La regeneración de la democracia y el civismo

Retos de la Revolución Bolivariana hoy en el parlamento larense

Democracia y civismo van de la mano. Lema que se ha convertido en un asunto fundamental en los días que corren, donde falta tanta democracia y civismo en su sentido más radical, sobre todo entre aquellos que se consideran parte de la sociedad civil; asuntos que conviene analizar abiertamente. Lo haremos recurriendo a citas de autores y fuentes prestigiosas, pues así nos ha parecido más adecuado como metodología propia del ensayo breve argumentativo y crítico.

Además, lo vamos a correlacionar con los retos que se asoman en el contexto actual de relanzamiento de la Revolución Bolivariana, según la apalabra del reelecto presidente Nicolás Maduro y a propósito de que un grupo de compañeras/ros nuestros asumieron como diputados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el Gran Polo Patriótico (GPP) en el Consejo Legislativo Regional del estado Lara; aunque como ya ha pasado tanto tiempo ya no se acuerden de nosotros.

Compañeros quienes, por cierto, ya han comenzado a ser criticados desde algunos sectores políticos opositores porque dizque cuando eran estudiantes fueron líderes universitarios identificados con la revolución de los marginales de la vitrina de la democracia en Latinoamérica y las luchas políticas reivindicativas de la década de 1990, que fueron muy duras; acciones que entonces no eran considerados muy cívicas ni democráticas por medios impresos de Barquisimeto, por ejemplo, El Impulso, El Informador, eso según el criterio de la vieja dirigencia política y sus adláteres en centros universitarios de la democracia representativa.

Pero vayamos a las citas, pues, en efecto el conocido autor Edgar Morin acota al respecto que: "La regeneración de la democracia supone la regeneración del civismo, la regeneración del civismo supone la regeneración de la solidaridad, es decir el desarrollo de la antropo-ética" (Edgar Morín, 2000. "Los siete saberes necesarios a la educación del futuro". Ediciones Faces/U.C.V./Cipost/ Unesco-Iesalc. P. 120). En concreto, una de las consideraciones a tener presente es cómo seguir construyendo solidaridad en el marco de la revolución bolivariana a través de las misiones y la mejora de los servicios públicos, principalmente el agua y el gas, tan problemáticos en la ciudad capital del estado Lara, Barquisimeto y Cabudare, pero también en El Tocuyo, Duaca, Siquisique, Santa Inés, Baragua y otras poblaciones.

Es decir, se debe profundizar la inclusión social y la calidad de vida, tesis de uno de los documentos guías del PSUV, la siguiente cita es muy ilustrativa, léase: "En el presente, podemos afirmar que, durante los años del Gobierno Bolivariano Revolucionario, se ha dado prioridad a la inclusión social, la misma exigía respuestas rápidas y masivas; de allí el origen de las misiones como una estrategia para burlar la estructura burocrática y pesada del estado burgués heredado, utilizando la renta petrolera como fuente de financiamiento" (Documentos Fundamentales, 2010. Libro Rojo. P. 28).

A lo que agrega lo siguiente: "Podemos mostrar los avances en la inclusión social, allí están los indicadores sociales; en Educación, Salud, Nutrición y en acceso a derechos humanos fundamentales. La erradicación del analfabetismo, los avances hacia la universalización del derecho a la educación, el tener acceso al agua potable y a la recolección de las aguas servidas; el incremento del porcentaje de la población con acceso a la atención médica y a los medicamentos, la reducción de la desnutrición y la mortalidad infantil, son entre otros indicadores que nos han permitido alcanzar algunas metas del milenio antes del plazo de establecido (2015)" (ídem).

Asimismo, se acota que: "reconocidos los avances y logros de la revolución bolivariana en la inclusión social, se hace necesario saltar a una nueva etapa del proceso: a la construcción del Socialismo Bolivariano. Esto exige profundizar en los cambios estructurales y estratégicos. Necesitamos construir un modelo alternativo al modelo de acumulación de capital, generador de pobreza y exclusión social, un modelo sustentable y sostenible" (Ibídem. P. 29).

Ahora, en estos "tiempos borrascosos" la Dirección Colectiva de la Revolución vuelve a poner en manos de tales compañeros estás últimas responsabilidades legislativas y contraloras, uno de cuyos dilemas morales viene a ser, volviendo al Libro Rojo, es que deben asumir: "… la ética de servir y no servirse del pueblo y una permanente vigilancia y lucha contra la corrupción; una conducta diferente será asumida como un acto contra revolucionario" (Estatuto del Partido Socialista Unido de Venezuela, Artículo 13: Compromiso de lucha contra la corrupción).

Otros aspectos críticos a profundizar y desarrollar y en los que se ve que no avanza el Consejo Legislativo del estado Lara, vienen a ser en lo atinente a vialidad rural y tal vez porque el ex gobernador Falcón no permitía funcionar al Consejo Regional o Local de Planificación o como se llamare esa instancia de formulación de proyectos.

Por ejemplo, en lo concreto ha sido imposible en estos 18 años de la Revolución Bolivariana que arreglen la carretera del caserío El Hato de Baragua, municipio Urdaneta; también se ha notado la necesidad que la gestión legislativa se exprese con mayor fuerza en el campo de la cultura. Ahí está el llamado Centro de Historia Larense, que depende de la Gobernación del Estado Lara, instalación casi abandonada tomada por la reacción adeco-copeyana y que bien se podría reconsiderar su funcionamiento y constituir allí una sede del Centro Nacional de Estudios Históricos, pero eso es un asunto que no es pensado, no es parte del hábito político-cultural larense.

Aunque no creemos que debe volver a ser parte de la Academia Nacional de la Historia, con sus Individuos de Número, pero sí atender la necesidad de formación académica en los campos de la historia, filosofía y literatura regional y local, replantear la importancia de las Casas de la Cultura en la entidad, sus bibliotecas, hemerotecas y archivos que Henri Falcón las dejó en el suelo, publicar estudios sistemáticos sobre la dinámica socio histórica regional y local, aunque sea de manera digital, funcionando coordinadamente con la Imprenta del Estado Lara, porque así como necesitamos de los planes de alimentación con sus bolsas o cajas clap, no es menos cierto que también necesitamos del alimento del espíritu y siendo como son estos compañeros/ras universitarios todos son sensibles a estos últimos planteamientos.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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