Es una cosa difícil ser profeta de Dios, cuando la injusticia y la corrupción se imponen sobre el pueblo y sus servidores

"¿Quién no habla en nombre del Señor,

Si él lo ordena?" (Amos 3: 8.)



Como Siervos de Dios, los que hemos sido llamados a servir al pueblo, entre ellos y ellas a los más necesitados, a veces sentimos la incomprensión de propios y extraños, de amigos y enemigos. Esto simplemente pasa porque quien ha sido llamado por Dios cumple el rol de profeta o profetiza. El que profetiza no está llamado para decir lo que algunas personas quieran que digan, sino lo que Dios y su conciencia quieren que diga.

Cuando veo a un profeta de Dios denunciando la corrupción y la malversación de fondos por parte de quienes están puestos para servir al estado a través del servicio a los más débiles socialmente hablando y lo que reciben estos profetas son desprecio y amenaza, recuerdo las palabras de Jesús: "Así maltrataron los antepasados de esa gente a los profetas".

Muchos profetas en el Antiguo Testamento fueron perseguidos, encarcelados y asesinados cuando levantaron sus voces contra aquellas personas que se enriquecían a espaldas de los gobernantes con los recursos que debían estar destinados para servir al pueblo.

A algunos gobernantes y funcionarios públicos de turno de Israel en los tiempos del Antiguo Testamento, les gustaba rodearse de gente que le dijeran lo que ellos querían oír. Estos eran los falsos profetas que Vivian de la mentira y del engaño.

Hay en los actuales momentos muchos corruptos infiltrados en las diferentes áreas del gobierno revolucionario, en muchos Ministerios, institutos autónomos y aun en muchos Consejos Comunales. Recuerdo que no hace ni un año que en el proceso de donación que hicimos para la construcción de un modulo de Barrio Adentro en la Comunidad de la Shell, en Barquisimeto, enfrente muchos problemas con un vocero de un Consejo Comunal, que había visto la oportunidad de un buen negocio en la compra-venta de ese terreno y veía como una amenaza la donación que estábamos tramitando desde la Iglesia.

Estos infiltrados han obtenido un gran poder en el aparato del estado venezolano. Han desplazado a mucha gente honesta que no tiene la malicia del político tradicional venezolano.

Ha habido casos de personas que hasta el mismo día de haber recibido un cargo público de parte del gobierno revolucionario, estuvieron adversando y ofendiendo fieramente al presidente Chávez y a la Revolución Bolivariana.

Me acuerdo de aquellos días oscuros del golpe de estado del 2002, como periodista que trabajaba en una emisora de radio importante en Maracaibo vi a muchos líderes revolucionarios esconderse y pactar con los golpistas para salvar su pellejo y sus intereses. Muchos se negaban a dar declaraciones, porque tenían miedo.

Vi a las ratas abandonar el barco de una revolución que algunos ya consideraban hundida y perdida. Observé a los cobardes negar los principios de la revolución y del bolivarianismo. Quedamos algunos pocos y pocas guardando la esperanza de la respuesta del pueblo. Fuimos amenazados, agredidos y perseguidos, pero no nos acobardamos. Como profetas y profetizas de Dios, mantuvimos la esperanza en Dios y en el pueblo.

El Padre Palmar, con dos o tres hombres de su parroquia se trasladó al centro de Maracaibo, a pocas cuadras de la gobernación del estado Zulia. Frente al diario Panorama, el Padre Palmar montó una vigilia, sin armas, con mucho coraje, y con la convicción firme de defender la revolución y para demandar la integridad y la vida de Hugo Chávez Frías y de otros dirigentes de esta Revolución.

Era la propia imagen del profeta que defendía contra los militares y civiles golpistas los intereses del pueblo. Palmar gordo, enfermo, valiente, por amor salió a defender a la revolución y a pedir que devolvieran al presidente Chávez con vida. Los otros los que Vivian y viven de la revolución no estaban allá: Eso era muy arriesgado y peligroso para ellos.

El profeta ha sido escogido y consagrado para decir lo que Dios quiere que diga. No sería un verdadero profeta, si se da la espalda a lo que acontece a muchos niveles de los cuerpos gobernantes.

No puede un verdadero profeta dar la espalda a las injusticias y a los actos de corrupción que se practican por algunos sectores de gente que ha aprendido a vivir de la revolución y que son depredadores de la confianza del pueblo.

El padre palmar debe ser oído, deben ser atendidas sus demandas, Aunque sean fuertes, se le debe demostrar o no, que puede estar equivocado ¿Y si no lo estuviera?

Considero que la discusión más grande que se debe impulsar desde la Revolución, es precisamente el tema de la corrupción, no podemos hacernos de oídos sordos frente a lo que sucede en nuestro país, hay que meterle lupa a los mercales, a los contratos con las instituciones y empresas del estado y a un sin fin de puestos públicos que están en manos de gente no muy honesta que le hacen daño a la Revolución.

Considero que la gran batalla contra la corrupción la Revolución Bolivariana desde el verdadero arranque desde el contexto del tercer Motor de Moral y Luces, porque se hace necesario dejar la vieja naturaleza formada en la cuarta república, en el capitalismo y en el neoliberalismo salvaje. Hay que formar a la Nueva Humanidad como el ideal deseado por Jesús y el Che.

Quien denuncia lo hace con la intención de ser atendido. Eso es parte de la democracia participativa y protagónica que estamos haciendo realidad en Venezuela. Para eso, existe la contraloría popular que es un derecho y un deber de todos los venezolanos y venezolanas, garantizado por la Constitución Bolivariana.

Queda la otra opción, demostrarle al Padre Palmar que puede estar equivocado. Si procedemos a descalificar a quien por amor a Dios, al país y a la Revolución hace la labor que debe hacer como siervo de Dios, entonces no le estamos haciendo un bien a la Revolución y a la construcción del Socialismo.

¿Cuántas descalificaciones recibió en el Zulia Luís Hómez al denunciar todos aquellos actos que sucedían desde los cuerpos policiales del estado?

¿Cuántos Fariseos de izquierda y derecha se levantaron en ese tiempo a criticar, ofender e injuriar a Luís?

Los sectores de la derecha lo tildaron de extremista, desestabilizador y algunos sectores de la izquierda zuliana lo tildaron de planfetario, pantallero. Luis era supuestamente para los izquierdistas y derechistas, un "loco" que buscaba construir una plataforma política y por eso se unieron para descalificarlo.

¿Qué pasó cuando salio a la luz publica el primer cráneo sacado de los que fueron denominados "los pozos de la muerte"?.

En ese momento cayó la mentira, comenzó a caerse la cuarta república, Esas denuncias dieron un antecedente histórico importante a los cambios políticos que llegó a concretar la Revolución Bolivariana.

Un grupo de jóvenes cristianos socialistas y progresistas, de las Iglesias protestantes de Maracaibo y de algunas Comunidades de Base Cristianas, aprovechamos esa coyuntura del descubrimiento de los pozos de la Muerte. Enseguida lanzamos la consigna política de "Luís Homez tiene razón", para impulsar la candidatura revolucionaria y socialista de Luis Hómez Martínez.

Yo no soy profeta, ni hijo de profeta.

No pretendo denunciar a nadie, una vez me atreví y casi me matan. Eso fue hace mucho tiempo, cuando fui gerente de una empresa del estado. Ahora me hago muchas preguntas entre las cuales resaltan las siguientes:

¿Dónde estaban muchos dirigentes de la Revolución cuando se le dio el golpe al gobierno revolucionario en Abril del 2002?

¿Cuantas veces los dirigentes de la Revolución fueron a un medio de Comunicación el 11, 12 y 13 de abril 2002 a denunciar el golpe y la desaparición del máximo líder de la Revolución Bolivariana?

Solo puedo dar fe de corazón de una mujer valiente llamada Maria de Queipo, y otros pocos dirigentes que se atrevieron a levantar la voz en emisoras y televisoras en pleno golpe. A muchos otros y otras no lo vimos.

Vi al Padre Palmar levantar la voz contra el golpe, a el se le fue uniendo el pueblo del Zulia. Ese mismo pueblo que sabia y sabe que siempre conseguirán en Palmar una voz una mano amiga y solidaria.

Quizás me estoy arriesgando a caer en desgracia con mucha gente, pero como testimonio digo, cuando he tenido la necesidad de mis amigos, muchos me abandonaron y no los vi, solo he visto a mi familia y al Padre Palmar. No es tiempo de traicionar ahora al amigo siempre solidario, o de ser indiferente ante todo lo que está pasando y sufriendo, seria indigno de un revolucionario y mucho más sería indigno en mi condición de cristiano.

Si me van a acusar de solidaridad automática, les digo que no conozco las pruebas que pueda tener la gente que con Palmar hacen estas denuncias, el se ha cuidado de no involucrarnos en ese caso, preocupado por la seguridad de la gente mas cercana a él.

Quizás no pueda estar de acuerdo con algunos procedimientos seguidos. Lo único que sé, es que siempre veré en el Padre Palmar al Hombre, hermano y amigo que ama a esta revolución Socialista y Bolivariana y que siente un amor muy entrañable por el presidente Chávez.

Antes que cualquier cuerpo militar o comandante de guarnición, se pronunciara contra la dictadura impuesta por Fedecamaras, Palmar estaba arriesgándose en pleno centro de Maracaibo por salvar a la Revolución en el Zulia. En verdad los revolucionarios y revolucionarias del Zulia y Venezuela, le debemos mucho a José de Jesús Palmar Morales.

Los que conocemos y somos amigos del Presbítero José de Jesús Palmar Morales, sabemos que es un profeta de Dios, y los profetas verdaderos solo hablan en nombre y por mandato de Dios. Es un hombre Valiente, generoso y profundamente humano. Les pido perdón desde el fondo de mi corazón, a todos aquellos amigos o no muy amigos que no piensan igual que yo.

¡Patria, Socialismo o Muerte!

obedvizcaino@gmail.com





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Obed Juan Vizcaíno Nájera


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