Presidente del CNE, Pedro Calzadilla, ¿tú no sabes quién es Eduardo Samán?

Pedro, me enteré por las redes sociales que la Rectora Tania D’Amelio le notificó a la camarada Janohi Rosas del PCV que la candidatura de Eduardo Samán a la Alcaldía de Caracas fue objetada. Y en el Sistema Automático de Postulación (SAP) del CNE apareció que está objetado por la Contraloría General de la República y el TSJ. Casi nada, pues.

Hermano, esto está muy raro. Tú sabes que al que le picó macagua, bejuco le para el pelo. Te lo digo porque hace cuatro años el CNE se valió de tecnicismos para que su nombre no apareciera en el tarjetón. Lo discriminaron descaradamente. Y por eso perdimos la Alcaldía de Caracas frente a la candidata del PSUV. Ya conoces las consecuencias de esa burda maniobra.

Ahora lo mandan para la Contraloría y el TSJ, y necesariamente nos surge la pregunta: ¿No será pa’ echarle una vaina, Pedro? ¿Algo así como para levantarle un expediente falso? ¿O solamente será para mostrarlo ante la opinión pública como sospechoso de corrupción?

A estás alturas del juego, no me extraña nada de la cúpula del PSUV-Gobierno. Fácilmente puede ser parte de la campaña anticomunista que viene orquestando el PSUV, en este caso orientada a restarle popularidad al incorruptible camarada Eduardo Samán.

Claro, Samán es un peligro para los burgueses de bodegones y casinos, porque no solo es una persona honesta, sino que también es comunista, y un trabajador incansable, criado en Catia.

Desde que era un niño ayudaba a su hermano en la cauchera y en el taller mecánico que quedaba en la Cortada de Catia. Sus vecinos lo recuerdan vestido de braga, y lleno de grasa de pies a cabeza.

Su familia vivía alquilada en un apartamento en Catia, y no era fácil reunir el dinero para pagar la renta. Pero el pequeño Eduardo, siempre dispuesto a colaborar, ayudaba a su mamá y a su papá en las labores de corte y costura de vestidos, que luego vendían a los vecinos de los bloques de Casalta.

Si Pedro. En el mismo apartamento donde vivían levantaron un pequeño atelier. Apartaban los muebles por las noches para cortar las telas. De modo que Samán no solo sabe coser, sino que también aprendió a reparar las máquinas de coser, y los que es más arrecho, aprendió a enhebrar una overlock.

Y todo esto sin descuidar sus estudios en el Liceo José Félix Blanco que está en las adyacencias de la entrada de carretera vieja de La Guaira, y luego en el Liceo Luis Espelosín de Catia.

Percibió la pobreza muy de cerca, y cuando decide estudiar en la Universidad Central de Venezuela, ya abrigaba una sensibilidad social que mostraba a flor de piel. Pero aún no tenía conciencia política ni conciencia de clase. Entonces se inscribió en el Comité de Bachilleres sin Cupo. Le tocó pintar pancartas en el suelo con los demás bachilleres del comité.

Conversando con sus compañeras y compañeros fue adquiriendo poco a poco conciencia de clase. Y fue a raíz de las investigaciones que realizaban sobre el acceso al estudio en la UCV, cuando se entera de la intención elitista de la educación, y comprendió por qué los y las jóvenes que habitan en los cerros de Caracas no pueden ir a la universidad.

Pero eso no es todo. Al calor de la lucha se fogueó dando discursos en los autobuses de San Ruperto que se paraban en la Plaza las Tres Gracias, tú sabes, la que queda detrás de la UCV. Y hasta participó en una huelga de hambre frente a la Fiscalía General de la República, como parte de las acciones para obtener cupo en la universidad.

Pedro, a Eduardo te lo puedes encontrar en cualquier momento por las calles de Caracas haciendo sus diligencias a pie o en metro. Y te saluda con camaradería. Me temo que no puedo decir lo mismo de los miembros de la cúpula del PSUV.

¿Para qué te cuento todo esto, Pedro? Bueno, porque a mi me da muy mala espina esta decisión del CNE. Tú sabes que la lucha es de clases, y tengo la impresión de que se trata de parte de los acuerdos del pacto neoliberal y anticomunista que están firmando en México el Gobierno y los pitiyanquis. Porque mientras en México están perdonando a terroristas, corruptos y asesinos para que participen en las elecciones, al camarada Samán lo están inhabilitando. ¿No te parece raro?

Cierro estas líneas con la reacción de la camarada periodista Érika Ortega Sanoja, quién también se mostró indignada por esta decisión del CNE que tú presides:


Érika Ortega Sanoja @ErikaOSanoja

Con todo respeto: no estoy de acuerdo con el veto a Samán. Mucho menos aún, con la presencia en la contienda de dirigentes opositores reincidentes en la promoción de las guarimbas asesinas. Lo siento, pero no.



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Fernando Saldivia Najul

Lector de la realidad social y defensor de la sociedad sin clases y sin fronteras.

 fernandosaldivia@gmail.com

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