Hace como que ignora el incendio de Tacoa pero evoca el de Amuay

La diputada Piromaría Machado

Algo no precisamente celestial flota en el ambiente, se trata de un asunto espantoso en el que murió mucha gente valiosa y entre ella, un destacado grupo de periodistas: El incendio de Tacoa, valga, de la empresa eléctrica de la familia de la diputada Piromaría Machado, que debería estar pudriéndose en la cárcel pero que la impunidad cuartarrepublicana no la tocó ni con el pétalo de una tuna. Vale la pena advertir también la forma mafiosa como la familia Machado se apoderó de esa empresa eléctrica que era del Estado, algo que también merece traer a colación.

Pero, al grano:

Me hace mover los resortes de ese recuerdo “non sancto”, el incendio de Amuay, que como aquél, que pudo ser deliberado para cobrar seguro, ahora éste pudo ser deliberadamente planificado por la misma mafia para cobrar dividendos políticos.

Para la fecha -1982- imperaba en algunos empresarios la espeluznante moda de asegurar sus decadentes negocios a punto de quiebra, por fuertes sumas de dinero y luego le prendían candela para cobrar el seguro millonario; mucho se habló entonces respecto a que eso fue lo que hizo el padre de Piromaría Machado, dinero con el cual se fue arriba.

Nunca se supo el número exacto de fallecidos en la tragedia de Tacoa pero se supuso que pudieron ser como unas doscientas personas y entre ellas casi una docena de periodistas.

Ahora bien, ¿por qué la Fiscalía Nacional no investiga a Piromaría Machado y mientras, la manda aunque sea unos meses al INOF antes de que deje el pelero y se vaya para que el gringo a pelar las rodillas?

No es nada inocente que la referida diputada hubiese estado de ipso facto en el sitio del crimen regando panfletos alusivos a terrorismo para amedrentar al pueblo de Falcón, y es que esa mujer está enferma de odio, lástima que sea así pero está loca de bolas.

Freud decía: “La gran pregunta nunca contestada y que tampoco puedo responder a pesar de yo haber investigado durante 30 años, el alma femenina, es ¿qué quiere una mujer?

Y, sí lo dijo Sigmund Freud ¿quién para contradecirlo?

Carl Jung fue otro que también metió la cuchara para decir-palabras más, palabras menos-que de las mujeres puede hablarse de diosas celestiales y de diosas infernales.

Al respecto de esta mujer Piromaríaca, imbécil, infernal y tan loca que quizás se cree Sofía Loren, me permito evocar una película que vi hace medio siglo quizás:

Me refiero al film mexicano “María la Bandida” y que fue protagonizado por María Félix, esa gran diva del cine de mitad del siglo pasado. Ahí la bandida- sí mal no recuerdo, considerando que ha pasado medio siglo, aproximadamente-conjuntamente con la Lola Beltrán, esa otra gran artista mexicana, hacen una actuación bien buena.

No recuerdo preciso la trama, pero vagamente creo que la bandida se percata de que su marido no regresa y ella lo cree muerto, por lo que se pone a repartir más puta que una gallina, puta pero bien puta, hasta que se lo da a un gringo mafioso con el que se asienta y hasta se le arrodilla, a partir de ahí se convierte en el diablo suelto.

La perversidad de Piromaría pudo remover en mí el recuerdo de esa película mexicana, estimo que eso tiene que ver con el contexto de lo que está ocurriendo con la vaina del sabotaje escuálido contra el gran centro de refinación petrolera de Paraguaná y donde está enclavado Amuay.

El SEBIN y demás organismos de investigación criminal deben escarbar los tableros de la realidad, es que se han visto vainas, uno nunca sabe, el diablo se disfraza muchas veces sin cachos ni rabo, a veces se disfraza de tal manera que en vez de azufre se echa aguae´colonia fina.

¡Avepiromaríadiabólica!


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Guillermo Guzmán


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