El Viaje a Venezuela de Felipillo el Pillo

El viaje a Venezuela de Felipillo González, conocido por sus andanzas y emplastes políticos, y por cierto reenumerados que realiza a pedido de sus amigotes y panas del momento, digo del momento, pues como buen lacayo mercenario no se olvida de cobrar "sus favores". Claro, estos viajes no son gratuitos, son con gastos pagos con dólares del imperio. Pues este "socialista democrático", ya cochambroso no da golpe sin dinero. Así se hace, entre amigos de la calaña de Felipillo El Pillo.

Sus aventuras y andanzas por el mundo, lo han traído por orden e interés de sus amos a tierras venezolanas, a defender –cosa que no pudo- a dos reos o tres encarcelados por delitos comunes y no políticos, Leopoldina, el Vampiro y Cebollín. No podía, -de ninguna manera- ya que Felipillo, no es abogado reconocido por ninguna Universidad Venezolana, por tanto no puede ejercer su profesión en Venezuela, Tierra de Gracia.

Felipillo el Pillo, vino por lana y salió trasquilado, como bien dice un refrán muy castizo y conocido. El libreto montado por los gringos en contra de Venezuela y su gobierno, estaba ya diseñado dramáticamente. Ejerciendo el papel principal Felipillo, que como buen pillo no pierde oportunidad de meterse unos dolarcillos más al bolsillo de su faltriquera. El pillo Felipillo, no pudo defender, ni aconsejar a sus clientes, ni verlos siquiera pudo en la prisión, ni en tribunales. Se dio sus buenos amapuchones, con sus amigotes de la mesa desunida, y las esposas de los presos. Que están, en huelga mediática de hambre.

El rechazo a este viajero mercenario, fue un rudo y categórico NO dado por el pueblo venezolano en las calles. "Felipillo Fuera de Venezuela" Anda a limpiarle el trasero a tus amos gringos. Y otras pancartas que en buen castizo decían Felipillo lameculos de los gringos. Felipillo y sus panas, habían ya planeado su escape de antemano, -el vuelo del avión presidencial colombiano sobre territorio venezolano- –Dijo Walter Martínez en su Dossier- "estaba per misado un día antes". Por si acaso ocurría lo que sucedió, un total fracaso de la gestión provocadora del actor principal de este libreto mediático. Montado, por los siempre eternos enemigos del Proceso Bolivariano, liderado ahora por Maduro Moros.

No es casualidad estas dos cosas: A) El envío del avión presidencial colombiano de Santos a Venezuela. B) A su llegada a Colombia, Felipillo es recibido por un alto funcionario de la embajada de USA.

Sin duda como bien dice Ultimas Noticias prestigioso diario venezolano en su titular hoy de primera plana: FELIPILLO SE PIRÓ. Claro que salió corriendo y a escape ante el fracaso de su gestión de provocar incidentes en Venezuela.

Mientras en Venezuela la Misión Vivienda le da casas a los más necesitados, en España desahucian y echan a la calle a ancianos, niños y mujeres, por no poder cancelar sus alquileres o sus hipotecas a los banqueros acreedores. Muchos españoles se han suicidado ante esta situación precaria, algunos al estilo bonzo. De esto no se preocupa ni habla Felipillo El Pillo. Ni tampoco de los miles de españoles que se alimentan para no morir de hambre de la basura de las calles, buscando comida en contenedores de hoteles, restaurantes, carnicerías, abastos y fruterías. Ni habla, de los miles de platos de comida, que regala día a día a los españoles organismos cristianos como CARITAS, en España, para evitar que mueran de hambre en las calles, miles de españoles, hombres y mujeres, ancianos y niños.

De esto no habla Felipillo El Pillo. Claro está que no le interesa, pues no le pagan en dólares para hablar de estas tonterías ¿Verdad Guapetón? la maldad se te cae por las arrugas de tu rostro, pareces El Retrato de Dorian Gray, novela de terror, escrita por el irlandés Oscar Wilde, A cada infamia que cometes Felipillo, una nueva arruga desfigura tu rostro endemoniado.

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1426 veces.



José Juan Requena


Visite el perfil de José Juan Requena para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



José Juan Requena

José Juan Requena

Más artículos de este autor