Presidente, Chávez, todavía estamos a tiempo, por favor, pida los teléfonos de alcaldes y gobernadores

¡Qué tal, camarada! Con la emoción en el alma por estas fechas patrias y la manera como la conmemoramos. Felicitaciones a todos los participantes y organizadores de las actividades conmemorativas. Tremendo desfile… sin palabras.

Hermoso y emocionante, y clarito y profundo, el discurso de Cristina Kirchner –a quien los opositores a todo lo bueno y hermoso dijeron que no calzaba los puntos como oradora de orden en una fecha como hoy–.

Sólo una pequeñita crítica, solicitarle a la viceministra de cultura, historiadora Bohórquez, que repase un poco la historia –también al alcalde y a la jefa de gobierno–. Y, por favor, que no se entienda como un gesto mío de gran conocimiento. “La casa del vínculo”, que fue recién rescatada y restaurada, no se refiere al vínculo amoroso porque allí vivieron su romance Simón y María Teresa, ni de España con Venezuela, se refiere a parte de las propiedades que le regalara Juan Félix Jerez de Aristiguieta y Bolívar a su ahijado, Simón José Antonio, cuando nació.

“Vínculo”, se refiere a una propiedad, un bien, permanente de una familia que no puede partir o vender. Casi igual a “mayorazgo”. Esa casa le trajo inconvenientes a Bolívar desde niño. Su mamá, Doña Concepción, tuvo que estar en tribunales porque la familia del padrino no quería que Simón la heredera. Luego hubo líos con su tío Carlos quien allí vivió cuando Simón se fue por vez primera a España.

Cuando el Presidente Chávez, quien nos rescató el interés y el conocimiento por la historia –y, además, creo que hasta en las iglesias ahora cantan el Himno Nacional–, quería recordar, o afinar, un nombre, una fecha, etc., y preguntaba “viceministra historiadora, ¿fue así tal cosa; dónde quedaba la casa de la Misericordia; cuántas cuadras tenía Caracas, o, fue en 1798 la rebelión de Gual y España? La respuesta era un silencio o un titubeo.

Bien, disculpen la crítica y la disgregación, pero en esta época de reactivación de la historia hay que estar al día. Más al lado de Chávez, el historiador. El profesor.

Tremenda jornada histórica. Demostrada capacidad de poder realizar las cosas muy bien. Lástima que –recordando el término mantuanaje– el escualidaje no quiere nada con nuestra Patria.

Por eso, ahora todos entendemos mejor lo que ocurrió con el Libertador da América. Los escuálidos de aquel entonces, con el gran apoyo mediático, llenando de mentiras a todo un pueblo, no respaldó el concepto de Gran Patria, igualitaria e integralmente libre, que perseguía Simón Bolívar.

¡Les quedaba grande! ¡Les queda Grande!

Bien. Cuando el Presidente-Líder le dice a nuestro querido alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez y a la jefa de gobierno, la incomparable Jacqueline Farías, “me declaro fastidioso, estoy viendo todo acá en Caracas, evaluando en cada rincón; el problema de la basura, etc.” “Fidel dice que estoy como un alcalde”, y enfáticamente expresa “entonces, tráiganme proyectos comunitarios que yo saco la plata de algunos ahorritos que tengo por ahí”, nos da una lástima que no ocurra con los demás alcaldes y gobernadores “revolucionarios”.

Sugerimos, con el debido respeto a todos, que el Presidente Chávez venga a cada municipio aunque sea un día, pero a recorrerlo. Que haga seguimiento a los programas de mantenimiento, que implican planes de mano de obra estable y representarían menos molestias a los habitantes y buen aspecto de las ciudades.

Que pregunte sobre el empoderamiento del pueblo, que es, a mi humilde entender, lo realmente revolucionario a niveles municipales y estadales.

Tanto el empoderamiento como la masificación de la mano de obra, y el descuido en que están sumergidas las calles y parques son factores en contra del proceso revolucionario y gravitarán negativamente sobre las elecciones de setiembre. Y las que vengan.

Estamos a tiempo, Presidente, de revertir la complejidad de la respuesta a favor de nuestros candidatos a la Asamblea.

Mire, jefe, aunque sea llámelos a sus celulares. Comprométalos. No los deje por su cuenta. Muchos no tienen experiencia para gobernar. No nombran a funcionarios eficientes en los cargos. Ni saben cómo evaluarles su gestión. Que a veces ni han programado.

Es más, pregúnteles a los jefes de gobierno local y estadal, sobre el Plan Nacional Simón Bolívar y verá -con sus excepciones- que no lo han leído, y si lo ha hecho seguro no lo han comprendido, o no lo han internalizado. Ni pensar en los directores, con sus excepciones, repito.

Presidente, ¿Qué tal si generamos una política municipal básica, y estadal, con variantes en cuanto a regiones, climas, idiosincrasias?

No dejarlas a ideas, a veces locas, o interesadas económicamente a un grupo o a un empresario –generalmente de la IV– contaminante a cualquier revolucionario.

Como tenía tiempo que no sacaba a relucir nuestra frase de batalla, aprovecho hacerlo con mis fundamentos:

¡Patria, socialismo o muerte¡ Y explico, a ver si coincido con alguno, ¡Patria o muerte! es el grito cubano. Luchar hasta morir por la Patria en un conflicto internacional, que no le importaría al escualidaje. El Presidente le incorporó “socialismo” porque es la orientación que queremos darle a una manera de equilibrar en democracia no bobalicona y que la podemos ir construyendo gradualmente, como tratamos.

¡Patria socialista o muerte! es más radical. Es decir, que hacemos una patria socialista o damos la vida por ello. Y más nada.

Pero, mientras dilucidamos la frase, seguiremos venciendo, más si corregimos las fallas.

No podemos fallar. Sería una gran lástima echar pa´tras, perder la lucha por los olvidados de siempre y, para más vainas, tener que escondernos para que no nos persigan o nos humillen.

¡Un gran abrazo del alma!


edopasev@hotmail.com




Esta nota ha sido leída aproximadamente 2222 veces.



Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

Visite el perfil de Eduardo Palacios Sevillano para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Eduardo Palacios Sevillano

Eduardo Palacios Sevillano

Más artículos de este autor