Por Chávez le dieron el Nobel a Obama

¡Qué tal, camarada! Un pequeño receso para asimilar criterios, pero siempre con el mismo impulso de tratar de aportar algo a nuestros lectores. Asuntos que estimo de interés para mejorar nuestro hermoso proceso revolucionario, y entre otras cosas, drenando estupideces hasta internacionales.

En este caso para humorear, con rabia y lástima, un poco.

No ha habido consideración de ningún género con la humanidad por parte de los estocolmenses al premiar a Obama con el galardón del Alfred Nobel, arrepentido millonario por haber aportado a los eternos países belicistas –que son los que aprovechan todo para esos fines– una serie de elementos explosivos, aptos para ayudar a la agresión.

Siempre hemos jugado con algunos nombres de países y de ciudades, pero esta vez ya no es un juego fonético: Estocolmo realmente “Estoeselcolmo”

No echaron una broma con Obama o una “obroma”.

Obama, con su cara de mentalmente equilibrado, de caminar con desenfado como basketbolista de barrio negro estadounidense, que cuando habla nunca mira al frente, sólo pendularmente –detállenlo- ha mantenido vivita las acciones de guerra en todo el planeta.

Como destacó un columnista en un artículo pleno de sarcasmo que la V flota, o VI del Pacífico, es sólo para realizar labores de pesca sin arrastre para no dañar el fondo marino y preservar especies, y con ello apaciguar los problemas de hambre de la gente muy pobre de nuestra América.

Y, de ser necesario, llevar alimentos a otros continentes. Acabando con la hambruna, pues.

Pero sigue Guantánamo y continúa el bloqueo económico a Cuba, lo más antihumano y antipaz.

Instala bases militares por doquier. Continúa produciendo armas y municiones destructivas y apoya a Israel, su igual belicoso hermano menor, que casi se le equipara en capacidad de destrucción nuclear.

Por otra parte, en una guerra silente, continúa contribuyendo con la destrucción de la Tierra con la contaminación y el efecto invernadero, entre otros. Nada de firmar el protocolo de Kyoto.

Y dándole un sentido globalizado, universal, interplanetario a su doctrina “monroista”, continúa –según la acertada visión bolivariana, también globalizándola– plagando de miserias –de muerte y antivalores– al mundo, en nombre de la libertad.

Y cuando en vez de iniciar ¡ya! un retroceso de tropas de Irak, piensa enviar 40.000 guerreros más para Afganistán –como leímos muy inteligente título de la noticia: Premio nobel de la paz envía 40.000 soldados para la guerra– para superar los 100.000 hombres muchos de origen latino y humildes usaenses, tan armados y apertrechados que casi no pueden caminar y con un enorme programa estratégico de abastecimiento bélico continuado.

Y esto no como una medida contra el invisible ex socio de Bushito, su casi tocayo Osama, no, es para tener un contingente bien arrecho más que para presionar para estar listos –como siempre al mejor lema boyscout– para iniciar una guerra.

Perdón, una guerra no, unos despiadados ataques nocturnos contra Irán que es frontera con Afganistán.

Y otra vez a imponerse a misiles y aviones a pueblos que entregan carne y sangre, almas y dolor, y destruyendo los testimonios culturales de otra milenaria civilización.

¿Por hegemonía y petróleo es que lo llaman?

Por esto y muchas cosas es como moralmente sufrimos por esa patada mundial que nos dieron con unos pesados suecos unos académicos que se hicieron los idem. Patada que tal vez hubiese sido lógica si se las hubiesen certeramente dirigido a los “noveles” culos blancos de las marcha opositora.

Donde si provoca darla, ¿o no?

Quién sabe si esta marramachada se debe a que los recursos para los premios Nóbel se están agotando y la “Academia” buscando ir eliminando algunos premios tomó esa decisión ridi-culi-zante para desprestigiarlo gradualmente y que nadie se interese por ellos.

Porque, definitivamente, nadie más, a partir de ahora, podrá creer en ese premio, y cuidado si en algunos demás.

Ah…, para que salga este artículo rápido el titulo se debió a que como el presidente Chávez es el mejor promocionador de todo, de libros, etc., especialmente en la ONU, la gente de la Academia, los académicos de la paz, buscando una justificacioncita, agarraron la frase nada bélica: ¡Ahora huele a esperanzas! Y zás…¡ Nóbel con Obama.

Bien, como dijo el intestino grueso –visualizando nalguitas protestadoras– gases del oficio, ah Sancho. Qué mezcla, ¿verdad?

Bueno camaradas, nos despedimos con nuestro lema de batalla, por hoy, y adaptada al sarcasmo de la “nobelesca” situación:

¡Patria grande americana, Socialismo o Muerte, pero no por invasiones de USA! ¡Venceremos!


edopasev@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2063 veces.



Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

Visite el perfil de Eduardo Palacios Sevillano para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Eduardo Palacios Sevillano

Eduardo Palacios Sevillano

Más artículos de este autor