Para un análisis no economicista de “Dolar Today”: cómo opera la violencia simbólica en la coyuntura venezolana

No toda dominación se sirve del medio económico”, Max Weber.

Una nueva ingeniería social en Venezuela está constituyendo sujetos emergentes, despolitizados ante el bombardeo de los partidos políticos, pragmáticos a las condiciones materiales de vida, portadores de construcciones mediáticas y consumidores de productos digitales que operan para la masificación de contenidos, he aquí en este último tópico la posibilidad de levantar un análisis crítico de la página web “Dólar Today” como referente sociológico y movilizador del malestar cultural en la población.

La incredulidad política que se manifiesta en gran parte ciudadanos, permite explicar los elementos de reproducción social y el estudio de la realidad nacional que suscribe al Estado moderno venezolano. Este ensayo, no busca ser ejemplo de “ensayismo planetario” como diría Bourdieu, sino más bien se encargará concretamente de dos esferas públicas: política y social, así como su vinculación a la crisis regente en el país, en tanto, se cuestionan aspectos sustanciales del comportamiento social a la luz del problema central con énfasis en el medio alternativo.

La lógica a la que responde este ensayo permea el análisis de coyuntura en que se sitúa el contexto venezolano actual. Una lógica alejada del espíritu positivo o neopositivismo, para dar cuenta a través de los autores Max Weber, Pierre Bourdieu y Michel Foucault de las cuestiones fundamentales que rigen lo nacional entendido desde la teoría social.

Más allá del Estado como superestructura, sus postulados se centran en el tejido social y sistema, en los procesos de cosificación a los que son sometidos los venezolanos tras el acceso democratizado a la difusión de contenidos con alta carga ideológica en producción de un sentido común acrítico.  

El sistema social venezolano posee una característica peculiar y es que por su   formación social se reproducen verdades mediatizadas que redundan en creencias economicistas como margen de lo habitual al analizar la realidad nacional sin tomar a fondo las estructuras culturales y con ellas, las raíces de su descomposición en aras de una consistente investigación sociológica.

Los medios de comunicación tradicionales se han convertido no solo en instituciones sociales sino en campos de concentración de la opinión pública que administran los espacios públicos en el sentido más Habermasiano, y esto, conlleva formidables consecuencias para la población: neurosis, desinformación, virtualización de la objetividad, entre otras.

Radiografía del conflicto

El conflicto social en boga, deviene de las contradicciones del Estado y el influjo en el sentido común venezolano de páginas como Dólar Today, que ocasionan una “ruptura social” al ser condicionante para la opinión pública, que a su vez es acción social en el país porque es atravesada por la política nacional como discurso repleto de cargas emotivas fuertemente arraigadas.

Cuando cientos de venezolanos visitan Dólar Today y asumen esas posiciones de imposición de voluntades, que además son compartidas a través de las diversas redes sociales (masificación) y que a su vez son individualizadas por los sujetos, están siendo copartícipes de la acción social del portal web en la población total; he aquí la peculiaridad del sentimiento subjetivo acentuado por Max Weber. Esta socialización de unos y otros que reproducen los contenidos (reciprocidad) valida a su vez la instauración de la página web en ejercicio de su violencia simbólica en su carácter fáctico, la cual mantiene una relación social de lucha sobre los agentes.

Aunque Weber en la recopilación de su obra “La sociología comprensiva” sostiene que, entre otras cosas, la validez proviene desde arriba por el Estado u otra institución (asunto burocrático), también señala que esta categoría viene dada “en razón de una creencia afectiva, en particular emotiva”, (Weber 8, 2011), que no es más que la creencia vehemente “con arreglo a valores” –ideales- de lo que se publica en videos, imágenes y textos producido para la distorsión social y en muchos casos a partir de la doxa editorial sin fuente verificable y en provecho de los errores en las políticas públicas que se cometen desde el Poder Ejecutivo.

Weber, fusiona elementos claves para interpretar la realidad venezolana en el “disciplinamiento social” que ejercen los medios de comunicación tradicionales y páginas como Dólar Today, por medio de la asociación de dominación administrada en contenidos mediáticos y digitales.

La realidad venezolana desde la violencia simbólica

Se introduce aquí otras cuestiones de representación cultural como dimensiones de la realidad social venezolana, se trata del capital simbólico y la cultura, para definirlas sucintamente. Para ello Pierre Bourdieu, sustenta el campo de los contenidos digitales a estructurar o quizá desestructurar, en términos de producción simbólica.

El campo de estudio, que es la realidad venezolana, está en la actualidad atravesado por tensiones que se proliferan a propósito de la crisis. Las esferas públicas son penetradas por lo mediático, estatal y político, que a su vez fungen como discursos dominantes y configuran las agendas locales. Esta realidad, es una especie de día a día vivido por los venezolanos en el contexto de las insuficiencias materiales, cuya raíz económica se extrapola a otros ramajes del tejido social. Mientras esto sucede, Dólar Today, se introduce en la población para generar reacciones contrarias al Estado que van ganando terreno en el seno de la “coexistencia antagonista” de sus agentes políticos, “con lo cual contribuyen a imponer sobre todas las demás presiones a menudo percibidas como algo insoportable”, (Bourdieu 1990, 55).

El campo social, es del mismo modo campo de poder, disputado a través del lenguaje por lo mediático-digital y lo estatal (fuerzas inmanentes).

La base social, de la que habla Bourdieu, está expresada en el caso venezolano como el campo de fuerza político y social que se enfrenta en el juego de los contenidos de difusión masiva, los cuales perpetran para la acción colectiva la coacción de voluntades políticas poco formadas, sino más bien forjadas de manera pragmática en la determinación de la carga simbólica de lo difundido.

Ahora bien, ¿qué define al capital simbólico de Dólar Today con relación a este juego social sobre los venezolanos? En primer lugar, la concentración de intereses políticos y la puesta fuera del juego a la conciencia política. Las representaciones culturales han sido desarraigadas de la profundidad crítica de todo lo que es politizado o mediatizado, dando paso a nuevas expresiones de la reproducción social ya instaurada desde hace no menos de 20 años. Tal como lo indica Pierre Bourdieu en “Sociología y cultura” se desposee a los venezolanos a través del lenguaje y sus vías de cristalización social, de la capacidad de cuestionar sus propios males.

Es así, como el capital simbólico alrededor de Dólar Today cobra mayor auge en el campo social como estructura del sujeto y el sentido común que los agentes van adquiriendo tras el manejo de los contenidos; este habitus originado en el juego de la objetivación de la realidad va en una sola dirección hacia los venezolanos.

Sujetos al juego de la verdad

En las complejidades de la política, los sujetos sociales venezolanos son tan vulnerables como los descritos en la hermenéutica cristiana de Michel Foucault; los procesos de cosificación ejecutados a través las tecnologías del poder de la página web, son del mismo modo, obturadores de la conciencia política, como la religión en las masas.

Las tecnologías del yo, de Foucault, amplían el análisis de este caso, pues la dominación que ejerce la página web es posible mediante producción ideológica que se ciñe de lo económico para la manipulación social, vinculante para lo permanentemente simbólico de los productos que se masifican, según sus fines, donde intereses e intenciones se conjugan en juegos de poder y cuyas operaciones del yo buscan el consumo de más contenidos que sacien la necesidad de manejar lo que se considera informaciones sin mayor cuestionamiento a ellas y en un “juego de verdad” sobre sí mismos (Foucault 22, 1990).

En la sesión, “noticias” de www.dolartoday.com, se evidencia la manera de vulgarizar contenidos que involucran no solo elementos de sátira, sarcasmo y humor negro, sino además se anexan otros, de tipo “farándula” para interesar a la población ya no en circunstancias de la esfera política, sino la privacidad de los dirigentes de Gobierno.

Dos notas acompañadas de fotografías sin leyendas publicadas el 6 de enero de 2017, cuyo título expresa: “¡Inmorales! Así disfrutaron dirigentes del Psuv sus “navidades imperiales” con los dólares que le niegan al pueblo y: “¡En el chisme! Expareja de Hugo Chávez se casó con un jinete español en Punta Cana”, muestran el manejo de elementos personalísimos a la tarea de producir discursos que cosifican el sentido común de quienes consumen tales contenidos y tributan a la virtualización de la verdad.  

El momento histórico que atraviesa Venezuela, (para una apropiación del término marxista), permite aludir a este “juego de la verdad” tras la propensión a páginas del tipo de Dólar Today, puesto que si se reconocen los sujetos que le siguen, se tendrá mayor acercamiento a la razón social del caso. La “verdad”, que implica el conocimiento de las condiciones y el reconocimiento de los sujetos, es utilizada para la sujeción política con imágenes, textos y archivos multimedia, en una jerarquización de la información publicada de acuerdo a cada momento de la coyuntura.

Al parecer, la moral social en connotación foucaultiana, orienta precisamente la interpretación de este tipo de actitudes de los venezolanos a juicio de su propia realidad, que no es más que una especie de cuadro cerrado por todos los extremos, donde priman las creencias confinadas que cada campo de poder despliega.

Por otra parte, el régimen de verdad, que maniobra en la sociedad venezolana, está principalmente regulado por las estructuras de poder estatal y fáctico (como Dólar Today) al unísono con la asociación de otros hechos sociales (democracia, poderes públicos) que se convierten en titulares desde la negación y bajo la operación mediática proveniente de la página web.

La coerción que traen consigo las transacciones simbólicas generadas en la reproducción de los mensajes difundidos, utilizan además otros actores de publicación normada, se trata de niños, lo cual según el artículo 65° Derecho al Honor, Reputación, Propia Imagen, Vida Privada e Intimidad Familiar de la Ley Orgánica Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes “constituyen injerencias arbitrarias”. Un video de 1:29 segundos,  publicado en el canal de Youtube de Dolartoday bajo el título: “Dicen que los niños siempre dicen la verdad”, muestra a una niña sin presentar previa autorización de sus padres en algún banner del audiovisual disertando sobre la figura presidencial a manera de agravio, utilizándose esto como contenido para la manipulación inacabada.

Otro de los elementos discursivos en juego utilizados es la obscenidad, un video del 26 de octubre de 2016 titulado: “Se iban a ir a las manos, pero los chavistas se cagaron en el palo” de 3:22 segundos, atiborra de violencia el imaginario de los sujetos, al ser reproducido 44 mil 766 veces.
Estas estructuras usadas en función de la neurosis colectiva de los venezolanos, sustituyen otros debates en lo político y social; la construcción del poder, va gestando otros escenarios que aceleran el ritmo de las creencias sobre la verdad, lo que es letal para las posibilidades de pensamiento crítico en la población.    

Conclusiones

El cuerpo social como primordial objetivo del medio alternativo que se analizó, es reestructurado desde el constructo cultural que guarda en sí mismo la manipulación a través de la violencia simbólica en mecanismos de perpetuación de la verdad mediatizada y la subjetividad de los sujetos. Este efecto y consecuencia de las publicaciones de Dólar Today, va en creciente impulso por el ascenso de las redes sociales y otros canales de masificación de contenidos. La población venezolana está en medio de los campos de poder que la comprimen; la política se ha vuelto, como explicaría Foucault, un cúmulo de relaciones violentas que subyacen de tensiones emergentes.

El contexto definitorio de las esferas públicas venezolanas está subsumido en el seno de múltiples realidades históricas descompuestas que caracterizan a sus sujetos, estas distribuciones del poder a lo largo del último año, han dado paso a una nueva formación social de configuración ideológica y pragmática profundamente arraigada en el sentido común por las construcciones mediáticas del nuevo orden tecnológico.

La crisis sociopolítica actual se ahonda en el juego de la verdad objetivada y virtualizada por portales alternativos que actúan como medios tradicionales en intemperancia y el poder oficial ejercido desde el Estado venezolano. La cristalización social de estos medios digitales, se consolida a través de los procesos de cosificación de los venezolanos en la reproducción de los contenidos y el disciplinamiento social del campo de acción en que los sujetos se sujetan a las condiciones producidas por Dólar Today, es decir, la población asume la producción de “verdades” que la condicionan sobre su posición de agentes ante la crisis y esto agudiza su posibilidad de repensar la realidad en lo nacional.

Por último, Dólar Today un foco de dominación fáctica, debido a su carácter aterritorial, que permite la expansión de sus efectos en las relaciones de fuerza que sostiene con el Estado directamente. Esto efectos, provistos en gran medida de análisis economicistas desde los discursos dominantes, no han sido analizados desde el discurso sociológico en función de los mediático, pues la dominación simbólica y la imposibilidad de pensamiento crítico en los venezolanos sobre su realidad nacional continúa su curso hacia el fuero del abismo.

Así como la dinámica de los regímenes del poder buscan estabilidades de todo tipo: política, cultural, social, entre otras, así los medios de comunicación tradicionales y aquellos que funcionan como tal, pretenden mantener el orden simbólico de sus discursos, vehiculizado a través de la violencia y sus manifestaciones en confrontación siempre con un agente de lucha, ya que necesita de el para su permanencia en el tejido social.



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Magaly Valdez

Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Estudiante de Educación en la Universidad Central de Venezuela. Docente asesora de la Mision Sucre. Poeta.

 magalyvaldez@gmail.com      @magaly_valdez

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