Capriles Transformer

"Camaradas, este mensaje va para el pueblo chavista, a quien respeto profundamente. Mi lucha es a favor del pueblo" exclamó Capriles en un momento estelar de la política-ficción venezolana, "…mi lucha es a favor del pueblo, mi lucha es contra esos que están saqueando al pueblo…"

¿Y cuál es el mensaje de Capriles a los camaradas?: "El sueño que les ofrecieron, no existe". Para el candidato perdedor de las últimas elecciones presidenciales, los logros de Chávez-Maduro en educación, salud, alimentación, vivienda, empleo, cultura, deportes… nunca existieron. En vez de eso, para Capriles hay un tiempo y "un modelo fracasado"… "el tiempo se agotó, tenemos la inflación más alta del mundo, falta la comida, los artículos de aseo personal no se consiguen".

Porque lo que ocurre hoy en Venezuela y que Maduro llama "la emboscada" económica de la derecha (nacional e internacional) no es sino la clásica estrategia de "hacer chillar la economía" aplicada con éxito en el Chile de 1973. En Venezuela hay producción, y donde falla hay importación; todo se juega en la distribución. Mientras Capriles daba su discurso, las autoridades descubrían en Maracaibo mil toneladas de "comida y productos de aseo personal" escondidas en la empresa distribuidora Herrera C.A. propiedad de una dirigente del partido "Voluntad Popular" que apoya a Capriles, un incidente apenas en la mayor operación de acaparamiento y contrabando de extracción en la historia de Venezuela. Se trata de la guerra económica en lo que el Departamento de Estado gringo y el presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios CONSECOMERCIO de Venezuela, llaman "La tormenta perfecta de la demanda insatisfecha": escasez inducida, marcado negro generalizado, largas colas aliñadas con agentes provocadores de oposición, y una campaña mediática sobre el fracaso del modelo chavista.

En esta receta preparatoria del pronunciamiento y golpe de Estado 2015, es tan importante lo que se dice como lo que se calla. Mientras la "corrida alimentaria" crea grandes colas por miedo a la escasez, que generan escasez, hay otras colas kilométricas para la compra de electrodomésticos a precio de costo en la Misión Casa Bien Equipada, y largas listas de espera en las compañías aéreas, las peluquerías, y toda clase de servicios. En cuanto a la inflación, hay mucho papel moneda que cortar: según el Banco de la República (banco central) de Colombia, el bolívar es más fuerte que el peso, debido a su respaldo en oro, pero en la práctica la relación la determinan las casas de cambio colombianas, especialmente en la fronteriza Cúcuta. Con el dólar pasa algo semejante, el cambio "paralelo" es el producto de una compleja serie de maquinaciones financieras en los Estados Unidos, los paraísos fiscales y Venezuela, una verdadera "industria" donde la legitimación de capitales (lavado de dinero) del narcotráfico, no está ausente, una "industria que falsea cualquier cálculo macroeconómico.

A pesar de todo, en Venezuela no hay hambre: desaparecieron de las calles los limosneros, y nadie tiene que hurgar en la basura para comer, como en España. Las cifras de pesaje y estatura de los recién nacidos confirman la afirmación de Naciones Unidas: Venezuela alcanzó y pasó las "metas del milenio". En Venezuela hay escasez inducida, cíclica y esporádica, de muchas cosas, pero no de dinero. Ni de oportunidades, ni de derechos, ni de libertades.

La ofensiva opositora se centra en la escasez para, si no captar al pueblo chavista, por lo menos hacerlo dudar y así neutralizar su respuesta a la hora del golpe. El discurso de Capriles está pensado con ese fin: "Abran los ojos, no vale la pena que sacrifiquen su futuro y el de sus familias por un proyecto político". Pero también está dirigido a los eventuales conspiradores civiles o militares dentro del Gobierno: "No sigan jugando con la paciencia del pueblo, la situación es crítica (…) O esto cambia o revienta". Él sabe que más temprano que tarde cambiará, pero no piensa darle tiempo porque el problema no es de escasez, ni puramente económico, sino político y social: el problema es el insoportable modelo cuya prioridad no es el capital sino la gente.

Es el mismo discurso desde hace 15 años, dirigido originalmente contra la Constitución, discutida y votada por el pueblo, la que Capriles y sus pares gente derogaron durante el golpe de abril del 2002, el mismo discurso ahora dirigido contra "el modelo". Para Capriles, todo lo malo que ocurre en Venezuela, ya sea producto de errores del gobierno o de conjuras de la derecha transnacional, "es el resultado de un modelo fracasado". Todo lo que los Estados Unidos y la derecha europea, especialmente española, hacen desde hace 15 años contra Venezuela, es para acabar con el modelo. De una democracia demasiado democrática para la burguesía.

Finalmente, para convencer a los chavistas de no salir en defensa de la Constitución y la democracia, Capriles los invitó a sacrificarse por causas mayores: "Hagan sacrificios por la educación de sus hijos, allí estaremos nosotros para apoyarlos". Asombroso llamado que ignora la realidad educativa del país y ofrece como caritativa "ayuda" lo que es un derecho inalienable. Este hombre, que pasó más de la mitad de su vida indiferente a la suerte de los venezolanos, ahora declara "Mi vocación de vida es servir a los demás, y aquí vamos a estar con ustedes mientras Dios nos los permita, luchando juntos".

Y con todo lo anterior y por increíble que parezca, este fue el discurso más elaborado de la vida política de Capriles, normalmente tan ambiguo y andrógino (*) en política y en lo personal; y aprovecho para aclarar que el término "transformer" que le doy en del título no tiene ninguna connotación sexual. De hecho, y a pesar de las malas lenguas de sus contrarios, Capriles no tiene nada que ver con el sexo en ninguna de sus prácticas o expresiones. Es totalmente indefinido, lo que en política le permite transformarse en lo que sea. Así lo vemos hoy casi implorando: "A nuestro pueblo seguidor de la causa del presidente Chávez, dense cuenta que este modelo fracasó, esto ya no es viable". Un Capriles transformado en reformador social y defensor del pueblo, casi socialista, espera su momento. Después de las palabras vienen los hechos. Vamos a ver si logran irritar, confundir, neutralizar y utilizar al pueblo para quebrar la democracia. Vamos a ver en qué se transforma Capriles cuando si se acaba el alboroto y comienza el tiroteo.

………….

(*) Originalmente los humanos eran andróginos, contaban con cuatro brazos, cuatro piernas, dos rostros y una sola cabeza, y eran muy poderosos. Intentaron invadir el Monte Olimpo, donde viven los dioses, y Zeus, al percatarse, les lanzó un rayo que los dejó partidos. Desde entonces los humanos tuvieron que caminar sólo con dos piernas y son incompletos e indefinidos.



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Eduardo Rothe


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