Comandante: Perderemos el Estado Sucre…

Me atrevo a decirte, que ya es irreversible

Imposible intentar un milagro de aquí al próximo diciembre…

La desidia espantó la esperanza, presidente.

¡Y duele compañero!

Duele, ser testigo del regreso del pesimismo, de rutinas grises, de puños en alto que poco a poco se abren, por fuerzas que se alejan, que darán paso a un pasado que seguramente regresará………

Y te miro compañero…

Todos los días te veo poco a poco envejecer por nuestros canales sociales, con tu emoción a flor de piel, cuando tu voz escapa de tus labios entonando esas letras de una canción, que por culpa de tus ojos cerrados, te regresan al Llano de tus amores, una y otra vez…

Y un extraño sentimiento inunda cada rincón de mi rancho, porque sé de tu entrega por tu pueblo, compañero combatiente…

Es el mismo sentimiento que me abrazó cierto día hace ya unos años…

Cuando por los lados del Morro en Puerto Santo, conocí a un simple pescador que solo sabía de regalar alegrías.

Fui testigo de esas pequeñas moradas de grupos de pescadores, donde nunca sabremos si las puertas de sus ranchos besan las aguas de nuestro Mar Caribe, o la Mar, es la que los acaricia, al ser testigo ella, de su duro sacrificio…

Como olvidar que un día le dedique un humilde escrito en mi Vea titulado: “Ayer conocí al hombre sin camisa”…

Y en esta Navidad me fui en busca del mágico lugar, con aroma a sacrificio sin renuncias, que es el habitad donde pernota mi compañero pescador…

¿Y sabes con que me encontré comandante?

Me encontré con el destino cruel agazapado en cada pared de su rancho…

Con la tristeza triunfante en el rostro de este simple pescador, que gritaba victoriosa sobre aquella risa de otrora que se había marchado…

En la noche del 24, mientras él y su familia esperaban el nacimiento del que les trajo esperanzas…

Tal vez aquel niño de Belén faltó a la cita, pero los que no faltaron a la cruel emboscada, fueron los ladrones, que al amanecer del 25 le daban la mala nueva…

Que ya no tenía peñero, para salir a la mar, en busca del alimento…

“José, un día llegaron y me robaron los motores, un día dos, otro día uno más, y ayer me llevaron mi simple peñero”…

“Es nuestro pan de cada día compañero, mientras nuestra revolución nos financió motores, ellos llegaban y nos lo robaban”…

“En la Guardia Costera está inundado de motores recuperados, al igual que en PTJ, no nos dejan revisarles los seriales, se dañan y se echan a perder por estar a la intemperie y sin usarse por tanto tiempo y por la falta de una real preocupación de regresarlos a sus desesperados dueños, y nuestro calvario es ir a Fiscalía para nada”

“El titánico sacrificio de nuestro Comandante, se lo está llevando la desidia de las autoridades del Estado Sucre, amigo José”…………..

(…)Como estoy en el pre aviso de la tercera edad, mis visitas a Carúpano son cada vez más escasas, no es fácil manejar 10 horas para llegar al lugar al que yo llamo “el amor de mi vida”…

Y si a eso le agregamos que es como que pretendieran ponerme un pañuelo en mis ojos y obligarme a manejar…

En vano intente hacerme de esos lentes militares para ver en la noche (como si fuera de día)…

La señalización de las líneas blancas…

¡¡No existen en la vía!!

Olvidemos los ojitos de gato, que los mismos se extinguieron en nuestra carretera de Cumana Carúpano…

Los orientales comentan: Que los LADRONES se robaron hasta las líneas blancas de su antigua carretera, que hoy pasó a ser un simple “camino vecinal”…

Y si alguien lo intenta en avión…

¡Que se olvide del asunto!…

El aeropuerto de Carúpano duerme el dulce sueño de la desidia, y continúa cerrado…

Cuentan que un adeco regó por el pueblo de Carúpano, que encontró otra manera de hacer rial a costilla del pueblo. En tiempos de Carnaval y Semana Santa, colocará en toda la geografía nacional Globos para transportar familias enteras al Estado Sucre, para poder gozar los mejores carnavales de Venezuela…

Comentan también que pondrá camiones dotados de parlantes y propaganda escrita, acompañados de pancartas de acera a acera, en todo Cumana y Carúpano, invitando a todos los padres de familias del Estado Sucre a formar cuadrillas de voluntarios para pintar todas las señalizaciones de Cumana a Carúpano intentando volverla a ser carretera otra vez, para salvaguardar la vida de visitantes y lugareños…

¿Un Mercal digno en dicho pueblo?...Eso no existe…

No existen operativos de los mismos, mucho menos semanales…

¡TE DUELE TU PUEBLO COMANDANTE!…

¡A mí también me duele!…………….

(…) Pensar que venceremos en Sucre, solo de locos…

Compañero Presidente, le ofrezco un trato.

Hágase un rápido paseíto por toda el camino vecinal (ya no se puede llamar carretera) que nos lleva a Cumana y Carúpano, en uno de esos sofisticados helicópteros rusos…

Y si de playa Colorada (donde comienza el Estado Sucre) a Carúpano, consigue alguna señalización rescatable o en buen estado…

¡¡¡Me manda a meter preso, por calumniador compañero!!!

(Jamás seré analista político, mucho menos tendré algún día una encuestadora, tampoco soñar ser jefe de ningún tipo de campaña política…

Pero lo que si le aseguro comandante…es que perderemos el Estado Sucre)

NECESARIO ES VENCER





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José Varela


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