIA lo decidió, como qué Posada Carriles es un niño de pecho y eso para aquellos países europeos es una orden.

De manera que el delito que Snowden denuncia, que agrede a la humanidad toda, a la privacidad de la gente, gobiernos y naciones no existe. Como dijese Andrés Eloy Blanco “son vapores de la fantasía”. Lo que existe es el delito cometido por el joven, aunque no esté tipificado en ninguna parte; por eso ahora le persigue todo el mundo. La gente que no lee, escucha ni oye nada con atención y se formó la imagen del atrapado en un callejón de aeropuerto por delincuente, lo persigue, como los países de Europa, solo por ahora, antes mencionados. Rusia, quizás no lo persiga pero si da un ojo para que salga de su territorio porque ellos no quieren para nada meterse en vaina con los gringos. Me llamó sobre manera la atención que Rusia vea “con buenos ojos” que Venezuela ofrezca un asilo que ellos pudieran hacer con más facilidad y menor riesgo.

La hipocresía ha llegado a tal nivel que “metieron”, eso dije metieron y entre comillas, a Snowden en el avión de Evo. Para involucrar en el asunto a quien quizás menos debería aparecer en medio. De paso para crear la imagen de forajido del presidente boliviano y hasta permitir que dos funcionarios inmorales de la cancillería española intentaran irrespetarlo.

De todo eso, por lo que uno percibe, pusieron el balón, con el perdón de Snowden, como por una trampa o pase mágico, del lado nuestro. De los países aliados infinitamente a Bolivia como Ecuador y Venezuela. Con aquella jugada que también pareciera ser de la CIA, hicieron nuestro el problema de Snowden, que hasta ese momento sólo lo era por razones de principios equivalentes a todos y muy específicamente de Moscú.

Lo de Snowden, sus denuncias, afectan al mundo entero y más a otros países que a nosotros. Pero, por razones obvias, ante una cosa de principios como esa, sacaron por servilismo, cobardía o comodidad el trasero, quienes deberían estar al frente, y no los lanzaron a nosotros. Mañana, si los gringos, fundamentándose en la matriz de opinión que han creado en torno a Snowden, agreden a uno de nuestros países por haberle dado asilo, posiblemente en el Consejo de Seguridad, sólo uno vea gestos formales y saludos a la bandera.

-“Lo primero es lo primero”. Esto sirve para llamar la atención que las potencias del mundo, incluyendo a Rusia, no parecen incomodarse por lo que el joven norteamericano denuncia y eso ya es un aviso.


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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